Terapia de masaje

Puede que te preguntes si la terapia de masaje existe como tal, es decir, si este puede resultar terapéutico a la otra de tratar alguna dolencia, patología, etc. En efecto, así es, existiendo, incluso, el concepto masoterapia, que hace referencia a la manipulación de los tejidos corporales con objeto de reducir dolor, estrés y otros.

Pero… ¿sabes qué es un masaje y, lo más importante, cómo se hace? ¿Cuáles son los beneficios reales de los masajes? ¿De qué tipos existen? Si continúas leyendo vas a descubrir todo esto y más sobre esta agradable práctica que, adelantamos ya, puede tener objetivos médicos, además de lo placentero que ya de por sí es disfrutar de ella.

¿Qué es la terapia de masaje y para qué sirve?

La terapia del masaje o, simplemente, el masaje, es un tratamiento sobre los tejidos blandos de nuestro cuerpo (músculos, tejidos conectivos, piel…) para tratar todo tipo de patología, irregularidad o malestar en estos, en los huesos, en el aparato circulatorio, en el sistema nervioso o incluso alteraciones psicológicas.

Lo que se hace es frotarlos, amasarlos, golpetearlos y tocarlos de manera suave pero decidida y también con presión moderada, siempre en función de la zona, el paciente y los objetivos. También se mueven las articulaciones, y, en general, las partes móviles.

Este suele ser manual (yemas, nudillos, dorso de las manos e incluso codos), aunque a veces se utilizan aparatos diversos tanto manuales como mecánicos para ejercer más presión o producir ciertas sensaciones. Así mismo, se suele practicar, en su manera más básica o sencilla, en una camilla en horizontal, combinándolo con otras prácticas como el uso de frío o calor para potenciar los beneficios.

Aunque todos conocemos el masaje como una manera de darnos placer, lo cierto es que nosotros hablamos de masaje como forma de terapia. Esto es, lo aplicamos con una finalidad de mejora real sobre nuestro cuerpo.

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Tipos maniobras de masaje

Existen seis acciones básicas que se dan en un masaje para tratar los tejidos de manera completa. Estas son:

1) Deslizamiento

Es una acción para comenzar el masaje y, a menudo, también, para acabarlo, de forma que el paciente se relaje poco a poco para volver a su estado habitual. Lo vemos de dos tipos.

  • Deslizamiento superficial: Se trata de un contacto sencillo, superficial, de roce o caricia. Se realiza lentamente, buscando, además, uniformidad. Así se va preparando la zona para los movimientos siguientes, que van siendo más rudos. También podemos elegir el hacerlo longitudinalmente o en círculos. Regenera la piel, reduce la excitabilidad de las ramificaciones nerviosas y aumenta la circulación capilar.
  • Deslizamiento profundo: Podemos hablar de un segundo grado de deslizamiento en el que sí se alcanzarían los tejidos cercanos y se aplicaría una ligera presión, alcanzando fascias, músculos, etc. Aquí comenzamos a usar movimientos rápidos que sirven de calentamiento. Se da un aumento de la circulación de la sangre y la linfa y tiene poder descontracturante.

2) Amasamiento

Se trata de apretar de manera enérgica los tejidos blandos: los coges, deslizas la piel y levantas el músculo, en un movimiento que imite el intentar despegarlos del cuerpo, al tiempo que los desplazas en la dirección de las fibras en cada zona cogiendo los tejidos con la mano en forma de garra. Con esto último posibilitamos, también, el movimiento del líquido interno. Los movimientos serían transversales o de torsión. Como el anterior, también existe un tipo superficial y otro profundo.

  • Amasamiento superficial: De este modo se eliminan detritos, se relaja el músculo y se nutre,
  • Amasamiento profundo: Igualmente, los músculos se nutren y se eliminan detritos pero, además, se ayuda a que el músculo aumente su capacidad de contracción y el movimiento cuenta con una acción desfibrosante.

3) Fricción

Se dibujan círculos o elipses de pequeño tamaño (en realidad, lo que el tejido interno permita sin forzarlo) en la zona, aplicando presión moderada, con las yemas de los dedos, para movilizar tanto piel como músculo en bloque. Es indispensable en el masaje terapéutico articular.

Con ellas conseguimos:

  • Movilizar los tejidos de adherencia.
  • Separarlos.
  • Irrigar mejor los tejidos.
  • Relajarnos.
  • Reducir el dolor.

