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Ciática

Cuando existe inflamación o compresión en el nervio ciático, se desencadena un fuerte dolor que recorre desde la parte inferior de la espalda, pasa por los glúteos y llega hasta la parte posterior de la pierna. Lo cual, se conoce como “ciática” y es una afección médica subyacente que impacta hasta al 40% de la población adulta.

No obstante, aunque consiste en una dolencia reconocida, en realidad todavía existen numerosas ideas erróneas acerca de lo que es la ciática. Por ende, aquí te daremos a conocer en qué se basa la inflamación del nervio ciático, cuáles son sus causas, qué síntomas presenta, qué tratamiento hay y cómo se puede prevenir.

Definición: ¿Qué es la ciática o inflamación del nervio ciático?

Definición: ¿Qué es la ciática o inflamación del nervio ciático?

El nervio ciático (o ciática) es la mayor nervadura del cuerpo humano y está conformado por varias terminaciones nerviosas que provienen de la columna vertebral. Por esto, su inicio se sitúa en la parte final de la columna, dirigiéndose hacia los glúteos y pasa por la parte posterior del muslo hasta llegar a la rodilla, en donde se divide en el nervio tibial y fibular común.

Por su parte, la afección asociada con la ciática, no es una enfermedad en sí misma, sino un término que se utiliza de manera generalizada para reseñar la dolencia que se manifiesta cuando las raíces nerviosas de la espalda baja (o columna lumbosacra) se comprimen, inflaman o irritan. Como consecuencia, esta patología hace referencia a una molestia acentuada que irradia a lo largo del trayecto del nervio ciático y, generalmente, solo afecta a un lado del cuerpo.

A pesar de que, la mayor parte del dolor relacionado con la ciática puede ser grave, en casi todos los casos, los especialistas resuelven esta afección con tratamientos no quirúrgicos durante varias semanas. Sin embargo, si el paciente manifiesta ciática grave que genera cambios en la vejiga o en el intestino y se asocia con una gran debilidad en la pierna, estos casos podrían ser candidatos a un cirugía u operación.

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¿Cuáles son las causas y factores de riesgo de sufrir un pinzamiento del nervio ciático?

¿Cuáles son las causas y factores de riesgo de sufrir un pinzamiento del nervio ciático?

Una de las dudas más frecuentes sobre la ciática, hace referencia a los motivos que producen este padecimiento y/o los factores de riesgo que aumentan las probabilidades de sufrir un pinzamiento del nervio ciático. Es por ello que, aquí destacamos las principales causas que motivan la aparición de dicha dolencia:

  • Hernias discales: Sin duda, la razón más común por la cual se presenta dolor en el nervio ciático, consiste en las hernias discales lumbares. Valorando que, este tipo de hernias son un abombamiento de la parte blanca interior del disco por su parte fibrosa exterior que también se conoce como “ruptura discal” y provoca la irritación de la raíz nerviosa vecina donde dicha raíz sale de la columna vertebral.
  • Estenosis del canal lumbar: Es una afección frecuente que causa la ciática, debido al estrechamiento del canal vertebral. Por lo general, se trata de una patología vinculada con el envejecimiento natural y como consecuencia, es habitual en los adultos mayores de 60 años.
  • Síndrome piriforme: Si la persona padece del síndrome piriforme, es posible que sufra de dolor en el nervio ciático. Dado que, este último es irritado al pasar por debajo del músculo piriforme en el glúteo y si dicha musculatura pinza una raíz nerviosa comprendida por la ciática, causará esta dolencia automáticamente.
  • La diabetes: es otro estado patológico que tiende a producir dolor y/o inflamación en el nervio ciático de los enfermos.  En vista de que, esta afección perjudica la forma en la que el cuerpo usa el azúcar en la sangre y por ende, incrementa el riesgo de lesión en el sistema nervioso.
  • El sedentarismo: Esto conlleva a la obesidad o sobrepeso, origina una notable sobrecarga en la columna vertebral y el descomunal peso corporal contribuye a los cambios espinales que desatan la ciática en las personas.
  • Edad: Los cambios en la columna vertebral asociados con la edad de los pacientes, es otro de los factores de riesgo que desencadenan la afección en el nervio ciático.
  • Distensiones musculares: También la distensión muscular tiende a generar dolencias en la ciática, debido a que la inflamación relacionada a una laxitud muscular es capaz de presionar una raíz nerviosa que origina dicho padecimiento.
  • Embarazo: Los cambios que manifiesta el cuerpo de las mujeres embarazadas durante su proceso de gestación, en los que se incluye el incremento de peso y las alteraciones hormonales, también suelen producir la ciática.
  • Actividades físicas: Algunas profesiones que requieren estar sentado durante mucho tiempo, trasladar cargas pesadas, girar la espalda y conducir un vehículo durante períodos largos de tiempo, son otras causantes de la afección en el nervio ciático.
  • Traumatismos: Debido a ciertos golpes en la zona lumbar, es posible que algunas de las vertebras se desplace, y este movimiento produzca el pinzamiento del nervio ciático.
  • Fractura de vértebra o “espondilolisis”: El nervio ciático también puede comprimirse y dar lugar a un fuerte dolor.

