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Lesiones en el fútbol

El fútbol es el “deporte rey”, el deporte que más pasiones levanta en todo el planeta. Y aunque los fanáticos saben de historia y estadísticas, poco saben sobre los esfuerzos de los futbolistas para dar lo mejor sin resultar lesionados.

Te mostramos los tipos de lesiones más comunes en el fútbol y qué pasos debes seguir para evitarlas. Además aprenderás a aplicar el método PRICE que consiste en técnicas de primeros auxilios. Por último, te diremos cuándo acudir a un especialista según el tipo de lesión que tengas.

¿Cuáles son los tipos de lesiones más comunes cuando jugamos al fútbol?

En promedio, en una temporada europea puede haber más de 2.200 lesiones en más de 250 mil horas de entrenamiento y competición. Lo que supone un promedio de 8 lesiones por cada mil horas de entrenamiento. Como ves, la incidencia de lesiones en el fútbol es mayor que otros deportes como el béisbol, así que debes conocer los tipos de lesiones más frecuentes en este deporte de equipo.

Rotura muscular

No es válido hablar de un solo músculo debido a que en las piernas actúan al menos 15 músculos, separados en tres grandes grupos musculares. ¿Qué ocurre en una rotura de fibras musculares? En realidad se rompen sus fibras y esto provoca un dolor intenso y repentino, así que no hay manera de ocultar una lesión así en un partido.

Los gemelos y los músculos de la parte posterior del muslo (isquiotibiales) son lo que más se lesionan, aunque no tiene porqué deberse a un mal calentamiento, y es que en 90 minutos de juego, el cuerpo es expuesto a una gran cantidad de tensión y es factible que los músculos se resientan en algún sprint o caída.

Esguince de tobillo

Puede deberse a una acción fortuita dentro del juego, lo cierto es que cuando ocurre, el jugador casi con total seguridad tendrá que dejar el terreno de juego pues el dolor y el riesgo de agravar la lesión son altos. Un esguince ocurre cuando una articulación realiza un movimiento no natural, lo cual extiende y daña los ligamentos que la componen.

En el fútbol puede pasar tanto en el tobillo como en la rodilla y puede ser de 3 niveles o grados. En los dos primeros grados, el ligamento recibe un daño parcial, mientras que en el último grado, este tejido se rompe por completo, lo que casi con total seguridad requerirá de una intervención quirúrgica.

Lesión del ligamento cruzado

En deportes como el fútbol, en los que se se realizan arrancadas, cambio de dirección y paradas violentas, es típico que haya esta lesión. El ligamento cruzado se lesiona cuando se rompe por un estiramiento excesivo o un fuerte y directo golpe en la rodilla.

En este caso el jugador sentirá un fuerte chasquido en la rodilla seguido de un dolor muy agudo que lo dejará fuera de acción y posiblemente saliendo con apoyo o hasta en camilla. Esta lesión es de lejos una de las peores que puede sufrir un futbolista ya que requiere de intervención quirúrgica y una recuperación de 3 a 6 meses para poder volver a tocar balón.

Tendinopatías

Al no tratar adecuadamente una tendinitis, el tejido puede romperse y requerir cirugía. Los tendones de las piernas soportan hasta 12 veces el peso del cuerpo humano, sin embargo hay esfuerzos que sobrepasan este límite. El tendón de Aquiles es el que más sufre, se encuentra detrás de la pantorrilla y se conecta con el talón.

A menudo los deportistas no ven las señales de esta lesión y acuden tarde al médico deportivo, por temor a no estar de baja. Si se trata y detecta a tiempo puede conllevar solo a estar unas pocas semanas de reposo, pero si el ligamento se rompe tendrá que ser reconstruido quirúrgicamente y estar de baja un largo tiempo.

Pubalgia

Se genera cuando hay desequilibrios en las fuerzas de los músculos relacionados con el pubis. El dolor que se produce se expande hacia los aductores, abdominales y arcos crurales. Con un buen entrenamiento baja la probabilidad de sufrir esta lesión aunque en futbolistas, debido a la cantidad de desplazamientos laterales es muy común que se sufra de esta dolencia. El tiempo de reposo puede variar, aunque no supera los seis meses si hay una hernia relacionada.

