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¿Cómo aliviar el dolor por sinusitis?

La sinusitis es una patología que, a pesar de ser bastante común, no se conoce como se debería y, en su fase inicial, se confunde a menudo con otras patologías, lo que hace que retrasemos su diagnóstico y se pueda volver crónica.

Vas a conocer cuáles son los síntomas que se padecen y la manera más sencilla de identificar la sinusitis. Por supuesto, descubrirás cómo se trata de manera natural y no invasiva, cómo prevenirte, cuándo debes acudir a tu médico y muchísima información sobre esta patología en todos sus tipos.

¿En qué consiste la sinusitis o el dolor en los senos paranasales y cómo identificarlo?

¿En qué consiste la sinusitis o el dolor en los senos paranasales y cómo identificarlo?

Los senos paranasales son los huecos que hay entre los huesos situados alrededor de la nariz. Esto es, los que se sitúan en sus huesos, en los ojos, las mejillas o detrás de la frente. Están comunicados con la cavidad nasal y los revisten las células generadoras de moco. La sinusitis es la inflamación de los tejidos de estas oquedades. Esta reacción inflamatoria es dada a causa de una infección, no por traumatismos o como síntoma de otras enfermedades.

Saber si tienes sinusitis no es difícil. El problema es que se trata de una patología en la que no solemos pensar y puesto que sus síntomas son similares a los de otras dolencias, solemos errar en el autodiagnóstico. Por ello, evidentemente, aunque te vamos a indicar cómo saber si tienes inflamadas los senos paranasales, te aconsejamos siempre acudir a tu médico.

En primera instancia, te vas a sentir de manera parecida a cuando te resfrías o incluso con síntomas similares a los de la gripe. Puedes notar congestión, secreción nasal, dolor de garganta, tos, dolor de cabeza o incluso fiebre, acompañados de malestar general. Hasta aquí, como decimos, puedes creer que tienes faringitis, gripe u otra enfermedad que afecte a la garganta.

Además, mientras que la gripe, la meningitis, la faringitis, la amigdalitis y demás enfermedades suelen aparecer y desaparecer al cabo de una semana sin complicaciones, la sinusitis sí es más probable que se alargue y se agrave, especialmente si no tratamos la causa principal, pues la infección se mantendrá.

Tipos de sinusitis según el tiempo que la padecemos

Esta es una clasificación sencilla de la patología en la que atendemos al tiempo que refieren los síntomas. Es importante controlar este factor de cara a recibir visita médica, pues, en función de este se tomarán decisiones importantes y se considerará si el problema está siguiendo su cauce habitual o se está complicando.

  • Sinusitis aguda: Es aquella de menor duración. Sus efectos pueden durar hasta cuatro semanas.
  • Sinusitis subaguda: En un punto medio se encuentra la sinusitis subaguda, que puede mantenerse hasta los tres meses de duración, presentando los síntomas aún moderados o algunos incluso en fase severa.
  • Sinusitis crónica: Es la más prolongada, pasando los tres meses de padecimiento de la mayoría de sus síntomas. Estos suelen ir perdiendo severidad. Algunos desaparecen, especialmente la fiebre, no siendo habitual que se presenten de manera intermitente. Otros se mantienen en su versión más leve.

Tipos de sinusitis según la zona afectada

Otro tipo de clasificación se realiza considerando las zonas afectadas. Conociéndola y detectando algunos síntomas podrás descartar alguno de los tipos.

  • Sinusitis esfenoidal: En el caso de padecer esta patología, notaremos que los dolores que sentimos se dan en la zona más alta de nuestra cabeza. También la zona que va hasta la oreja (esta incluida) se ve afectada. Incluimos, del mismo modo, cuello, ojos y sienes. Los senos nasales afectados están detrás de los ojos, a la altura de estos y las orejas, en la zona más interna de nuestra cabeza.
  • Sinusitis etmoidal: En este caso, vamos a notar molestias detrás de los ojos y entre estos, muy focalizado y punzante. El dolor a menudo baja a los lados de la nariz. Las fosas afectadas se encuentran inmediatamente detrás de los ojos y antes de las fosas o senos esfenoidales.
  • Sinusitis frontal: Como indica su nombre, es la que afecta a la zona de la frente, sobre las cejas y subiendo. Es muy particular y fácil de reconocer el dolor vertical en la frente. También es posible que se dé sensibilidad al tacto.
  • Sinusitis maxilar: El dolor se da entre el ojo y la nariz, es decir, en los pómulos. También puede bajar a la arcada dental superior. A menudo, se confunde con el dolor de muelas, pues se padece dolor dental, de manera que hay que prestar atención a esto.
  • Pansinusitis: En este caso, la inflamación afecta a toda la zona de los senos paranasales, presentándose dolor en toda ella. Es más habitual sentirse cansado o congestionado si se padece pansinusitis, además, notarás que se presentan la mayoría de síntomas locales de la enfermedad.