Principales signos y síntomas que nos advierte que tenemos ciática en la espalda

Una vez se inflama el nervio ciático, aparecen ciertos signos y síntomas que son propios de esta afección desencadenada por alguno de los factores mencionamos en la parte anterior. Pero, como es una dolencia que va desde la parte inferior de la espalda hasta las piernas, también tiende a asociarse con otras patologías ; por lo que, es relevante saber lo siguiente.

Cuáles son los principales síntomas que advierten que el paciente está sufriendo de ciática en la espalda, para así poder actuar de manera pertinente frente al malestar:

  • Dolor que se extiende desde la parte baja de la espalda (en la zona lumbar) hasta los glúteos y la parte posterior de la pierna. El dolor empeora si el paciente permanece sentado.
  • Sensación de hormigueo en la pierna o el pie de la región afectada.
  • Debilidad muscular en la extremidad inferior del lado que está impactado.
  • Percepción de choques eléctricos, quemazón y/o ardor en la nalga o pierna.
  • Alteraciones de la sensibilidad de la piel que inerva la ciática.
  • Reducción de los reflejos musculares que, en ocasiones, limitan los movimientos de la cadera y rodilla.

¿Qué pruebas hay para diagnosticar la aparición de una ciática?

¿Qué pruebas hay para diagnosticar la aparición de una ciática?

Para detectar una ciática, existen una serie de pruebas sencillas que ayudan al médico especialista a obtener un diagnóstico conciso de la ciática:

  • Maniobra de Laségue: Para efectuarla, el paciente debes acostarse boca arriba y elevar la pierna extendida del lado afectado. Si el dolor incrementa antes de subir más de 60°, es posible concluir que la dolencia se debe al nervio ciático. Para verificar que la molestia solo afecta a uno de los nervios ciáticos, esta maniobra se tiene que hacer en las dos piernas.
  • Maniobra de Bragard: Consiste en el mismo movimiento que señala la maniobra de Laségue y se realiza después de ella. Pero, al momento de llegar al punto en el que se manifiesta el dolor, el paciente tiene que elevar más la extremidad y el médico debe empujar la planta del pie flexionando el tobillo. En este caso, si persiste el dolor, aumentan las probabilidades de que exista una patología ciática.
  • Exploración de la fuerza muscular: El experto tiene que comparar ambos lados del cuerpo para detectar si existe pérdida de la fuerza en los músculos. Por lo general, para ello, indican que el paciente camine de puntillas o de talones. Si no logra hacerlo, es probable que su nervio ciático este afectado, ya que impide andar de esa manera.
  • Exploración de la sensibilidad: El médico que esté diagnosticando la afección, también tiene que verificar si hubo afectación de la sensibilidad de la piel que inerva el nervio ciático, sobre todo, comparándolo con el lado que no haya sido afligido.
  • Exploración de los reflejos tendinosos: Al golpear en seco los tendones, se origina una contracción refleja del músculo al cual pertenecen. Siendo esto posible, gracias a que las nervaduras forman dicho reflejo cuando están sanos. Sin embargo, cuando se manifiesta la ciática, dichos reflejos desaparecen porque no tienen la capacidad de contraerse. En estos casos, frecuentemente, se reduce el reflejo del tendón de Aquiles en el tobillo.

¿Qué tratamientos hay para aliviar el dolor por ciática?

Para atenuar el dolor por ciática, afortunadamente, los pacientes pueden recurrir a diferentes técnicas terapéuticas, suplementos alimenticios, fármacos y cirugía (en los casos más graves) que les ayuden a que su organismo vuelva a un estado de normalidad al desinflamar esta nervadura.

