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Lesiones de hombros

El hombro es una compleja articulación que brinda movilidad al abrazo y aporta precisión en la motricidad de las personas. Está compuesto por varios músculos y articulaciones unidas por ligamentos y es la articulación con mayor amplitud de movimiento del cuerpo humano.

Conoce todo lo que necesitas saber sobre las lesiones en el hombro: cuáles son los tipos de lesiones más comunes, las principales causas por las que duelen los hombros y a qué síntomas debes estar atento para abordar rápidamente una lesión. También sabrás cómo aplicar el método PRICE a modo de primeros auxilios en caso de una molestia leve.

¿Qué tipos de lesiones de hombro podemos sufrir?

¿Cuáles son las causas del dolor en los hombros?

La clavícula, la escápula y el húmero son los tres huesos que conforman la articulación del hombro, son estructuras sólidas pero que también pueden romperse en caso de caídas, accidentes de tráfico y sobrecargas musculares.

Lesiones musculares

El levantar cargas pesadas y utilizar solo la fuerza de los brazos causa una compresión irregular del omóplato sobre los tejidos como ligamentos y tendones. Al inicio se siente un dolor leve y tensión en la zona afectada, pero a largo plazo puede generar otros males.

Al levantar un objeto pesado por encima de la cabeza se activan los cuatro músculos que componen el manguito rotador. Este es un mecanismo susceptible a lesiones musculares, ligamentosas y tendinosas. Al sentir un dolor, se debe tomar rápidamente un descanso.

Fatiga muscular

Cuando sientes que los músculos están cansados puede deberse a que las fibras están débiles por una mala nutrición o porque ha habido una sobrecarga de tensión sobre los músculos.

Toma en cuenta que cuando exigimos en exceso al cuerpo en condiciones de fatiga muscular, es probable que se produzca una lesión como contracturas y desgarros musculares. Si te gusta realizar una actividad deportiva, permite que las células y fibras se regeneren antes de volver a realizar una actividad física.

Tendinitis

Aunque en el hombro hay varios tendones, solo cinco de ellos son los que tienen mayor probabilidad de dañarse y romperse: cuatro tendones que integran el manguito rotador y un tendón del bíceps. Los tendones son estructuras resistentes, pero se irritan y se inflaman si la tensión excede su capacidad original.

Una tendinitis puede ser aguda si es generada por un accidente o un desgarro. Pero también es probable que la causa sea una enfermedad degenerativa que ataque directamente a los tejidos blandos y el funcionamiento del resto de los componentes del hombro.

Desgarros

Un desgarro es la rotura de pequeñas fibras que componen los ligamentos, tendones y músculos. Ya no se habla de un tejido irritado o inflamado, ahora entra a una etapa de rotura parcial o total.

Cuando la rotura es total se debe acudir a una cirugía. Aunque, si la rotura es parcial, es posible que la recuperación, en los casos de tendones y ligamentos pueda ser realizada mediante artroscopia, siempre que así lo decida el especialista.

Bursitis

Según el tamaño de las bursas, estas tendrán mayor incidencia en el funcionamiento del hombro y mayor secuela en caso de lesiones graves. Las bursas son almohadillas ubicadas dentro de las articulaciones que sirven para evitar el desgaste en la estructura interna.

Cuando se lesionan, se inflaman y generan un fuerte dolor que solo cede en descansos prolongados o al realizar un drenaje para bajar la cantidad de exceso de líquido sinovial. Estas almohadillas sirven como amortiguadores de presión y evitan la fricción entre los huesos.

Dislocaciones

La principal causa de que los huesos del hombro salgan de su sitio son los fuertes golpes, bien sea por accidentes de tráfico, caídas o por traumatismos causadas por algunas actividades deportivas como el fútbol americano.

Las peores luxaciones son las que se generan en articulaciones grandes, como el hombro. Y la única forma de calmar el dolor es con la reubicación mecánica del hueso desplazado, después se debe dar paso a un reposo de varias semanas a la espera de que el cuerpo regenere los tejidos afectados.

Osteoartritis

La tendencia es que sea una enfermedad hereditaria y con mayor prevalencia en mujeres y cuando la edad supera los 50-55 años. La osteoartritis en el hombro es el desgaste y ruptura de los cartílagos que recubren los huesos unidos en las articulaciones.

Tener sobrepeso y recibir constantes golpes en las articulaciones también son factores de riesgo. Además, como consecuencia, los ligamentos y los músculos que están alrededor de las articulaciones quedan rígidos, tensos y débiles.