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¿Qué provoca el dolor de cabeza, cuello, oídos y ojos por sinusitis y cuáles son las causas qué lo originan?

Hay diversos dolores que se padecen cuando tenemos un cuadro sinusal. Estos vienen dados, como hemos dicho, por una inflamación que se produce en parte o en la totalidad de la zona de las fosas paranasales.

Infección paranasal

Esta inflamación, a su vez, viene dada por una infección o infestación. Tanto virus y bacterias como hongos en la zona pueden derivar en esta patología. No existe otro motivo más que este. Esta a su vez, se producirá porque no logremos expulsar el moco.

La mucosidad aunque tiene una función protectora y mantiene húmedas las zonas nasales, puede llegar a hacernos daño. Y es que precisamente esa función protectora viene dada, en parte, por la textura viscosa de la mucosa nasal, que hace que los elementos potencialmente dañinos para nuestro organismo queden adheridos y no puedan entrar en nuestro cuerpo. Si esta mucosidad llena de microbios no se expulsa puede llegar a provocar una infección o infestación.

¿Por qué no expulsamos los mocos? Vamos a ver cuales son las causas más comunes:

  • Vellos ciliares alterados: Los cilios de los senos no son capaces de sacar el moco adecuadamente. Puede que lo hagan muy lentamente, más de lo que este se va produciendo y quedando, por tanto, apelotonado. A su vez, este disfunción ciliar puede venir dada por afecciones como discinesia ciliar o cilios inmóviles.
  • Protuberancias: Si en la zona en la que se mueve el moco para expulsarse se encuentran elementos que lo bloquean como un pólipo, un espolón o el propio tabique nasal desviado, la salida será más difícil y lenta.
  • Bloqueo de la apertura de los senos: Por los mismos motivos, es posible que se produzca un bloqueo en la abertura de los senos paranasales, lo que, del mismo modo, dificultaría o, directamente, impediría, la expulsión de esta sustancia.
  • Alergia: Entre los síntomas de la alergia se encuentra el exceso de segregación de moco así como dificultades generales en las funciones del aparato respiratorio que facilitan su acumulación al tiempo que dificultan la expulsión.
  • Inhalación de irritantes: Respirar e introducir elementos extraños irritantes como contaminantes, humo o químicos harán que el sistema se resienta y funcione peor de manera generalizada. Además, para parar estas partículas se generará mucho más mucosidad de lo habitual.
  • Exceso de moco: El exceso de mucosidad se produce cuando sufrimos una alergia o un resfriado con el objetivo de protegernos más. Sin embargo, no importa la causa, tener un exceso de moco es el problema principal.

Otros factores de riesgo

Aunque ya hemos visto cómo se generan las infecciones paranasales, realmente hay que tener en cuenta que existen otras maneras de segregar o acumular moco.

Estas son factores que aumentan el riesgo de padecer sinusitis y se incluyen:

  • Exposición prolongada a moco: Esto incluiría ser cuidador de bebés, trabajar en una escuela infantil o algo tan sencillo como realizar las labores de padre.
  • Tabaquismo: En general fumar es perjudicial para la salud y en este caso aún más.
  • Cambiar de altitud: Con ello, nos sometemos a presiones a las que no estamos acostumbrados.
  • Presencia de una estructura anormal en la zona de los senos paranasales.
  • Sistema inmunitario esté muy debilitado: Los motivos más repetidos son la realización de quimioterapia o el padecimiento de VIH.
  • Otras enfermedades: Padecimiento de fibrosis quística, rinitis alérgica y enfermedades que modifican la actuación de los cilios.
  • Tener adenoides de gran tamaño.

¿Cuáles son los síntomas y tipos de dolor que nos hacen pensar que tenemos inflamación por sinusitis?

¿Cuáles son los síntomas y tipos de dolor que nos hacen pensar que tenemos inflamación por sinusitis?