Por consiguiente, a continuación, te damos a conocer cuáles son los principales tratamientos que se manejan para calmar las molestias que ocasiona la ciática, por defecto, en las personas:

Terapias alternativas y complementarias

Uno de los métodos más efectivos para minimizar el dolor que se produce en el nervio ciático, consiste en someterse a ciertas terapias alternativas que suelen canalizar una respuesta curativa en la zona lumbar y/o a lo largo de dicho nervio para así atenuar o eliminar los síntomas de la afección.

A continuación, mencionamos cuáles son y de qué se tratan:

  • Terapia de frío y calor: Este tratamiento complementario que combina el frío y el calor para moderar el dolor y reducir la inflamación en diversas zonas del cuerpo, es ampliamente utilizado para mejorar la dolencia ciática. Para eso, tienes que aplicar una temperatura baja (frío) en la zona lumbar o el glúteo afectado para reducir la hinchazón que acompaña a la compresión del nervio, con compresas de agua fría o hielo. Al igual que, sobreponer calor con una bolsa de gel caliente o una manta eléctrica para aliviar el dolor. Lo cual, tienes que practicarlo de manera alternada durante 20 o 30 minutos y se repite cada dos horas.
  • Terapia de compresión: El uso de fajas ortopédicas o fajas deportivas puede favorecer a la inmovilización de la zona ofreciendo presión y calor y ambos sirven para aliviar la sensación de maletas que produce esta dolencia. La terapia de compresión facilita la circulación del riego sanguíneo y esto ayuda a recuperar ciertas lesiones. Para un buen eso de esta terapia lo mejor es acudir al especialista que nos recomiende una buena faja de compresión que cumpla con todas los estándares de calidad.
  • Terapia de masaje: A nivel terapéutico, los masajes en la zona lumbar resultan completamente beneficiosos para los pacientes que sufren de dolor en el nervio ciático. Ya que, al frotar la zona dolorida, es posible aumentar el flujo sanguíneo que permite minimizar las molestias a lo largo del nervio. Para esto, es apropiado acudir a un masajista o fisioterapeuta capacitado que use cremas hidratantes o aceites para implementar técnicas orientales y occidentales que calmen la dolencia, optimicen la movilidad y relajen los músculos de la espalda, glúteos y piernas para reducir la compresión en la nervadura.
  • Terapia de acupresión: Otro método o terapia para tratar el nervio ciático de forma no quirúrgica, consiste en la acupresión que es una terapia diseñada por la medicina tradicional china que emplea una presión ejercida sobre alguna zona del cuerpo para calmar los dolores al estimular algunos puntos estratégicos que corresponden a órganos, emociones y sentimientos. Para ello, los expertos en acupresión aplican una fuerza controlada con los dedos o codos, una pelota o un objeto compacto durante 2 minutos aproximadamente, en el área lumbar o cerca de ella en un punto conocido como “desencadenante” para mitigar los síntomas.
  • Termoterapia: La termoterapia local es otro tratamiento ideal para ofrecer una cura a los pacientes con ciática. En vista de que, garantiza un efecto analgésico, antiinflamatorio y sedante en cualquier zona del cuerpo que esté impactada. Así, para el nervio ciático, los expertos recomiendan aplicar calor superficial en la zona lumbar (o una temperatura superior a la del cuerpo) que es el principal fundamento de la termoterapia.
  • Remedios naturales con uso de plantas: Por sus propiedades que logran aliviar los dolores y promueve la desinflamación, muchas plantas son recomendadas para atenuar esta dolencia que se extiende desde la espalda y pasa por los glúteos hasta llegar a las piernas. Tomando en cuenta que, en este caso, los pacientes pueden recurrir a los siguientes remedios naturales: consumir jengibre, colocar compresas tibias de hojas de eucalipto, beber té verde, realizar un baño con infusión de ortiga y tomar dos o tres tazas diarias de sauce.
  • Hábitos de vida saludable: Otra forma efectiva de atacar el dolor en el nervio ciático, se basa en adquirir ciertos hábitos de vida saludable que, así como alivien la dolencia, también sean capaces de prevenirla en futuras ocasiones. Valorando que, principalmente, se recomienda lo siguiente: Practicar ejercicios para fortalecer la musculatura de la zona lumbar, hacer yoga o meditación para relajar el dolor ciático y lumbalgico, evitar las caminatas largas y/o los sobreesfuerzos, tener una alimentación sana y equilibrada, al igual que, llevar a cabo correctos estiramientos para la región lumbar.