4) Compresión

No hay desplazamiento sobre la superficie de la piel. Lo que ocurre es que comprimimos la zona (aplastamos). Lo ideal es que cada compresión dure entre medio minuto o uno completo.

5) Percusión

Como se indica, hablamos de acciones que destacan por su sonido generado por golpes. Encontramos dos:

  • Hacheado: Se usa el borde externo de las manos, de manera sucesiva para que no se pierda el contacto con la zona, el cual es breve. Se precisa constancia y energía.
  • Golpeteo: Se da con las palmas de las manos, ahuecadas. El movimiento es similar, de golpes sucesivos y rápidos, pero se suele aplicar menos presión que en el hacheado.

Tienen en común que son rápidas y enérgicas. Como efectos de la percusión en los masajes, encontramos:

  • Nutrición del músculo.
  • Irrigación de los tejidos.
  • Desarrollo de la contractilidad muscular.
  • Estímulo general.
  • Normalización del tono.
  • Resta de la excitabilidad del sistema nervioso.

6) Vibración

Se realizan contracciones estáticas con los antebrazos para que la piel se mueva levemente, oscilando y sin que se pierda el contacto entre la piel y las manos. Es una acción corta, rápida, enérgica y rítmica. Es un principio de sacudida, con las cuales se suele alternar. Con las vibraciones en los masajes conseguimos:

  • Reducir la excitabilidad nerviosa en los casos en los que sea alta.
  • Relajar los músculos.
  • Ayudar a que mejore la contractilidad muscular.
  • Estimular la circulación.
  • Hacer que se desprendan posibles secreciones.

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¿Cuáles son los beneficios de los masajes terapéuticos para la salud?

Lo realmente positivo de esta terapia es que es beneficiosa a muchos niveles. Trabajamos desde lo más básico o típico hasta circunstancias que posiblemente no se nos ocurriría intentar mejorar con esta técnica.

  • Se calienta la musculatura, de manera que disminuye el dolor, permite realizar acciones…
  • Estimula y desarrolla los músculos. De esta forma, disminuye la fatiga e incluso aumenta el rendimiento.
  • Tiene una acción mecánica directa en los tejidos.
  • Estos también se vuelven más flexibles.
  • Se mejora la adherencia entre tejidos iguales y diferentes y tejidos y otros elementos.
  • Los músculos se distienden y, con ello, se relajan.
  • Actúa en el sistema nervioso de manera refleja, de manera que se alcanzan otras zonas, se calman dolores, etc. Este se puede tanto calmar como estimular.
  • Hace que la circulación sanguínea mejore, fluyendo más rápido y limpiando el sistema de desechos. También baja la presión arterial.
  • Ayuda al bienestar psicológico.

¿Cuáles son los tipos de masajes terapéuticos más efectivos?

Considerando su practicidad como recurso terapéutico y sabiendo las diferentes maneras en las que los masajes nos ayudan trabajando las diferentes partes del cuerpo, es lógico pensar que existan varios tipos. Así, siempre podemos elegir entre las diferentes opciones aquel que sea el más adecuada a tu necesidad.

Masaje sueco

Masaje sueco

Es el masaje por excelencia en Occidente, el que todos conocemos y el que se practica con más asiduidad en la mayoría de ocasiones, tanto para relajarnos como para tratar muchas dolencias. Es especialmente adecuado para el relax de la tensión y la contractura muscular aunque también reducen el dolor articular, ayudan a mejorar la circulación y funcionan muy bien para aliviar los efectos físicos del estrés.

Se realiza abarcando zonas de gran tamaño, incluyendo músculos completos e incluso grupos de músculos. Son vigorosos y fluidos e incluyen roce, golpeteo, amasamiento y fricción de gran profundidad. Lo habitual, para manejar con fluidez los tejidos es que se aplique una loción, casi siempre aceite.

Masaje relajante

Masaje relajante

Es una práctica muy similar al masaje sueco con la salvedad de que es más suave, buscando la relajación del paciente. Por ejemplo, encontramos que este:

  • Tiene una mayor cantidad de movimientos deslizantes. Aun así, se aplican el resto de acciones o movimientos (fricción, hacheado, vibración, compresión…).
  • Se realiza más lentamente.
  • La presión es más suave.
  • No se da tanto énfasis.

