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Rodillas

La rodilla es una articulación ubicada en el centro de la pierna. Permite la unión del fémur con la tibia, lo cual ayuda a realizar movimientos de flexión y extensión. Estas acciones traen como consecuencia que la zona rotuliana sea una de las más afectadas a sufrir lesiones.

Por tal motivo, te mostraremos cuáles son las dolencias más frecuentes que se producen en la rótula. Para esto será necesario que conozcas en profundidad la anatomía y cuáles son las terapias complementarias no invasivas que se pueden aplicar en la actualidad. Toda esta información la encontrarás a continuación. ¡Echa un vistazo!

Partes y anatomía de la rodilla

Las partes anatómicas que pertenecen a la rodilla son:

Huesos y articulaciones

Los huesos que se encuentran en la rodilla son los siguientes:

  • Fémur: Es el hueso más largo que tiene el cuerpo humano. Se une (en su extremo inferior) por medio del cóndilo medial y cóndilo lateral a la cavidad glenoidea de la tibia gracias a los ligamentos cruzados y colaterales. Se encuentra en la parte posterior de la rótula y se lía a la misma en la tróclea femoral.
  • Rótula: Se encuentra por lo general en el centro de la rodilla y en la zona anterior de la tróclea femoral. La unidad con el tendón del cuádriceps femoral y, en su parte inferior, con el ligamento colateral medial. Es un hueso aplanado y redondeado, lo cual contribuye a los movimientos articulares.
  • Tibia: Las cavidades glenoideas ubicadas en su cara superior se unen con los cóndilos femorales para formar la rodilla. Entre medio de este espacio se encuentran los meniscos que ayudan a amortiguar los golpes entre los huesos. Está unida al fémur y a la rótula por medio de tendones y ligamentos.

Las articulaciones que se hallan en las rodillas las mencionamos a continuación:

  • Femorotibial lateral: Esta articulación se encuentra en el cóndilo lateral del fémur y la cavidad glenoidea de la tibia, se encarga de los movimientos de extensión de la rodilla.
  • Femorotibial medial: Al igual que la articulación anterior, este cuerpo particular otorga movimiento al fémur, desde su cóndilo medial hasta la superficie plana de la tibia.
  • Femororrotuliana: La cara articular de la rotonda se une con la tróclea del fémur por medio de esta articulación. Está en contacto con los ligamentos rotulianos y con los tendones del cuádriceps femoral.

Huesos y articulaciones de la rodilla

Músculos

En la rodilla es posible encontrar los siguientes músculos:

  • Recto femoral: Este tejido cine su recorrido desde la espina ilíaca en su zona interior y desde el ilion hasta el tendón que deriva de los cuádriceps femorales, formando parte de este grupo muscular. La extensión de la rodilla y la flexión de la cadera son acciones que derivan de este músculo.
  • Vasto medial: Ubicado en la zona posterior de la pierna, también forma parte de los cuádriceps. Se lo puede llamar cómo vasto interno debido al recorrido que realiza, desde el trocánter del fémur hasta el tendón patelar. Permite la extensión de la rodilla.
  • Vasto intermedio: Este músculo recto tiene su origen en la superficie anterior del fémur, en la zona lateral. Se inserta en el ligamento rotuliano, lo cual permite trabajar como un extensor de la pierna.
  • Vasto lateral: Es el último músculo que forma el conjunto de cuádriceps femorales, se lo denomina también vasto externo. Su acción es la extensión de la rodilla y el equilibrio de la misma. Su trayecto se realiza desde la membrana fibrosa hasta el trocánter del fémur.
  • Poplíteo: Este tejido se ubica en la zona posterior de la rodilla permitiendo la flexión y rotación de la misma. Nace en el cóndilo externo del fémur y se inserta en las cavidades glenoideas.
  • Gastrocnemios: Se los conoce también como gemelos. Estos músculos ubicados en la parte posterior de la rodilla nacen desde los cóndilos del fémur hasta el hueso calcáneo del pie. Su misión es la flexión plantar.
  • Plantar: Es un músculo delgado que se encuentra en la zona posterior de la rodilla y tiene su recorrido por encima del gastrocnemio. Nace en el cóndilo externo del fémur y se inserta en el tendón de Aquiles, esto permite flexionar la planta del pie.
  • Grácil o recto interno: Se desarrolla desde el isquion y el pubis hasta tres zonas diferentes (sínfisis del pubis, cóndilo medial del fémur y cóndilo medial de la tibia). Su función es la rotación interna, la flexión y la aducción de la cadera.
  • Sartorio: Su nacimiento se produce en la zona anterior del muslo, en esquina ilíaca. Se inserta superficie superior de la tibia, lo cual genera que sea el músculo más largo del cuerpo. Además de ser el flexor de la cadera también permite la flexión y extensión de la rodilla.
  • Bíceps crural o femoral: Nace en la tuberosidad del isquion y en el labio lateral del fémur hasta la zona superior del peroné. Esto permite ser flexor de la pierna. Conforma el grupo de músculos isquiosurales.
  • Semitendinoso: Este tejido genera la flexión de la pierna y trabaja como extensor de la cadera. Su trayecto se produce desde la tuberosidad del isquion hasta el extremo superior de la tibia.  También pertenece a los músculos isquiosurales junto al semimembranoso.
  • Semimembranoso: La rotación interna de la rodilla se genera gracias a la acción de este músculo, que además es un extensor de la cadera. Nace en la tuberosidad isquiática y se inserta en el cóndilo medial de la tibia.
  • Tensor de la fascia lata: Su nacimiento se produce espina del ilion (en la parte anterosuperior) y se desarrolla hasta la estructura tendinosa iliotibial (en el tubérculo lateral). Su acción produce la abducción, rotación y flexión de la cadera. También es un tensor de la fascia lata.

Músculos de la rodilla

Ligamentos y meniscos

El tejido conectivo que hay en la rodilla para unir a esta articulación son:

  • Cruzado posterior: Este tejido conectivo impide el deslizamiento de la tibia con el fémur. Su trayecto se realiza desde el menisco lateral hasta la tibia, en la zona intercondílea. La cirugía es uno de los tratamientos más efectivos para su reparación.
  • Cruzado anterior: Es otro de los ligamentos principales de la rodilla, su función es evitar el desplazamiento del fémur y la tibia. Nace en la parte lateral del fémur hasta la zona medial de la tibia.
  • Colateral tibial: Conocido también como ligamento lateral interno (LLI) debido al trayecto que realiza. Nace en el cóndilo interno del fémur y se inserta en la cara interna de la tibia. Colateral medial es otro nombre que recibe.
  • Lateral externo o colateral lateral (LLE): El fémur se une a la cabeza del peroné por medio de este tejido conectivo. Su acción es muy importante, ya que evita el desplazamiento lateral de la rodilla.
  • Rotuliano: Es el encargado de unir la rótula, en su parte inferior, con la tuberosidad anterior de la tibia. La extensión de la pierna se realiza de forma equilibrada gracias a este tejido.
  • Transverso: También se lo conoce como ligamento yugal debido a que impide el desplazamiento de los meniscos de forma interna.
  • Meniscofemoral posterior: Su acción es permitir la unión entre el menisco anterior con el cóndilo interno del fémur.
  • Meniscofemoral anterior: Algunos lo llaman ligamento de Humphrey debido a su descubridor y estudioso. Este tejido conectivo une el cóndilo interno del fémur con el menisco externo, pero pasa por delante del meniscofemoral posterior.
  • Poplíteo oblicuo: El cóndilo externo del fémur se une al semimembranoso por medio de este ligamento.
  • Poplíteo arqueado: El cóndilo externo del fémur también da nacimiento a este ligamento hasta la cabeza del peroné, generando un equilibrio en los movimientos de la rodilla.
  • Menisco rotuliano interno: La acción de este ligamento es permitir la conexión del menisco interno con la rótula.
  • Menisco rotuliano externo: La rótula y el menisco externo se unen por medio de este ligamento.
  • Alar rotuliano interno: Es posible mantener Unido el cóndilo interno del fémur con la rótula gracias a la función que realiza esta cinta.
  • Alar rotuliano externo: El cóndilo externo del fémur la rótula, en su parte alar, se conectan a través de este tejido.