Suplementos alimenticios

Una fórmula útil complementaria para minimizar los síntomas que ocasionan la dolencia del nervio ciático e incluso, prevenirlo, consiste en combinar la alimentación con suplementos dietéticos que ayuden a aumentar la optimización de las funciones de cada parte del organismo. Debido a que, si este obtiene las cantidades requeridas de vitaminas, minerales, enzimas, aminoácidos y ácidos grasos, evitará que se desencadenen ciertas alteraciones como lo es la ciática.

Por ello, a continuación, te indicamos cuáles son los mejores suplementos alimenticios aprobados para actuar contra la ciática y así, tener una vida mucha más placentera:

  • Tiamina o vitamina B1: Es una vitamina que tiene un papel fundamental en el sistema nervioso, en vista de que ayuda a mejorar su funcionamiento y también logra intensificar la acción de algunas sustancias que produce el organismo para fomentar la transmisión del impulso nervioso. Por consiguiente, esta vitamina del complejo B tiene la potestad de prevenir los dolores ciáticos en las personas y, básicamente, se puede adquirir de las siguientes fuentes alimentarias: leche, huevos, pescado, carne de cerdo, hígado, cereales integrales, legumbres y levadura de cerveza.
  • Vitamina B12 o Cobalamina: El déficit de la vitamina B12 en el cuerpo humano, tiende a generar signos neurológicos porque respalda el funcionamiento incorrecto del sistema nervioso y produce afecciones como la ciática.  Por lo tanto, también es esencial consumir esta vitamina por parte de ciertos alimentos tales como: hígado, carne, pescado, leche, huevos y los derivados de estos alimentos. Tomando en cuenta que, la Cobalamina solamente se sintetiza en los microorganismos.
  • Vitamina B6 o Piridoxina: Así como en el caso anterior, si el organismo manifiesta deficiencia de esta vitamina perteneciente al complejo B, provoca el deterioro de la operación del sistema nervioso y puede afectar al nervio ciático, como consecuencia. Así, para evitar dicho padecimiento e incluso, para atenuar el dolor que este genera (gracias a que aporta altas dosis como analgésico), es apropiado consumir la vitamina B6 que se encuentra en: cereales, hígado, legumbres, plátanos y nueces, pero también abunda en todos los alimentos.

Ahora bien, es importante acotar que, una combinación armónica de estas tres vitaminas del complejo B, son primordiales para aprovechar los beneficios de la suma de los efectos que garantizan cada una de ellas en el organismo. De esa manera, es ideal utilizarlas como tratamiento adicional de la ciática, en conjunto con una dieta variedad y saludable que ayude a eximir los síntomas de la dolencia en este importante nervio.

Tratamientos de fisioterapia

Si bien es cierto, la fisioterapia se define como una disciplina de la ciencia de la salud que es utilizado como método curativo de algunas lesiones o enfermedades físicas, gracias al óptimo proceso de rehabilitación que proporciona. Como consecuencia, algunos ejercicios de fisioterapia están indicados como un plan de tratamiento de la ciática, debido a que comprende el fortalecimiento, el estiramiento y el acondicionamiento aeróbico para así desencadenar una respuesta reanimadora.

Es por ello que, otra manera de mejorar los síntomas de la ciática, hace referencia a realizar ejercicios de fisioterapia que les ayude a los pacientes a recuperarse más rápido del dolor e incluso, reduzca las probabilidades de que sufran futuros ataques en dicho nervio. Así, en este caso, los ejercicios recomendados para tratar esta afección, se fundamentan en una de tres áreas clave que dependerán de la afección médica de fondo causante del dolor ciático, y son:

  • Ejercicios de estiramiento: Por lo general, los especialistas recomiendan los ejercicios de estiramiento para minimizar el dolor en el nervio ciático. En este caso, dichas prácticas están diseñadas para ejercitar los músculos que tienden a generar daños cuando son inflexibles o tiesos. Tomando en cuenta que, en la mayoría de los procesos, se recurre al estiramiento del tendón de la corva que actúa positivamente en la ciática.
  • Ejercicios de fortalecimiento: Los ejercicios que sirven para fortalecer la columna vertebral, los ligamentos, los tendones y los músculos que la apoyan, son vitales para tratar esta dolencia. Para ello, además de enfocarse en reconfortar la parte inferior de la espalda, también se centran en intervenir en los músculos abdominales, los glúteos y las musculaturas de la cadena para aliviar el dolor, en vista de que apoyan la columna vertebral. Así, podrán mantenerla alineada y simplificar los movimientos que la giran o estiran a fin de reducir la probabilidades de una lesión.
  • Ejercicios aeróbicos de bajo impacto: Para tratar la ciática, también se incluyen actividades físicas como caminar, nadar o realizar prácticas aeróbicas acuáticas, es decir, ejercicios cardiovasculares de bajo impacto. En vista de que, en los procesos de recuperación, estas actividades impulsan el intercambio de líquidos y nutrientes para crear un excelente ambiente de curación. Sumado a eso, el acondicionamiento aeróbico funciona como analgésico natural para el cuerpo y de tal manera, disminuye el dolor ciático.

Medicamentos

En caso de que, al transcurrir dos semanas, el paciente siga manifestado dolor en la zona lumbar y/o a lo largo del nervio ciático, lo más recomendable es que acuda a un médico especializado; en lugar de automedicarse con fármacos sin indicación. Pues, esto último, podría desencadenar graves efectos colaterales como: mareos, desmayos, náuseas, diarrea, somnolencia, dependencia, adicción y hasta paros cardíacos.

Mientras que, si contactas a un profesional de la salud, el mismo tendrá la potestad de destinar relajantes musculares y analgésicos potentes que proporcionen un buen tratamiento para terminar con el padecimiento.  Aparte de esto, el médico podrá estudiar tu caso detalladamente, para así ir más allá y descubrir la causa que ha provocado esta dolencia, al igual que, identificar la región donde se comprime el nervio.

Cirugía

En casos muy graves, los individuos que padecen de ciática, tienen que someterse a un proceso quirúrgico para poder curarse de esa afección en su totalidad. Tomando en cuenta que, dicha gravedad, se traduce en una dolencia aguda que no mejora dentro de 6 a 12 semanas y por ende, se debe considerar una cirugía en la parte inferior de la espalda.

Ahora bien, dependiendo de la duración y la causa del dolor ciático, se consideran dos alternativas de operaciones quirúrgicas, tales como:

  • Una cirugía abierta menor (o microdiscectomía): Por regla, los médicos especializados se ven obligados a recurrir a este tipo de operación cuando la ciática es desencadenada por una hernia discal. Motivo por el cual, es un proceso que se caracteriza por extraer la parte de la hernia discal que está pinzando el nervio ciático. Para considerarla, los pacientes deben esperar entre 4 y 6 semanas, normalmente, para así verificar que la dolencia no se minimiza.
  • Una descompresión abierta (o laminectomía lumbar): Si la afección es generada por una estenosis del canal lumbar, se aconseja realizar una descompresión abierta que consiste en quitar la pequeña porción del material del disco o del hueso que está interviniendo en la raíz del nervio. En este caso, la salud general del paciente es un factor que puede afectar la decisión de operar.

¿Qué métodos de prevención para la ciática son los más efectivos?

¿Qué métodos de prevención para la ciática son los más efectivos?

Así como es posible aliviar el dolor que produce una lesión en la ciática, las personas también cuentan con la opción de considerar ciertos métodos para prevenir esta afección.

Es por ello que, resulta de gran importancia saber cuales son estas técnicas y aquí, te invitamos a conocer qué medidas son las mejores que debes tomar para ello:

  • Practica actividades físicas de manera gradual y regular, tales como: caminar, hacer hidro-gimnasia o realizar pilates, natación o tenis, por ejemplo. Para fortalecer y estirar las musculaturas, además de prevenir el sedentarismo.
  • Evita la obesidad y/o el sobrepeso que, aparte de desencadenar el dolor ciático, también interviene en el funcionamiento del organismo de forma negativa.
  • Recurre al yoga. Dado que, este ayuda a mantener una buena tonificación muscular, permite liberar tensiones acumuladas y hasta calma el dolor ciático o de lumbares de forma significativa. Incluso, influye en el estado de ánimo positivamente.
  • Deja de cargar grandes pesos: Ya que, esto puede impactar el nervio ciático fácilmente.
  • Adopta buenas posturas cuando te sientes: Resulta importante que, siempre, la zona lumbar pueda estar apoyada en el respaldo o en un cojín que le brinde comodidad.
  • Mantén una buena postura de la espalda: Sin duda, es otra manera efectiva para prevenir la ciática, tanto al estar de pie como también cuando te mantienes sentado.
  • Haz ejercicios de estiramiento: También debes realizar estiramientos, regularmente y de forma correcta. Gracias a ello, los músculos de la columna y de las piernas podrán prolongarse para conservar su buen estado.
  • Duerme sobre un colchón rígido y flexible: Si el colchón en donde descansas cumple con estas características, tu columna vertebral podrá mantenerse en una posición recta para evitar lesiones.
  • Tienes que agacharte de manera acertada: Es vital que no te agaches doblando la espalda, ya que esto es inexacto y tiende a generar molestias. Por ello, aprende a agacharte doblando las rodillas con la espalda erguida.