Los efectos no son tan evidentes como cuando ahondamos más en los tejidos. Sin embargo, con un masaje relajante también se consigue la relajación de los músculos de manera directa, por contacto y, con ello, se reducen dolores, aumenta la movilidad sin dolor o molestias.

El relax que nos produce la sesión hace que todos los tejidos se relajen también de manera indirecta, normalizando su estado, etc. Además, se estimula el sistema linfático y la circulación de la sangre aumenta al tiempo que la presión arterial baja, como la frecuencia cardiaca.

Suele ambientarse la estancia bajando la luz, incluyendo sonidos de la naturaleza o música suave, se dispersa algún aroma y se aplican lociones para que el deslizamiento, que es el principal protagonista, sea sencillo y no se den tirones.

Aquí incluiríamos servicios de muchos tipos, como son los:

  • Masajes con piedras calientes (termoterapia) o frías (crioterapia)
  • El pseudomasaje tailandés, que es una versión relajante de este (lo veremos después)
  • El automasaje
  • La reflexología podal (aunque se considere curativa)
  • Muchos otros en los que, en definitiva, se busca la relajación.

Generalmente, es el tipo de masaje que se realiza en una primera sesión de terapia cuando se padecen enfermedades o se tienen lesiones. Así, el cuerpo se va acostumbrando al movimiento de los tejidos. Después, en las siguientes sesiones, directamente se realiza el masaje más conveniente o se realiza una combinación de masaje relajante con algún otro para ir curando la patología que tengamos. Evidentemente, es el que elegiremos, también, si sólo queremos disfrutar de un rato de relajación y que nuestro cuerpo se distienda y nos quedemos a gusto.

Masaje Cyriax o masaje transverso profundo

Masaje Cyriax o masaje transverso profundo

Se trata de una técnica de masaje profundo en la que se mejoran cuantiosamente las lesiones de carácter general, ya sean musculares, de tendón o de ligamento (esguinces y secuelas, capsulitis, fascitis, adherencias, contracturas crónicas, fibromiositis, tendinitis, tenosinovitis etc). Obviamente, no debe existir ya una inflamación aguda. Su objetivo es de mejora total, buscando el normal movimiento de la zona a corto plazo.

Además de mejorar y mantener la movilidad, tiene otras ventajas como que con esta técnica no se formarán adherencias con las fibras lesionadas, causa hiperemia, que elimina células muertas y estimula la creación de elastina y colágeno y su propia reorganización, acelerando la cicatrización.

Es importante destacar que resulta un masaje doloroso porque se trabaja de manera directa en la zona exacta donde se ha producido la lesión. Consiste en una movilización corta y precisa del tejido circundante a la lesión y el de esta misma. Debemos llegar al tejido conectivo subcutáneo.

Por este motivo, no se indica en situaciones como fracturas, infecciones cutáneas, luxaciones, compresiones nerviosas, calcificaciones, roturas fibrilares etc.

Pasos para realizar este tipo de masajes debemos tener en cuenta que:

  • Lo logramos con vaivenes transversales. Usamos los pulpejos de los dedos índice y, sobre estos, apoyamos los dedos medios y causamos fricción en dirección perpendicular a las fibras afectadas. Destacar que la zona debe estar tensionada.
  • Este masaje durará entre 3 y 4 minutos para casos agudos. Podrás repetir pasados 2 o 3 días. Si hablamos de un problema crónico, la sesión se extenderá para que la fricción sea de 10 minutos en adelante, pudiendo llegar a los 20 de ser necesario. Además, podrás volver antes a consulta, siendo necesario sólo 1 o 2 días de descanso.
  • Tanto intensidad como velocidad se determinarán en función de la lesión. Del mismo modo, la profundidad hasta la que podemos hundir nuestros dedos dependerá de la zona afectada.
  • En este caso, no deben usarse lociones de ningún tipo. De hecho, son contraproducentes, pues ayudar a deslizarnos por la piel y esto es justo lo que debemos evitar.

Drenaje linfático

Drenaje linfático

Las sesiones de drenaje sirven para desechar excedentes y desechos metabólicos líquidos a través de las vías linfáticas. Debemos conseguir que sus vasos y ganglios se contraigan para que los lípidos y otros residuos tóxicos pasen al torrente sanguíneo para terminar evacuándolos.