Contracciones musculares

La alta tensión en las fibras musculares hace que los tejidos se contraigan y no vuelvan a relajarse. Es peligroso si el futbolista realiza una carrera de larga distancia y ocurre esta lesión. La consecuencia de los movimientos puede hacer que la lesión se agrave y deba ir a cirugía. Lo mejor es dar un reposo de varios minutos y comenzar a estirar y movilizar la zona afectada, si notamos que el dolor continua, lo mejor es abandonar el terreno de juego ya que puede ser el aviso de una lesión más grave.

Conmoción cerebral

¿Difícil de imaginar? Es bastante posible que un remate de cabeza termine en un choque de cabezas entre dos jugadores. Los dolores de cabeza son instantáneos ante un mal choque.

Ten en cuenta que el cerebro es blando y aunque esté protegido por el cráneo, un fuerte golpe puede inflamarlo y crear hematomas de gran peligro para la vida del jugador. Además es posible que haya rotura de vasos sanguíneos y afectación en los nervios, por lo que lo ideal es dejar la actividad de inmediato.

Desgarro de meniscos

Es una lesión generada por la torsión de la rodilla mientras el pie está fijo en el suelo. La inflamación de la rodilla puede durar más de 24 horas y no suele haber hematomas. Sin embargo, solo un médico deportivo te dirá si es una lesión leve y pasajera. Cuando ya hay un historial de torceduras, es probable que la rodilla esté más sensible a esta lesión en específico.

Es habitual que en el fútbol puede pasar debido a una entrada de un rival que genere un fuerte esguince que dañe los meniscos y también los ligamentos de la rodilla. Es una lesión seria que puede llevar al deportista a estar entre 1 y 3 meses de baja.

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¿Cómo prevenir las lesiones cuando practicamos fútbol?

¿Cómo prevenir las lesiones cuando practicamos fútbol?

Solo alguien que ya ha experimentado el estrés físico de decenas de partidos de fútbol, sabrá cuáles son sus debilidades y tomará especial atención en ellas. Revisa esta lista de las medidas de prevención que debes tener para evitar lesiones en el fútbol profesional o amateur.

Calentamiento

El propósito de un buen calentamiento es elevar la temperatura corporal y preparar las articulaciones, tendones, ligamentos y músculos a la actividad física. Debe haber un calentamiento general antes de un entrenamiento específico, pues el fútbol es un deporte en el que las piernas deben realizar mucho esfuerzo.

Caminatas, trotes y carreras cortas son buenas maneras de iniciar un calentamiento, más en climas fríos donde el cuerpo tiene un biorritmo pausado. Después, puedes pasar al estiramiento y movilidad del tronco y las extremidades superiores e inferiores, para así adaptar las articulaciones a la intensidad propia del fútbol.

Una de las causas más comunes de lesiones en deportistas amateur es la falta de calentamiento, ya que por no tener costumbre, olvido o dejadez, se inicia el entrenamiento o partido sin realizar un previo calentamiento y esto origina diversos problemas cuando queremos realizar un esfuerzo de media o alta intensidad.

Enfriamiento

Los entrenadores y preparadores físicos optan por ejercicios aeróbicos y ejercicios de estiramiento para así dar un final exitoso al entrenamiento que realizan en cada jornada. Las caminadoras, bicicletas estáticas y elípticas funcionan perfecto para que el cuerpo retome poco a poco su ritmo cardiaco habitual. No es recomendable que los jugadores paren de golpe de entrenar y luego busquen sentarse o acostarse.

Lo que deseamos es que los músculos y demás tejidos estén preparados (no doloridos ni tensados) de cara al entrenamiento del siguiente día o al partido del fin de semana. Al realizar ejercicios de estiramiento, el futbolista debe estirar todas las partes del cuerpo: cuello, hombros, bíceps, tríceps, pecho, abdominales, espalda y piernas. Solo se requiere de unos 30 minutos y así el cuerpo retomará su estado de calma habitual.

Equipamiento adecuado

Basados en reglamentos de la FIFA, hay solo cinco prendas permitidas en un partido de fútbol de esta federación:

  • Camisetas: Se fabrican de poliéster y como se utilizan en los partidos, lo más recomendables es que la tela sea utilizada en la vestimenta de los entrenamientos. Esta debe ser transpirable, no debe acumular o obstruir el proceso de sudoración del jugador.
  • Pantalones cortos: Deben estar fabricados de material sintético y su función es repeler el sudor. No deben sobrepasar la rodilla para no obstaculizar la movilidad en las piernas. A nivel profesional se ven pantalones térmicos o mallas protectoras, accesorios también validados por la FIFA.
  • Calcetines: Se recomienda que sean de algodón para que haya un mejor agarre con las zapatillas. Estas tienen la función de sujetar la espinillera y evitar que haya raspones ante caídas sobre la pierna.
  • Espinillera: Es el único objeto duro permitido en la indumentaria, es lógico pensar que ante la intensidad del fútbol se permita un mínimo de protección para las piernas. Las acciones de juego y patadas fácilmente generan lesiones y fracturas.
  • Zapatillas: Hay tipos de zapatillas para cada tipo de superficie o terreno en el que se juega. La FIFA establece un mínimo de condiciones y los fabricantes deben ingeniar nuevos diseños que sean de apoyo y no de obstrucción para la movilidad del futbolista.

Nutrición e hidratación

Una buena nutrición es parte del secreto de los futbolistas para disponer de una larga carrera profesional o practicar este deporte como aficionado durante muchos años. En 90 minutos de juego, un atleta puede quemar unas 2000 calorías. Una dieta equilibrada entre grasas, proteínas y carbohidratos deben estar en el menú de cualquier deportista, más en el fútbol donde se requiere que la persona se mantenga atlética y con un peso corporal balanceado.

En muchos casos, tomar vitaminas, minerales y fibra es lo mejor. Protegen al futbolista de enfermedades y ayudan al cuerpo a soportar los movimientos explosivos de este deporte. Como en el fútbol se necesita correr durante 90 minutos, intercalando carreras cortas con largas, la energía demandada es alta. En este caso los alimentos como patatas, pan y arroz ayudan a proporcionar la energía suficiente.

Hablando de la hidratación, el agua es tan importante como la nutrición, mientras al comer se almacena energía y se gana fuerza, el agua transporta todos los nutrientes que se requiere en el organismo. Un buen plan de hidratación debe ser personalizado y adecuado a las condiciones climáticas de donde se practique el deporte.

Estado de forma

Cada persona es distinta, así que no hay una fórmula precisa de cuánto debe pesar un futbolista o cuánto debe medir. Hay algunas recomendaciones generales, como que por cada 1,5 metros de altura el jugador debe pesar menos de 50 kilos. Lo que sí debe tener un buen jugador son piernas potentes, resistentes y bien definidas.

Si tu peso está por debajo de lo recomendado según tu altura, es probable que tu rendimiento sea menor de lo esperado. La capacidad cardíaca y pulmonar siempre deben estar al 100%, de lo contrario al correr con el balón, el jugador no tendrá oportunidad de defenderse ante sus rivales durante los 90 minutos reglamentarios de un partido.

Terapias de recuperación

Hay múltiples formas de lograr una mejor recuperación deportiva, bien sea por el uso del frío, por opciones alternativas y energéticas, y hasta por masajes que drenen toxinas.

Revisa esta breve lista de las opciones disponibles:

  • Masaje deportivo: Un buen masaje, en cualquiera de sus propósitos, debe reactivar la circulación de la sangre, aliviar dolores, proporcionar equilibrio emocional, corporal y aumentar la temperatura muscular. Ante una fuerte lesión no es recomendable hacer masajes sin que un especialista haya dado un diagnóstico, pues es probable que sea una fractura. Consulta con un buen fisioterapeuta cuál es la mejor técnica según el propósito que desees alcanzar con los masajes.
  • Uso de terapias de frío y calor: Con el frío aumenta el umbral del dolor, baja el metabolismo, sirve de analgésico y de vasoconstrictor. Al bajar la temperatura corporal, también disminuye la liberación de vasodilatadores. A su vez, el calor sirve de vasodilatador local, llevando mayor cantidad de sangre a la lesión y permiten otro tipo de recuperación en los tejidos.
  • Uso de prendas de compresión: En el fútbol, el uso de prendas de compresión se resume en calcetines, medias y pantalones compresivos. El avance tecnológico y de investigación en el campo del fútbol ha sido tal que existen productos dedicados a mantener la energía corporal, a facilitar la recuperación tras una lesión y a relajar los músculos que están tensos. Estas prendas mejoran la distribución del flujo sanguíneo y así se optimiza el consumo de oxígeno en los tejidos. Estos beneficios se traducen en un mejor rendimiento para el futbolista.
  • Uso de terapias de acupresión: Esta terapia es una modalidad moderna basada en la acupuntura. Se diferencia de ella porque no utiliza agujas para ser aplicada, pero comparten los mismos puntos y meridianos que permiten el libre flujo de energía. Esta energía es tensión muscular que debe ser liberada para un mejor rendimiento del atleta. Utilizando los dedos y las palmas de las manos, se activa unos puntos locales donde está localizada la molestia. Con la acupresión es posible que la tensión acumulada se libere y permita una sensación de relajación plena.
  • Uso de termoterapia y crioterapia: La crioterapia es el uso de frío extremo en lesiones crónicas que precisa una recuperación a paso lento, pero seguro. Solo es posible aplicar frío cuando están diagnosticados esguinces, sobrecargas musculares, rotura de fibras, luxaciones y tendinitis. En el caso de la termoterapia, se puede emplear solo cuando ya ha pasado la fase inflamatoria, desde las 72 horas de presentarse la lesión. Parte de la terapia funciona para aumentar la temperatura en el área lesionada y que la sangre lleve los nutrientes que requieren los tejidos para regenerarse.