Los meniscos son tejidos cartilaginosos que se hallan entre el fémur y la tibia. Te mostraremos a continuación cada uno de ellos:

  • Interno: Su forma es de C, su función es la de amortiguar los golpes entre los huesos de la rodilla y a provocar una unión perfecta entre ambos tejidos óseos. Esto último se debe a la poca concavidad de las cavidades glenoideas y a la convexidad mayor que hay en los cóndilos femorales.
  • Externo: En este caso su forma es de una O y tampoco recibe terminaciones de nervios y vasos sanguíneos. La parte interna queda suelta para poder disminuir el impacto de los movimientos entro los huesos.

Meniscos y ligamentos de la rodilla

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Biomecánica de la rodilla

La rodilla puede realizar los siguientes movimientos biomecánicos:

  • Flexión: Esta acción se trata de colocar el talón lo más cerca de la zona glútea pudiendo tener un ángulo de apertura de 130° hasta 170° gracias al trabajo de los isquiotibiales, del sartorio y del poplíteo.
  • Extensión: Este movimiento es lo contrario la flexión y se realiza cuando la tibia y peroné están en línea recta con el fémur. Se trata de un movimiento de descanso en el que la apertura es de 0°.
  • Rotación interna: Consiste en girar el pie hacia la parte interna del cuerpo, teniendo como eje la tibia. La apertura puede llegar hasta los 40° o 50°, trabajan los ligamentos cruzados para evitar el desplazamiento tibial.
  • Rotación externa: Es una acción biomecánica que realiza la rodilla cuando se toma como eje la tibia y se gira el pie a la parte colateral. El ligamento rotuliano, los meniscos y los cruzados son importantes para esta tarea.

Lesiones de rodilla más comunes

Existen diferentes enfermedades que se producen en la rodilla, por lo que te explicaremos a continuación cuáles son las más frecuentes.

Tipos de lesiones de rodilla

Los tipos de lesiones más comunes de las rodillas son:

  • Artrosis de rodilla: Es una enfermedad degenerativa que produce desgaste en los cartílagos de las articulaciones femorotibial y femororrotuliana. Esto provoca que los huesos se contacten entre sí cuando se realizan los movimientos, generando un gran dolor, inflamación y rigidez articular. Sus causas son variadas, pero la edad y las acciones exigentes son las más comunes. También se llama gonartrosis.
  • Bursitis en la rodilla: Existen en la rodilla varias bolsas serosas que contienen líquido sinovial para mejorar la amortiguación en los movimientos articulares. Cuando estas bursas se inflaman por un golpe o por una exigencia excesiva, entre otras razones, se denomina a este cuadro “bursitis de rodilla”. La más común es la rotuliana.
  • Esguince de rodilla: Es posible encontrar diferentes grados de estas lesiones que se producen cuando, por un mal movimiento o traumatismo, los ligamentos (en especial los cuatro más importantes) se rompen de forma parcial o completa. Este cuadro provoca disminución en el movimiento e inestabilidad para caminar.
  • Condromalacia rotuliana: La superficie articular de la rótula se ve afectada por este síndrome que provoca dolor cuando se utiliza la rodilla. Se trata de una de las principales lesiones de esta articulación provocada por el desgaste que sufre el cartílago cuando se realizan actividades exigentes o soporta demasiado peso.
  • Tendinitis rotuliana de rodilla: La inflamación en el tendón rotuliano se puede producir por diferentes razones, siendo las más comunes las actividades deportivas y la edad avanzada del paciente. Entre los síntomas más comunes se encuentra el dolor detrás de la rótula y el enrojecimiento.
  • Luxación de rodilla: Se conoce como dislocación de la articulación de la rodilla al desprendimiento que existe entre la parte inferior del fémur, los cóndilos, y la zona superior de la tibia, las cavidades glenoideas. Esta separación de los huesos puede ser completa o parcial, siendo este último cuadro llamado subluxación de rodilla.
  • Luxación de rótula: Por lo general la rótula se ubica casi en el centro de la rodilla, sostenida en su parte anterosuperior por el tendón del cuádriceps femoral y por el ligamento rotuliano en el otro extremo. A su vez, los ligamentos laterales y mediales provocan la fuerza necesaria para mantener a este hueso plano en su posición natural.