Se indica en casos de gripe, estreñimiento, gases (cuando se dan ya en los intestinos), cefaleas, linfedemas, inflamación, edemas, terapias postcirugía… Por supuesto, en el caso de las lesiones, este masaje sería un complemento. Puede darse el caso de que una torcedura importante o un golpe articular generen líquidos. En este caso, drenaríamos y también trataríamos la lesión con el masaje que corresponda según sus características.

A la hora de hacer este tipo de masajes tendremos en cuenta:

  • El drenaje linfático es tan diferente en cada sesión como lo es la patología que se sufre. Lo destacable de esta terapia es que es minuciosa. Aunque cada drenaje será diferente, en común tienen un modus operandi básico.
  • Este consiste en realizar una presión suave, a modo de caricia, lenta, de caudal a la linfa y manteniendo un ritmo constante. La mano debe estar abierta.
  • Los movimientos básicos, que se combinan con sentido, son círculos con los cuatro dedos planos así como con el pulgar exclusivamente, bombeo con palma y también digital y espirales.
  • Es necesario definir el enfoque que se le va a dar a la sesión manual, existiendo una técnica de reabsorción, con la que aumentaremos la presión en los tejidos, y otra de evacuación o impulso.
  • Es interesante destacar que realizarnos un drenaje linfático mejora nuestro sistema inmune, pues gracias a la estimulación de los ganglios linfáticos producimos un mayor número de glóbulos blancos.

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Masaje reflejo

Masaje reflejo

Este trata una dolencia a partir de la estimulación de zonas circundantes, que, a través del sistema nervioso, llega a producir un efecto sobre la zona afectada. El masaje reflejo se basa en el concepto de arco reflejo. La estimulación de una zona supone que se actúe sobre los elementos de organismo que se le asocian. Se excita una zona a través de los sistemas vegetativo y cerebroespinal hasta modificar el medio interno.

Podemos trabajar situaciones tan diversas como:

  • Tortícolis.
  • Edemas.
  • Raquialgias.
  • Afecciones respiratorias o ginecológicas.
  • Reuma (en algunas ocasiones).
  • Rigidez articular traumatológica u ortopédica.
  • Distención.
  • Tendinitis.
  • Trastornos neurológicos diversos.

Con él, obtenemos beneficios como:

  • Aumento del riego.
  • Nutrición de las células.
  • Alivio del dolor.
  • Bajada de tensión tanto general como local tisular.
  • Recuperación funcional.

Por su lógica molestia en cuanto a la presión, no resulta indicado en algunos casos específicos como son la menstruación, infección aguda, tuberculosis o presencia de tumores malignos.

Consideraciones a tener en cuenta en este masaje:

  • En primer lugar, resulta esencial detectar la zona afectada, precisamente para evitarla. Lo haremos de manera táctil, buscando tejido tenso, resistente al movimiento y con la que se produce dolor si se tiene contacto o se moviliza.
  • Una vez hecho esto, comenzaremos a trabajar sobre las áreas asociadas (lo que se conoce como puntos reflejos) para estimularlas. Lo que se busca es actuar sobre la zona donde se tiene el padecimiento a partir de impulsos nerviosos que hacemos llegar con estiramientos del tejido.
  • Debes actuar sobre el punto reflejo de la zona afectada, estirando la piel en primer lugar para hacer lo propio después con el tejido subcutáneo. Este se realizará con los dedos corazón y anular, que recorrerán el tramo correspondiente en un movimiento constante y lento.

Masaje del tejido profundo

Masaje del tejido profundo

Como dice su nombre, esta manipulación busca trabajar hasta las capas inferiores de los tejidos, comenzando, por supuesto, por las superiores. Es muy útil para eliminar los nudos musculares o adherencias y destensionarnos. Por supuesto, también es un indispensable cuando se padecen problemas músculo-esqueléticos de diversa índole así como cuando se dan lesiones deportivas, especialmente en deportes de alto impacto.

Al realizar este masaje estos son los puntos importantes:

  • Visto desde fuera, no podemos negar que es similar al masaje sueco o masaje común.
  • La diferencia radica en que el masaje del tejido profundo requiere de una presión intensa capaz de penetrar hasta la fascia. Por lo demás, vemos que se hacen deslizamientos, fricción, amasamientos etc.
  • Resulta, como es lógico, más incómodo y algo doloroso (si se padece artritis).
  • También precisa de una sobrehidratación posterior al tratamiento para equilibrar el ácido láctico. De no ser así, podemos llegar a sentirnos molestos los días posteriores.
  • Debido al tipo de resultados que se busca y a la presión a la que se somete al paciente, las sesiones deben distanciarse varios días.
  • Además, se deben acompañar, en la mayoría de casos, de un programa de ejercicios y/o de técnicas de relajación.