Es esencial, además de conocer cómo y por qué se da la sinusitis, tener constancia de cuáles son sus síntomas y, por supuesto, qué dolores produce esta patología, pues nuestra atención se centra en tratar de aliviar el dolor por esta.

Tipos de síntomas más comunes

Si tienes esta enfermedad, puede que padezcas cualquiera de estos síntomas.

  • Dolor de cabeza: Un síntoma muy común es el dolor de cabeza, que suele ser leve pero que en ocasiones puede resultar tremendamente molesto hasta el punto de no dejarnos realizar nuestras actividades diarias.
  • Dolor facial alrededor de los ojos, en la frente o cara: El contacto de las mucosas inflamadas con los huesos, obviamente, produce dolor. Dependiendo de la zona que tengamos afectada por la infección, el dolor se dará en unas y otras partes. Este aumenta si nos echamos hacia adelante.
  • Presión: Es uno de los síntomas que mejor nos puede servir para el diagnóstico. A menudo no se padece de dolor sinusal sino que este queda en una especie de presión que se da en las zonas de ojos, nariz, oídos, cuello y cráneo; notamos como si nos estuviesen empujando constantemente en la zona de manera continuada. Puedes llegar a notar punzadas en su fase más aguda aunque no siempre se dan.
  • Fiebre: Esta es moderada, fruto del trabajo de nuestro organismo para defendernos de los microbios y para controlar la inflamación.
  • Secreción mucopurulenta: La mucosidad que vamos soltando no es limpia como la que generamos habitualmente, que casi no tiene color y es bastante fluida y homogénea. Notarás que se vuelve más verdosa o que incluso amarillea.
  • Goteo: Nuestras mucosas van soltando moco sin que se termine de formar, líquido, que cae sin que podamos prácticamente controlarlo. Incluimos tanto rinorrea como goteo retronasal, que se pierde en la garganta.
  • Tos nocturna: La tos puede presentarse sólo de noche o darse a lo largo del día pero empeorar durante las horas de sueño, dificultándolo.
  • Obstrucción nasal: Obviamente, y tal y como nos ha ocurrido hasta coger la infección, tendremos exceso de moco que obstruirá nuestras vías. Esto puede suponer que nos cueste respirar más y que lo hagamos por la boca.
  • Voz nasal: La melodía de nuestra voz se ve modificada por el daño temporal que están sufriendo las estructuras nasales, por el dolor dental que padezcamos o por la abundancia de mucosidad.
  • Halitosis: Cuando la infección baja hasta la garganta (lo habitual es que esto ocurra ya en cuados subagudos o crónicos), lo cual ocurre más a menudo si tenemos hongos o virus, se puede dar mal olor de boca. También nos encontraremos este síntoma si tenemos que respirar por la boca o si tenemos goteo retro nasal, especialmente cuando la mucosidad es sucia.
  • Ronquidos: También como consecuencia de tener obstrucción nasal y respirar por la boca podemos empezar a roncar o hacer que nuestro ronquido suene más. Si pasamos demasiado tiempo así, es posible que, tras curar la sinusitis, el vicio en la forma de respirar permanezca y sigamos roncando.
  • Anosmia: Cuando se inflaman las membranas nasales no pueden realizar bien sus funciones, siendo una de estas la de percibir y discriminar los olores.
  • Malestar general: Como muchas otras patologías que fatigan nuestro aparato respiratorio, por su fácil dispersión a las zonas cercanas, el malestar general se manifiesta. Este es más severo cuantos más senos paranasales estén afectados.
  • Cansancio: Cuidado porque este puede ser un signo bastante claro de cuadro sinusal. No es lo mismo tener malestar que fatigarnos. Cuando esto ocurre sin motivo posiblemente se deba a que no estás resfriado o resfriada o griposo o griposa sino que presentas un cuadro sinusal.
  • Dolor en el paladar o en los dientes: La boca, y en especial la arcada dental superior, también se pueden ver afectadas. Esto ocurre, casi siempre, cuando se da sinusitis de tipo maxilar.
  • Dolor y molestias en la garganta: No se da en todos los cuadros de inflamación de los senos paranasales pero tampoco es un síntoma extraño. Es más común al padecer sinusitis maxilar, por la corta distancia a la garganta, que también se infectaría. Resulta, eso sí, tedioso, porque nos confunde y nos lleva a generar un falso diagnóstico en muchas ocasiones. Puede dolernos la garganta por respirar por la boca si tenemos la nariz obstruida.