Lesiones deportivas en las rodillas

Las dolencias más comunes que aparecen en la rodilla por la práctica de diferentes deportes son: 

  • Lesiones de rodilla en el bádminton: Las lesiones en las rodillas son las más frecuentes que sufren los atletas de esta práctica. Los movimientos repetitivos y de alto Impacto provocan lesiones en los ligamentos cruzados y lateral, como así también tendinitis rotuliana y condromalacia.
  • Lesiones de rodilla en el baloncesto: La luxación rotuliana, el desgaste de los meniscos, los esguinces en los ligamentos laterales y cruzados, la tendinitis rotuliana y la inflamación en el tendón del cuádriceps son dolencias frecuentes que tienen estos deportistas. En algunos casos la artrosis de rodilla se puede presentar.
  • Lesiones de rodilla y piernas en el ciclismo: Las contusiones de rodilla en ciclista son frecuentes debido a la alta exigencia que tienen el tendón rotuliano, el bíceps crural, el tensor de la fascia lata y poplíteo. Por lo que, la bursitis rotuliana, las tendinopatías y la contractura muscular es común en estas partes mencionadas.
  • Lesiones de rodilla en el Crossfit: El desgaste y rotura de meniscos, la erosión del cartílago articular, la inflamación de la bolsa sinovial rotuliana y del tendón del cuádriceps son las lesiones más comunes que se presentan en esta actividad. También se pueden encontrar dolencias en los ligamentos.
  • Lesiones de rodilla en la escalada: En esta práctica los tejidos conectivos de la rodilla son los más exigidos, por lo que los esguinces suelen ser comunes. También puede hacer estar la flexión de la rodilla una inflamación en la bursa rotuliana y contracturas en el gastrocnemio.
  • Lesiones de rodilla en el fútbol: Los ligamentos cruzados y colaterales son los tejidos ligamentosos que más sufren. También es común encontrar rotura de meniscos, contracturas en isquiotibiales y gemelos, bursitis rotuliana y desgaste en el cartílago del cóndilo femoral.
  • Lesiones de rodilla en el golf: El colateral lateral, colateral medial y cruzados son los tejidos conectivos que más lesiones sufren. Por otro lado, el cartílago articular sufre un desgaste importante, por lo que puede generar una artrosis. El tendón del cuádriceps también es propenso a lesionarse.
  • Lesiones de rodilla en la halterofilia: La práctica de esta actividad hace que la rodilla soporte una cantidad excesiva de peso, por lo que la bursitis rotuliana, la inflamación de los tendones y la rotura de ligamentos cruzados son frecuentes. Las luxaciones también son habituales en este deporte.
  • Lesiones de rodilla en el rugby: La rotura de ligamentos cruzados, inflamación en la pata de ganso y la bursitis rotuliana son los tres tipos de lesiones más comunes en este deporte. También es posible encontrar quebradura de rótula, tendinitis y contracturas musculares.
  • Lesiones de rodilla en el running: Los ligamentos laterales y colaterales son los tejidos que más sufren en esta actividad para evitar el deslizamiento de la tibia en relación con el fémur. Es posible encontrar a atletas con condromalacia rotuliana, contracturas en gemelos, en isquiotibiales y en cuádriceps femoral.
  • Lesiones de rodilla en el tenis: Los movimientos que se practican en este deporte provocan lesiones en los dos meniscos, inflamación en el tendón rotuliano, condropatía femoropatelar, contracciones en los cuádriceps e isquiotibiales dislocaciones.