Masaje tailandés

Masaje tailandés

El masaje tailandés combina el masaje convencional con posturas diversas, cambiantes, en una misma sesión. Busca que nuestro cuerpo se armonice, que la energía fluya y que nuestras funciones queden equilibradas.

El masaje tailandés se debe tener en cuenta que:

Tal y como ocurre con otros tipos de masaje, el masaje tailandés difiere según la región del país donde lo demandes. Por supuesto, si quieres disfrutarlo en nuestro país, debes informarte con cada profesional, pues cada cual trabajará una o más técnicas. Lo que sí es importante es que siempre recurras al tipo de masaje tailandés adecuado a tu problema, algo que, por supuesto, en consulta se sabe.

Hay técnicas que priman las flexibilidad y los estiramientos. Otras, más similares a los masajes, buscan la sanación de articulaciones y músculos  mediante la presión. También vas a encontrar un tipo mixto, otros con el uso de elementos externos como cintas elásticas, masajeadores, objetos calientes…

Físicamente, nos encontramos con un masaje de presión con la que se busca trabajar sobre los canales de aire. También se dan compresiones circulatorias, estimulación refleja y movilizaciones articulares. Los estiramientos buscan la estimulación del “Sen“, la vía que se ramifica por nuestro cuerpo y que contiene ese aire o “Lom“.

El masajista apoya parte de su cuerpo sobre el paciente para aplicar las presiones adecuadas. En ocasiones, incluso, puede utilizar otras partes de su cuerpo para mantener la posición. También habrá ocasiones en que masajee con los pies o incluso ande sobre el paciente.

Por normal general, se trabajará en el suelo, manteniéndonos vestidos por completo con prendas cómodas que permitan el movimiento (recordemos que se combina manipulación con cambio de posturas).

La sesión es larga, pues se trabaja absolutamente todo el cuerpo, de punto a punto, tanto en la fase de estiramientos como en la de presiones. Aunque parezca un poco caótico, lo cierto es que el masaje tailandés tiene un ritmo estándar prefijado que hace que el cuerpo recupere el equilibrio y lo mantenga.

Liberación miofascial

Liberación miofascial

Es una técnica pensada específicamente para tratar el dolor, en este caso, trabajando sobre la fascia, que es el conjunto de tejidos conectores entre los músculos, los nervios y los vasos sanguíneos. También se pueden hacer sesiones de mantenimiento si se tienen padecimientos que favorecen que el sistema miofascial se vea afectado a menudo. Con ello se consigue, primero, posibilitar los movimientos y, después, mejorar la movilidad. Como otro efecto interesante tenemos la mejora de la circulación de fluidos.

Como variante encontramos el rolfing, que se da en la filosofía de integración estructural. Además de manipular la fascia, el profesional hace que el paciente mueva su cuerpo en distintas posiciones. Se calma el dolor, pero también se da una amplitud de movimiento, mejorará la postura y se produce una relajación general (incluso a nivel mental).

¿Cómo se realiza este tipo de masaje?

  • Lo que se hace es estirar y liberar los tejidos conectivos a base de rodamientos de la zona del cuerpo, los cuales irán de arriba a abajo y buscarán eliminar los puntos gatillo.
  • Las partes más comunes son la espalda y las piernas aunque puede realizarse, de considerarse adecuado, en el resto del cuerpo.
  • Primeramente se palpa la fascia y se calienta la zona afectada. Para ello sólo es necesario que el profesional use sus dedos, palmas o codos para realizar movimientos largos.
  • También serán necesarios algunos suaves estiramientos que terminen sosteniéndose hasta liberar la porción de fascia deseada.
  • El trabajo se realiza lentamente, buscando una liberación “natural” y controlada.
  • Es puramente manual, no deben utilizarse máquinas, aparatos de masaje ni tampoco aceites u otro tipo de lociones.
  • Como parte de la intervención, el paciente debe beber mucha agua y, de ser el caso, comenzar a reeducar la postura y hacer estiramientos para evitar recaídas o que el problema se vuelva recurrente, lo cual va debilitando el tejido.
  • El número de sesiones es muy variable, pero la reducción de la tensión se nota claramente desde la primera intervención. Continuar o no y por cuánto tiempo dependerá de tu padecimiento así como de si estás realizando más tratamiento.