Tipos de síntomas y dolores según la zona

Ya sabemos que la inflamación puede darse en uno o más de los senos paranasales. Aunque muchos síntomas son idénticos en todos los casos, hay otros que se producen, con mayor o menor asiduidad, sólo en algunos tipos de sinusitis.

  • En el cráneo superior: Es curioso que hay un síntoma que se presenta sólo si se sufre de sinusitis esfenoidal. Este es la falta de concentración o dificultad para concentrarnos. También podemos notar dolor de cabeza y presión en las sienes.
  • En el cráneo interior: El dolor de cabeza es también muy habitual. Puede darse aislado y focalizado o extenderse a zonas como el entrecejo o el vertex.
  • En los ojos: La propia inflamación y también el dolor de cabeza pueden hacer que sintamos dolor detrás de los ojos tanto físico como neuropático. En casos aislados se puede referir inflamación de los párpados, aunque la inflamación alrededor de los ojos sí es habitual. También puede darse alguna anomalía en la visión, lo cual también sucede de forma excepcional.
  • En la nariz: Como en los ojos, en la nariz y alrededores también podemos remitir dolor, tanto por el propio proceso de inflamación como, de manera secundaria, por el hecho de sonarnos continuamente, aplicarnos aerosoles, rascarnos si sentimos cosquilleo por el goteo de la mucosidad, etc. Atención porque también podemos notar voz nasal, menos habitual que muchos otros síntomas que estamos viendo.
  • En los pómulos: Las mejillas pueden sentirse doloridas si tienes inflamación por sinusitis maxilar. Esta es una zona intermedia entre dos puntos sensibles como son la prominencia del pómulo y la encía superior.
  • En la boca: De la boca es común que nos duele el arco dental y la encía superiores así como la mandíbula superior en la zona medio-lateral (bajo el pómulo y sobre los premolares). Además, referiremos mal aliento tanto por respirar por esta como si la infección nos llega a la garganta o si tenemos mucho moco obstruido y este es muy sucio o purulento.
  • En la garganta: El dolor de garganta se produce a raíz de que la mucosidad infectada entre en contacto con las mucosas de esta. Así, lo habitual es que sólo se produzca si también tienes goteo retronasal. Si este es seco será debido a que respiramos por la boca, siendo una consecuencia de la obstrucción de algún tramo de las vías nasales.
  • En los oídos: El oído puede doler de manera similar a cuando cogemos frío. Lo positivo de esto es que sólo se padece en los pasos de sinusitis esfenoidal o de pansinusitis.
  • En el cuello: El proceso sinusal maxilar puede extenderse más allá de la boca y el oído y llegar hasta el cuello. Esto puede hacer que confundamos el dolor, creyendo tener una distensión muscular que causa los demás dolores, la fatiga, etc.
  • En la cara: Se puede dar sensibilidad en el rostro, pero, sobre todo, en la frente.
  • Síntomas sensitivos: Encontramos signos de esta patología que no se dan en ninguna parte del cuerpo sino que son generales. La fatiga o cansancio y la fiebre son los más evidentes y los que más se repiten. También se da, de manera poco usual, una falta de coordinación. Como producto del daño en las estructuras, notamos que la voz se vuelve nasal. Podría darse el caso de pérdida del olfato de manera temporal.

¿Cómo podemos aliviar los dolores de cabeza mediante terapias complementarias?

Te describimos qué tipo de terapias complementarias y alternativas funcionarán mejor para aliviar el dolor por sinusitis, especialmente el de cabeza.

Termoterapia

El calor puede reducir e incluso eliminar varios síntomas de la sinusitis. Es especialmente importante su labor a la hora de descongestionar la nariz y las vías nasales, de manera que el moco puede ir saliendo poco a poco. Así será más fácil que la infección desaparezca.

Las respiraciones de vapor caliente ayudarán a fluidificar el moco, mejorando el drenaje a la vez que abren las fosas nasales y reducen la presión. Además, podremos respirar mejor y, con ello, remitirán los ronquidos o el mal aliento.

Aplicarnos compresas calientes o paños en las zonas donde notamos dolor supondrá que este se reduzca, como ocurre con cualquier dolor en su fase no aguda. Muy importante recurrir a sacos térmicos para microondas ya que el calor que desprenden es muy beneficioso, además están rellenos de flores de lavanda y estas ayudarán a descongestionar la zona. Además, las altas temperaturas nos relajan, ayudándonos a sobrellevar el cansancio y a que la fatiga sea menos intensa, pues descansaremos más plenamente.