Fracturas

Es la lesión de más gravedad que pueda tener la articulación del hombro, pues va a afectar el funcionamiento de todo el brazo y quizás de la espalda. Una fractura puede ser abierta si el hueso afectado se rompe en varios pedazos y daña los tejidos ubicados en la articulación.

Una fractura también puede presentarse en forma de fisuras a modo de “Zig Zag” que solo son visibles después de realizar una radiografía. Cualquiera que sea el caso, la opción va a ser inmovilizar el hombro durante varias semanas.

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¿Cuáles son las causas del dolor en los hombros?

¿Qué tipos de lesiones de hombro podemos sufrir?

Además de las lesiones deportivas y los accidentes en el hogar, las dolencias en los hombros están asociadas a otros factores de riesgo que debes tomar en cuenta. Muchos de ellos puedes evitarlos con ajuste en tu estilo de vida.

Traumatismos

Esta es la principal causa del dolor de hombros, las caídas desafortunadas, golpes contra objetos o deportes de alto impacto son los causantes de que podamos sufrir una lesión en cualquier articulación, pero sobre todo en el hombro por estar más expuesta a estos golpes.

Disponer de una masa muscular sana y tonificada hará que nos proteja de diversos golpes y, aunque podremos sufrir daños, estos no llegarán a zonas más delicadas como huesos, ligamentos o tendones, es por ello que tener un buen estado de forma será una buena medida de prevención para lesiones por traumatismos.

Movimientos repetitivos

Trabajos donde la articulación del hombro realice movimientos constantes y repetitivos hará que los tendones, en especial el conjunto del manguito rotador, se inflame y produzca dolor, desencadenando en una tendinitis de hombro. Realizar paradas cada cierto tiempo para descansar la articulación cobra vital importancia para prevenir esta dolencia. Además, como en el caso anterior, tener la musculatura del hombro fuerte hará que la tensión no recaiga sobre los tendones y por tanto, el riesgo de sufrir tendinitis se reduzca.

Otro factor que causa dolor son los trabajos donde estamos en una misma postura mucho tiempo, por eso es conveniente realizar estiramientos y ejercicios de movilidad durante nuestras jornadas de trabajo.

Estrés

La mente y el cuerpo son uno solo. Vivir en constante estrés crea “nudos” musculares que a largo plazo distorsionan el funcionamiento de las articulaciones. Cuando la masa muscular no está en óptimas condiciones, la fuerza y tensión que el cuerpo requiere recaen en los ligamentos, tendones y articulaciones.

El estrés mental ocasiona tensión muscular, un mal reconocido clínicamente por ocasionar fatiga, sensación de debilidad y crear dificultad en los movimientos naturales en el hombro. Aprender a canalizar el estrés es clave para evitar lesiones asociadas.

Factores metabólicos

Las alteraciones metabólicas son causas que terminan por afectar el funcionamiento muscular. Se trata de deficiencias en la producción enzimática que deja secuelas en la química del glucógeno, los lípidos y la cadena mitocondrial.

Incluso puedes estar teniendo una excelente alimentación, pero la dificultad de procesar y llevar estos nutrientes al organismo hará que los músculos se debiliten y tengan consecuencias negativas en la resistencia, flexibilidad y elasticidad de los ligamentos.

Mala nutrición

No hace falta que estés excesivamente delgado o con hinchazón abdominal para saber que no ha habido una buena alimentación. Basta con detectar que exista debilidad muscular y un mal funcionamiento músculo-esquelético para reconocer que los tejidos blandos no reciben los micronutrientes que necesitan.

Existen infinidad de causas por las que podemos tener una mala alimentación, ya sea por malos hábitos, mala elección de los alimentos, una dieta desequilibrada, problemas de absorción de diversos micronutrientes, no tener una alimentación adecuada a la actividad física que se realiza etc, es por ello que lo idóneo es acudir a un nutricionista para que nos aconseje que es lo que necesitamos específicamente.

Mala hidratación

De igual forma ocurre con la cantidad de agua que un cuerpo debe absorber cada día. Especialistas se recomienda que un adulto debe tomar al menos entre 2 y 3 litros de agua, aunque esto puede depender del clima, las actividades físicas y el peso corporal de la persona. No se debe esperar a que haya sed para tomar agua ya que este es el primer síntoma de deshidratación. Es mejor beber varias veces al día en pequeñas cantidades y evitar que el cuerpo se deshidrate.

Estado de forma

Sin necesidad de ser un atleta, en casa puedes hacer pequeños y rápidos ejercicios para evitar que la masa muscular se atrofie y pierda su capacidad, más en el caso de los músculos del hombro cuya movilidad es amplia.

Levántate cada mañana con la mejor disposición de dedicar media hora para realizar ejercicios de movilidad. Verás cómo aumenta tu capacidad de realizar movimientos más fluidos y al continuar con tus actividades diarias, no terminarás con los hombros fatigados.