Digitoterapia

Digitoterapia

Esta es una técnica de masaje que se vale exclusivamente del uso de los dedos para aplicar presión en puntos específicos. Con esta definición tan amplia, como es lógico, encontramos muchos tipos de masaje. En este grupo incluiríamos:

  • La acupresión, similar a la acupuntura pero sin agujas.
  • El shiatsu, que es el masaje japonés, muy similar a la anterior, con una misma base, pero con detalles que lo diferencian de esta, como el ritmo, que es más rápido, el uso de únicamente el pulgar y las palmas o la forma en la que se aplica la presión.
  • La reflexología podal, que es la presión en las plantas y dedos de los pies).
  • Demás practicas en las que en definitiva, se trabaja sobre pequeños puntos concéntricos, presionándolos, para hacer llegar el bienestar tanto a estas mismas zonas (puntos gatillo) como a las zonas con las que se relacionan (meridianos).

Masaje de los puntos gatillo

Masaje de los puntos gatillo

Un punto gatillo es una zona específica donde se tiende a formar nudos musculares y es sobre ellos sobre los que se trabaja al realizar este masaje. Es un recurso pensado para mitigar dolores en áreas específicas. Conseguimos también un ablandamiento de los músculos, los cuales también se alargan y se van fortificando con las sesiones. Efecto lógico es que se dé una mayor amplitud de movimiento sin esfuerzo.

Así, resulta evidente que es una terapia indicada en casos muy particulares en los que se formen nudos en el tejido muscular, por ejemplo, cuando realizamos un mal movimiento, no estiramos adecuadamente antes de hacer deporte, etc.

¿Qué tener en cuenta en el tratamiento de puntos gatillo?

  • La base del masaje de los puntos gatillo es la compresión isquémica. Esta debe ser siempre suave y no producir dolor, aunque sí es necesario mantener la presión constante y tan profunda como sea posible sin que resulte contraproducente.
  • Con una calificación numeral, de 1 a 10, se debe ir comentando cómo es la incomodidad en cada momento. El profesional irá equilibrando muy poco a poco la presión hasta llegar a 5 o 6.
  • Después. la mantendrá hasta que el paciente, acostumbrándose a esta, vaya considerando que la incomodidad es menor.
  • Se mantendrá la presión hasta llegar a 2, es decir, a casi no sentir incomodidad. Se vuelve a aplicar presión, mantener y esperar a que reduzca.  El nivel 2 mantenido implica que el punto gatillo se ha desactivado, que es el objetivo de este tipo de masaje.
  • Es importante saber que la presión no puede mantenerse indefinidamente. Es evidente que si no se logran incomodidad o resultados, debemos cambiar de punto. Debemos dejar pasar un minuto y, si no se responde a la presión, se cuestionará que ese sea un punto desencadenante.
  • En ocasiones se incluyen inyecciones. Es este caso, es obligatorio que el masaje se dé en un centro médico o quiropráctico.

Masaje ayurvédico

Masaje ayurvédico

Este está basado en la medicina tradicional de oriente (China e India principalmente), la cual trata las dolencias de una manera muy diferente a como lo haciendo en Occidente. Es uno de los recursos que se utilizan, en conjunto con otros (yoga, alimentación, yerbas y meditación), para sanar el cuerpo o, de hecho, evitar que este enferme; forma parte de un todo.

Otro masaje basado en medicina tradicional es el masaje Lomi Lomi, una práctica hawaiana que incluye, además, oración, meditación, dieta y más técnicas de sanación no científicas. Lo mismo ocurre con el Anma, que se realiza buscando la normal actividad de un flujo interno de energía que es el que nos hace estar sanos.

¿Cómo hacer el masaje ayurvédico?

Este tiene una fuerte base en la relajación de todo el organismo, desde la dermis hasta el punto más interno. Esta se consigue con actuaciones manuales sobe toda la superficie del cuerpo, no sólo en la zona dolorida o alrededores.

Estas serán tanto enérgicas, rápidas y de mayor presión como lentas, suaves y pensadas para dar un capricho a la piel y relajarnos. De este modo, conseguimos estímulos diversos y logramos un trabajo completo con un enfoque doble: de estimulación y de relajación.