Crioterapia

Ponernos frío en ciertas ocasiones también reducirá algunos síntomas, aliviando, por ejemplo, el dolor de cabeza. Esta molestia aparece por presión de los nervios y por el propio desplazamiento de los tejidos; la baja temperatura nos ayudará en ambos casos tanto para adormecer los nervios como para reducir la inflamación y el flujo sanguíneo de los senos inflamados.

En general, ponernos frío ayudará a que la inflamación vaya remitiendo, no sólo la de los senos sino la de garganta si se llegase a infectar. Lo mismo ocurre, por ejemplo, cuando nos duelen las mejillas, lo cual ocurre por un exceso de flujo, el cual se reducirá si nos ponemos bolsas de gel frío o antifaces rellenos de gel frío sobre el rostro.

Eso sí, la sinusitis no es una patología que se cure con un frío muy intenso, este debe ser leve. Por ello, no abuses de este recurso ni te apliques frío extremo; piensa que la temperatura muy baja puede ser contraproducente y aumentar otros síntomas como la sensibilidad cutánea.

Masaje

Existe el masaje sinusal una práctica pensada especialmente para tratar la patología en sí misma y algunos de sus síntomas. Se realiza aplicando presión suave presión con los dedos para deshacer la mucosidad y lograr que esta salga más fácilmente. Además, es común ayudarse del calor ya sea frotando las manos o sumergiéndolas en agua caliente. Con ello no desaparece la sinusitis pero sí es posible que la infección se cure antes, pues retiraremos los microbios que están actuando contra nosotros.

A continuación, listamos los tipos de masajes sinusales más usados:

  • Para los senos nasales: Pon la yema de los dedos 2 y 3, de las dos manos, sobre el hueso de la frente y realiza círculos moviéndolos en dirección a las sienes; luego vuelve hasta el centro. Medio minuto debería ser suficiente.
  • En en caso del seno maxilar: Coloca estos dedos a los lados de las aletas de la nariz, debajo de los pómulos. Haz suaves círculos hacia fuera durante 30 segundos.
  • Para los senos etmoides y esfenoides, situados detrás de los ojos en este orden: usa los dedos 1 y 2 para tocar el puente de la nariz, entre esta y las esquinas internas del ojo. En este caso, la presión debe aumentar un poquito, siendo moderada, si bien, el tiempo de acción será de 15 segundos. Tras ello, haz caricias muy lentas a los lados de la nariz bajando desde la posición inicial y llevando los dedos hacia el exterior, bordeando la nariz y dibujando el arco de la ojera por debajo de esta. Se trata de estimular el goteo retronasal en la zona que se une al lagrimal.

Acupresión

La acupresión nos ayuda a tratar síntomas e incluso enfermedades presionando unos puntos del cuerpo que se conectan con otros que son los que debemos curar. En este caso, debemos buscar aquellos puntos que intervienen en los procesos que se dan en los senos paranasales así como en las zonas donde sentimos dolor.

El punto GV 24.5, situado en el entrecejo es el principal. Debemos presionarlo con un pulgar al tiempo que colocamos la lengua en el paladar, empujando hacia arriba. Mantén la presión y la posición de la lengua durante medio minuto. Se da un alivio generalizado en la propia zona.

Después encontramos el punto B2, situado en la cara centro-interna de las cuencas de los ojos, justo debajo de las cejas. Lo encuentras fácilmente porque se presenta una pequeña oquedad entre las zonas óseas; esa es el punto a trabajar. Debemos colocar los pulgares en los huecos para presionar hacia el interior, formando un ángulo agudo con la nariz. Con ello se alivia la presión de los senos paranasales.

Situados bajo el pómulos tenemos tres puntos más, los cuales se alojan en la oquedad que queda entre estos y las encías superiores. Usa los dedos 2 y 3, juntos, para aplicar presión constante en esta zona. Esto favorece la descongestión nasal y también dará buenos resultados si te encuentras con molestias en la cabeza.

Finalmente, ubica un pequeño hueco en la zona que hay al lado de las aletas de la nariz, encima del labio superior, más o menos en la vertical del colmillo. Este es el punto LI 20. Presiónalo para que el seno se desinflame al tiempo que consigues una sustancial mejora de la congestión nasal.