Enfermedades y dolencias en rodillas

Enfermedades y dolencias en rodillas

Existen otros tipos de dolencias que pueden aparecer en las rodillas, las cuales son:

Osteocondrosis

También se conoce a esta dolencia como “enfermedad de Osgood-Schlatter”. Se trata de la aparición de una protuberancia una parte anterior de la rodilla, causando inflamación y dolor. Se produce en especial en la época de crecimiento óseo, por lo que los niños y jóvenes son el sector etario más vulnerable.

Lupus eritematoso

Es una enfermedad provocada por el propio sistema inmunitario que genera desgaste en los cartílagos articulares de la rodilla. Esto conlleva a la inflamación y a la rigidez en los movimientos en esta parte del cuerpo.

Síndrome de Hoffa

El dolor y la inflamación que se produce en la rodilla se genera por la hinchazón que afecta la zona profunda ubicada a la altura de la unión de la rótula con el tendón rotuliano. Esta área de grasa se lesiona con frecuencia en jóvenes y deportistas debido a las actividades exigentes que soporta la articulación.

Quiste de Baker

Esta dolencia en la rodilla se produce por la acumulación excesiva del líquido sinovial, formando un quiste que presiona la parte posterior de la articulación. Esto genera un gran dolor e inmovilidad articular en el paciente.

Hiperextensión de rodilla

Se reconoce a esta dolencia con el nombre de Genu Recurvatum, la cual consiste en mantener extendida la rodilla más de 10° debido al mal funcionamiento de los ligamentos cruzados. También puede ser ocasionada por el raquitismo o la poliomielitis.

¿Cómo podemos aliviar el dolor en las rodillas mediante terapias complementarias y no invasivas?

Echa un vistazo a las siguientes terapias complementarias y no invasivas que ayudan a mejorar los síntomas de dolor en las rodillas:

Terapia de frío y calor

Esta terapia no invasiva consiste en la aplicación de geles, sacos térmicos, bolsas con agua templada o hielo que produzcan calor y frío en la zona afectada. De esta manera disminuir el dolor y la inflamación mucho más rápido. Para ello será necesario aplicar ambas temperaturas durante 5 minutos cada una, pero teniendo en cuenta que la sesión no puede superar los 15 o 20 minutos. Se debe comenzar y terminar por el calor para obtener mejores resultados.

Terapia de compresión

Es posible aplicar esta terapia en la rodilla para evitar nuevas lesiones y producir el intercambio gaseoso entre la sangre y los tejidos. Para lograr que la enfermedad entre en remisión lo más rápido posible es necesario la aplicación de ropa deportiva de compresión, cinta para tendinitis rotuliana y rodilleras deportivas de compresión. Estos artículos mejorarán la circulación de la sangre y harán disminuir el dolor de forma más efectiva.

Terapia de masaje

Los rodillos masajeadores y las pistolas de masajes son elementos útiles que se pueden aplicar en esta terapia complementaria no invasiva para disminuir los síntomas de dolor y de inflamación en la rodilla. Para ello es necesario consultar al médico de forma previa para que elijas el artículo más conveniente para ti, ya que la estimulación sanguínea es diferente para cada caso.

Terapia de acupresión

La acupresión es una técnica milenaria muy efectiva para eliminar los síntomas de dolor rotuliano por medio de masajes en zonas estratégicas. Esto mejora la dilatación de las paredes capilares para permitir la reducción en los niveles de moléculas tóxicas las fibras. Esta terapia no invasiva se lo puede hacer por medio del uso de diferentes productos; por ejemplo, bolas duras o blandas de masajes, ganchos de acupuntura y masajeadores de pies.