Exceso de tensión

Es otra forma de hacer referencia a la sobrecarga muscular por actividades eventuales como, por ejemplo, una mudanza, en el que los hombros trabajan excesivamente para levantar constantemente objetos pesados.

De igual forma ocurre con la actividad deportiva en la que el cuerpo se agota. No tener una buena recuperación deja como consecuencia un desgaste en nuestras articulaciones, músculos y tendones, y más si se practica un deporte de fuerza extrema como la halterofilia.

¿Cuáles son los síntomas del dolor de hombros y trapecios?

¿Cuáles son los síntomas del dolor de hombros y trapecios?

Las dolencias en los hombros suelen estar acompañadas de otros síntomas, los cuales pueden dar una pista clara de su origen, de modo que el especialista médico pueda realizar un diagnóstico más preciso y definir el mejor tratamiento a seguir.

Los síntomas más evidentes de las lesiones de hombro son:

  • Dolor: Con frecuencia el dolor aparece al realizar algún movimiento del brazo, hacia arriba o hacia delante. Según el tipo de dolor, un especialista puede saber de qué clase de lesión se trata. Un dolor localizado está más asociado a la bursitis, en cambio un dolor generalizado puede estar asociado a desgaste o contractura muscular.
  • Inflamación: Siempre que haya hinchazón en la articulación, habrá dolor intenso. Si se trata de una lesión de tejidos blandos, aplicar el método PRICE es una excelente forma de abordar la dolencia, más adelante te contamos cómo dar los primeros pasos para atender lesiones menores.
  • Chasquidos: Es una forma popular para llamar a las crepitaciones, el término clínico que clasifica el sonido que realizan los huesos cuando rozan entre sí dentro de la articulación. Un chasquido se escucha cuando el cartílago ya está muy desgastado.
  • Enrojecimiento: Debido a la inflamación de la zona, esta también puede cambiar de color y tomar tonos rojizos o morados, además esto puede ir acompañado por sentir calor en la zona lesionada.
  • Dificultad para moverse: Además de está asociado al dolor, también es originado por el cansancio muscular y las contracciones involuntarias, que evitan que puedas levantar el brazo por completo o que puedas realizar estiramientos.

¿Cómo aplicar el método RICE para tratar las lesiones de hombro?

Este método está compuesto por una serie de pasos a seguir para calmar el dolor y reducir la inflamación en caso de una lesión leve y de tejidos blandos. PRICE es una actualización del método RICE, como fue mejor conocido en el mundo desde la década de los 70.

  • Protección: Emplea un vendaje clásico para cubrir la articulación del hombro. Este vendaje cubrirá parte de la espalda y el pecho. Es complejo hacer un buen vendaje en el hombro, así que siempre es bueno practicar antes.
  • Reposo: Cuando hay reposo, las células dañadas comienzan a regenerarse. El reposo debe ir acompañado por un respectivo tratamiento médico en caso de haber mucho dolor e inflamación. Una lesión leve no tomará más de tres días para sanar.
  • Hielo: Tiene un efecto analgésico y antiinflamatorio que es favorable para agilizar la recuperación de daño leve en los tejidos blandos. Una correcta aplicación de hielo debe durar entre 15 y 20 minutos para después dar un descanso a los tejidos de otros 10 minutos.
  • Compresión: La presión ejercida sobre el hombro debe ser leve, que baje la irrigación sanguínea en la zona articular, pero no debe cortar por completo la circulación, se recomienda el uso de una hombrera de compresión, que además de su efecto compresivo, también inmoviliza la zona.
  • Elevación: Por naturaleza esta articulación ya cumple con este paso, que es mantener la zona afectada por encima del nivel del corazón, de esta forma favorecemos su recuperación.

Lesiones deportivas de hombro más comunes

Consulta esta lista de los dolores y molestias más comunes al realizar actividades deportivas. Los movimientos repetitivos harán que la articulación se desgaste y se rompa y provoquen dolencias importantes. Algunos deportes de alto impacto son más propensos a lesionarse, aunque otras actividades físicas que pueden ser de menor riesgo no están exentas, por lo que es bueno estar atento a las posibles causas y poder prevenir las lesiones deportivas.

Dolencias de hombro más comunes

La detección temprana de una lesión reducirá la probabilidad de estar en cama durante demasiado tiempo y no estar activo en casa, en el trabajo o en la actividad deportiva que desea realizar en tu tiempo libre. Por tanto, saber qué tipo de enfermedades y dolencias puede sufrir el hombro es de vital importancia para prevenirlas correctamente.

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