¿Cómo aplicar el método RICE para tratar las lesiones de primeros auxilios en el fútbol?

¿Cómo aplicar el método RICE para tratar las lesiones de primeros auxilios en el fútbol?

Este es un método recomendado para el tratamiento inicial de lesiones leves y de tejidos blandos. Cuando los músculos, ligamentos y tendones requieren atención, esta es una excelente forma de iniciar. Aunque el protocolo RICE es más conocido en el mundo deportivo, PRICE contiene actualizaciones en su aplicación que lo hacen más eficientes.

  • Protección: Así comienza este protocolo, se debe aislar y proteger el área dañada para evitar que cualquier otro movimiento dañe más el tejido. Cuando indicamos “aislar”, hacemos referencia a llevar a la persona a un área apta y en el que puedan estar en calma para hacer una revisión inicial y colocar un vendaje suave que limite el movimiento de las articulaciones. Incluso se utilizan órtesis, vendajes elásticos y entablillado de ser requeridos y sugeridos por un especialista.
  • Reposo: Es la parte más importante del método, de ella depende el inicio de la recuperación efectiva. Los tejidos no comenzarán a relajarse y regenerarse hasta que baje la temperatura y cese el movimiento. Al no saber qué tipo de lesión es, se recomienda evitar todo movimiento hasta tener un diagnóstico. Luego el futbolista podrá poco a poco reiniciar flexiones suaves si su médico lo indica.
  • Hielo: Es lo siguiente a aplicar. Se resume en usar hielo y spray de vapor en el campo para tratar de aliviar el dolor en el futbolista. La asistencia médica solo podrá estar unos segundos en la grama, así que el alivio debe ser rápido antes de que la elección sea retirar a la persona en camilla. El hielo se aplica solo por 20 minutos, luego obligatoriamente debe haber un descanso de otros 10 minutos.
  • Compresión: Se debe intentar disminuir lo más posible el movimiento de la articulación asociada a la lesión, esta vez con un vendaje con más presión. La presión no debe ser excesiva, pues deseamos bajar el flujo de sangre, pero no cortarla por completo. Si el futbolista siente un hormigueo en esa extremidad, es porque ha habido un exceso de presión en el vendaje.
  • Elevación: Al subir la extremidad comprometida sobre el nivel del corazón, logramos que baje el dolor, la inflamación y el edema que surge por la lesión. El efecto de la gravedad contribuye a que la irrigación de la sangre sea menor y ceda la presión hidrostática.

¿Cuándo debemos acudir a un especialista para el tratamiento de lesiones en futbolistas?

Siempre que a simple vista haya malformaciones en las articulaciones, se debe acudir de inmediato a un médico especialista. En los casos de luxaciones de rodilla, fracturas simples o múltiples, cortes profundos en la piel y esguinces de tercer grado.

Estas son dolencias que no deben ser atendidas con el método PRICE y que deben ser evaluadas y abordadas en urgencias médicas. Aunque son pocos los casos en los que un futbolista sufre este tipo de heridas, podemos recordar casos en el fútbol profesional como el de Carles Puyols (jugador del F.C Barcelona) y su luxación en el codo izquierdo; o Francesco Totti (AC Roma) y su fractura de peroné.

Si bien para los profesionales es fácil poder acudir a un médico especialista, si eres aficionado y sufres algunos de los traumatismos anteriormente mencionados, recomendamos que en la medida de lo posible acudas a tu médico para que diagnostique y trate de la mejor manera posible la herida en cuestión, ya que esta se puede agravar y volver crónica.

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