F.A.Q: Preguntas frecuentes

Para finalizar, responderemos las dudas más comunes que manifiestan la personas en torno a esta patología que impacta a muchas personas en el mundo:

¿Cómo saber si lo que tengo es dolor por ciática?

Para diagnosticar la ciática, los médicos especializados pueden hacer uso de varias pruebas para confirmar que se trata de un dolor ciático, tal y como te explicamos anteriormente. Sin embargo, la mejor forma de saber que un paciente sufre de esta afección, consiste en realizar el test o maniobra de Laségue.

Ahora bien, para efectuarla, el paciente debe acostarse boca arriba (en decúbito supino) para que el especialista proceda a levantar la pierna del mismo con una mano ubicada en el talón y la otra sobre la espina ilíaca de la misma extremidad (para poder evitar la flexión de la cadera). A continuación, tiene que hacer una elevación con la pierna extendida y si se genera dolor antes de los 60 o 70 grados, es posible concluir un signo de Laségue positivo que, básicamente, comprende el trance del nervio ciático de la pierna en cuestión.

¿Dónde duele exactamente cuando tenemos ciática?

Cuando se presenta esta patología, las personas experimentan un fuerte dolor y ciertas alteraciones en las funciones musculares y la sensibilidad de la región inferior de la pierna o la planta del pie. No obstante, específicamente, es una dolencia se presenta desde la parte baja de la columna vertebral (en la región lumbar), pasa por los glúteos y concluye en la parte posterior e inferior de la pierna afectada.

¿Cuánto tiempo dura el dolor de ciática y cómo se cura?

El tiempo para que el paciente se recupere del dolor de ciática, depende de la intensidad del caso. En consecuencia, si se manifiesta en un nivel leve, únicamente tardará un par de semanas o un mes, como máximo. Mientras que, si la persona posee hormigueo y un fuerte dolor, la duración estimada es de 3 meses. Sin embargo, si la dolencia alcanza su mayor nivel de gravedad (adormecimiento y/o disminución de los reflejos), la afección podría extenderse hasta los 4 o 6 meses.

Por su parte, en cuanto a cómo se cura la dolencia, destacamos que, en la mayoría de los casos, se puede aliviar con tratamiento no quirúrgicos, en especial, realizando ejercicios terapéuticos que se enfoquen directamente en la zona afectada para lograr su recuperación. Pero, si se trata de una ciática fuerte y debilitante por la constante compresión del nervio, es necesario recurrir a una cirugía para poder sanarla.

¿Qué ejercicios son adecuados cuando tengo ciática?

Si bien es cierto, el ejercicio en general se estima como el mejor método para el alivio del dolor ciático, en lugar de guardar reposo en cama. Los cuales, en términos generales,  tienen que ser aeróbicos (por ejemplo, caminar a un ritmo enérgico cada día). Además, deben fortalecer los músculos del abdomen, piernas y zona media, para ello es ideal realizar ejercicios de estiramiento leves dirigidos a los músculos del abdomen y de la espalda.

No obstante, de manera específica, es importante que el programa de ejercicios esté adaptado a la causa de fondo del dolor ciático del paciente. Puesto que, una persona que tiene hernia discal lumbar no debe hacer la misma actividad física que aquella que padece estenosis vertebral. Por lo cual, para determinar qué ejercicios son los más adecuados, resulta esencial que exista un correcto diagnóstico previamente y sean indicados por el especialista.

¿Qué posturas son mejores para dormir con dolor de ciática?

Para dormir con dolor en el nervio ciático, la posición más recomendada es boca arriba, en vista de que esta postura le ofrece un mayor descanso a la parte inferior de la espalda. Adicionalmente, si elevas las rodillas un poco y colocas una almohada debajo de ti, lograrás sentir mucha más comodidad para conciliar el sueño.

Referencias

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