Termoterapia

Existen diferentes técnicas que ayudan a disminuir los dolores en las rodillas, siendo una de las más eficientes la termoterapia. Esto se debe a los beneficios que produce el calor cuando se aplica de forma directa en la zona afectada. Por tal motivo, es conveniente consultar al médico antes de elegir este tratamiento no invasivo y poder utilizar los sacos térmicos de calor que mejoran la dilatación de las paredes capilares.

Crioterapia

La crioterapia es aplicable a los dolores e inflamaciones que son producidos por la tendinitis rotuliana y por otras lesiones. Para ello se debe utilizar de forma directa el frío en la zona afectada dos a tres veces por días, dependiendo del criterio del médico actuante. Es posible usará bolsas de gel frío para obtener una temperatura agradable y eficiente.

Electroestimulación muscular (EMS)

La electroestimulación muscular o EMS, es una terapia que consiste en estimular las contracciones musculares mediante el uso de electricidad, de modo que se consiga un efecto de actividad e hipertrofia como en el gimnasio, pero sin la necesidad de ir a ningún centro deportivo. Lo que significa que puedes poner a trabajar tus músculos sin salir de casa.

Electroterapia

Esta es una técnica que busca alivio a dolores y algunas dolencias físicas mediante la aplicación de energía eléctrica y electromagnética, entre otras variantes, a través de la piel con el uso de almohadillas conductoras llamadas electrodos. Es un tipo de terapia muy segura y que debe ser aplicada por un fisioterapeuta especializado en la manipulación de electricidad para tratar algunas clases de dolencias.

Terapia de liberación miofascial

La terapia funciona gracias a que, al liberar toda la tensión acumulada en una zona del tejido miofascial, que es una de las principales causas de dolor, así como estirar los tejidos para que se relajen y la dolencia se diluya, generando alivio. Sin embargo, esta puede no ser una cura total para la lesión, ya que llegados a este punto es posible que el problema se haya vuelto crónico.

Terapia de masaje de percusión

Los masajes de vibración o percusión son precisos, rítmicos y enérgicos golpes sobre el cuerpo para lograr alivio de algunos síntomas molestos cuando las fibras musculares se tensan, a menudo por una alta carga de trabajo sobre ellos y que ha dejado puntos gatillo en las fibras musculares.

Método R.I.C.E

Método R.I.C.E es el primero y más sencillo de los protocolos de tratamiento de lesiones leves. Aparece en el ámbito deportivo para abordar accidentes que suponen lesiones agudas. Durante muchos años, se considera el más idóneo tanto por su rapidez como por los resultados que presenta.

Terapia de puntos gatillo

Los puntos de dolor miofascial o puntos gatillo son nudos que se crean en los tejidos musculares más profundos, causando un intenso dolor. El dolor no siempre se manifiesta justo en la zona en la que se desarrolla el punto, sino que es este dolor es referido a zonas cercanas que aparentemente no parecen estar relacionadas. De hecho, se estima que más del 80% del dolor que causan se manifiesta en otras partes del cuerpo.

Otras terapias alternativas efectivas

También es posible tratar los dolores de rodillas con otras terapias no invasivas, las cuales mencionamos a continuación:

  • Remedios naturales con uso de plantas: Las plantas crean efectos tranquilizantes y estimulan a la irrigación sanguínea para disminuir los dolores. Es por ello que la fitoterapia se utiliza en las lesiones de rodilla. Se puede enviar por medio de infusiones o por baños de melisa, boldo o tilo.
  • Acupuntura: Los dolores de rodilla pueden verse reducidos por medio de esta medicina oriental, la cual consiste en estimular el sistema nervioso para que el paciente sienta menos dolor.
  • Kinesioterapia: Es una terapia complementaria que busca mejorar los movimientos de la rodilla por medio de ejercicios específicos que sean cortos y repetitivos. Es conveniente la consulta previa al médico para evitar lesiones futuras.
  • Aromaterapia: El uso de líquidos concentrados con aromas a limón, boldo, tilo y jengibre ayuda al paciente a manejar mejor su enfermedad o dolencia en las rodillas. Esta es una de las técnicas menos invasivas que hay para combatir los dolores rotulianos.

Referencias

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