Otras terapias alternativas efectivas

Además de estas, consideradas las más eficaces y, dicho sea de paso, las más famosas y que más fiabilidad ofrecen, encontramos más terapias alternativas con las que mejorar la sinusitis:

  • Remedios naturales con uso de plantas: Respira vapor de plantas como el romero, el eucalipto o la malva, que reducen moco y descongestionan es muy efectivo. También puedes hacerte enjuagues nasales con infusiones de estas plantas.
  • Acupuntura: Es similar a la acupresión pero los puntos se estimulan con agujas, las cuales se introducen unos milímetros en la piel. En nuestro caso, se entiende esta como un desequilibrio dado en el meridiano del pulmón. También puede darse por exceso de calor en el meridiano de la vesícula biliar o del bazo o de humedad en este último. Son varios los puntos de acupuntura que podemos atacar para aumentar la energía del meridiano del pulmón. Estos son IG4, IG11 e IG20, Bitong, P7, VB14 y V2, Du23, E2, E3 y E40.
  • Osteopatía: Con la osteopatía conseguimos destensionar los tejidos blandos, en este caso, los senos. Si sufres sinusitis, una sesión de osteopatía incluiría equilibrio de la columna cervical, movimiento de los huesos del cráneo y vaciado mecánico de los senos. Si el padecimiento es crónico, posiblemente esté acompañado de infección intestinal. De ser así, también trabajaremos sobre la región abdominal.
  • Ultrasonido: Se puede utilizar con éxito el ultrasonido para tratar la sinusitis siempre que se haga uso de un reductor para que el dolor perióstico sea mínimo. Con esta práctica conseguimos un efecto doble: mucolítico y desinflamatorio (de los cornetes nasales, del infundíbulo y de los senos).
  • Relajación: Añadir prácticas de relajación al tratamiento hará que esta sea más llevadera, que aprendamos a respirar, lo cual ayuda a que las vías trabajen de manera más adecuada, que durmamos mejor y que la fatiga no sea tan severa. Además, relajarse es esencial para que el dolor de cabeza remita y para que la presión en el rostro sea menor.
  • Aromaterapia: Utiliza aceites de Ravintsara, de árbol del té o de Niaulí, por sus propiedades anticatarrales y antiinfecciosas. Con sólo un par de gotas aplicadas rodeando la nariz será más que suficiente. Las dispersas, sin que entren en contacto con ningún tejido mucoso, y, simplemente, respiras con normalidad. El aceite de orégano compacto es muy eficaz, y suele reservarse para casos severos, pues es antiviral y antibacteriano, por lo que se recomienda si la infección no remite después de varios días.

¿Cuándo es necesario acudir al médico para curar los dolores por sinusitis o inflamación nasal?

¿Cuándo es necesario acudir al médico para curar los dolores por sinusitis o enfermedades inflamatorias nasales?

El padecimiento de sinusitis, si no se agrava, no suele requerir de consulta médica para su tratamiento. Una vez diagnosticado, se pueden seguir fácilmente las indicaciones del experto en casa.

A continuación, si se padece los siguientes síntomas, aconsejamos acudir al médico:

  • La hinchazón alrededor de los ojos es grave.
  • Si se llegan a inflamar los párpados.
  • Se padece fiebre de 39º C o superior.
  • En niños que secretan por la nariz y no presentan mejora.
  • Cuando se dé dolor en el rostro o dolor de cabeza que no remite ni con fármacos de venta libre (los cuales no aconsejamos).
  • Se mantienen los síntomas cuando hemos finalizado el tratamiento antibiótico, de haberse suministrado.
  • Cuando se presente un cambio en la visión, especialmente si te vuelves sensible a la luz.
  • Si los síntomas permanecen por más de dos semanas.
  • Cuando tengas resfriado que empeora después de una semana.
  • Si te cuesta coordinar acciones.
  • Cuando se intuya que pueda existir un proceso de meningitis o de infección ósea.
  • Si el cuello se vuelve rígido.
  • En caso de aparecer un absceso.
  • Si se presenta una infección de la piel en la zona del ojo.

En estos casos, el médico decidirá tu tratamiento, ya sea cambiar tu medicación, alargar las tomas, derivarte a un especialista según tus síntomas, pedirá diversas pruebas como resonancias o tomografías, exámenes de sangre, citología o cultivo nasal, existencia de cloro en sudor o endoscopia nasal.

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