Es muy importante, especialmente cuando este se da como parte de un programa medicinal de Ayurveda, el uso de aceites aromáticos. Cada uno de ellos está pensado para tratar situaciones particulares, es decir, cada esencia tiene propiedades particulares tanto a nivel curativo como para trabajar la espiritualidad.

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¿Cuáles son las indicaciones y contraindicaciones del masaje terapéutico?

Como cualquier terapia, la masoterapia cuenta tanto con indicaciones como con alguna contraindicación. Por supuesto, los beneficios superan los posibles perjuicios pero es absolutamente necesario conocer tanto unos como otros. De este modo, conseguiremos una opinión sólida sobre si acudir a hacernos un masaje es la solución más adecuada, si debemos probar otra cosa o si es una terapia que debe usarse como complemento a otra.

Indicaciones

  • Patologías traumáticas.
  • Enfermedades neurológicas. Desde el insomnio a la parálisis y pasando por otras como espasmos, agotamiento, estrés, fibromialgia, cefalea…).
  • Patologías circulatorias.
  • Cicatrices.
  • Contracturas.
  • Alteración de la forma, el apoyo o el lugar de los músculos o tendones por mala postura o sobreesfuerzo.
  • Tensión de los tejidos.
  • Reuma en todos sus tipos y fases (excepto aguda.
  • En general, dolor de huesos o tejidos, incluyendo articulaciones, tendones, etc.
  • Estimulación en circunstancias propias de bebés nacidos prematuramente.

Contraindicaciones

  • Casi cualquier enfermedad aguda, especialmente las relacionadas con el aparato músculo-esquelético o con la piel.
  • Procesos de inflamación aguda.
  • Momentos agudos de circunstancias como contusiones, esguinces, derrames articulares, traumatismos, etc. aun cuando la inflamación no sea aguda.
  • Heridas abiertas o semicerradas.
  • Piel infectada (tifus, tiña…).
  • Fragilidad vascular.
  • Flebitis o inflamación de los tubos venosos (superficial o profunda).
  • Cáncer metastásico.

¿Porqué es bueno realizar auto-masajes para mejorar la salud y recuperación de lesiones?

Aunque generalmente se acude a recibir masajes a un profesional, ya sea estético o de la salud, lo cierto es que nosotros también podemos disfrutar de varios de los beneficios que esta práctica comporta realizándonoslo nosotros mismos.

Evidentemente, no podemos hacer el mismo trabajo sobre nuestro cuerpo que un tercero, pero sí podemos lograr ciertos hitos que ayudan a la terapia de diferentes maneras:

  • Primeramente, saber que con él, mantenemos los beneficios de las sesiones que hemos recibido por parte del terapeuta.
  • Los masajes, como los estiramientos, son necesarios para que nuestro cuerpo se encuentre en perfecto funcionamiento, son de mantenimiento aunque no tengamos ningún problema. Si no los realizamos, somos más propensos a lesionarnos, a fatigarnos, etc. Esto implica tener más problemas y acudir más a menudo a un profesional cuando, ciertamente, podríamos evitarlo.
  • Las prácticas sencillas, bien hechas, hacen que nosotros mismos podamos tratarnos (en problemas ínfimos y de poca importancia, por supuesto). No todos los masajes requieren de enormes conocimientos; muchos son fáciles y podemos practicarlos sin necesidad de ir a consulta tan a menudo.
  • Te ayudas a ti mismo, te dedicas tiempo y, en general, atención. Así te pones en contacto contigo mismo, atendiéndote, escuchándote, sintiéndote.

F.A.Q: Preguntas frecuentes

¿Dónde se originó la terapia de masaje?

El masaje es tan antiguo como la misma humanidad. El simple hecho de frotarnos y friccionarnos cuando nos golpeamos con alguna superficie puede bien ser considerado un masaje, y este es un acto tan instintivo como la misma respiración. Ahora bien, su aplicación con fines terapéuticos es más joven, y los primeros registros de su uso con estas intenciones se remonta a los años 2700 AC en China, donde se documentaba el uso de técnicas de manipulación manual de los tejidos musculares con fines curativos.

Pero no sería la única civilización que lo haría. Los egipcios también han registrado en papiros y jeroglíficos cómo el masaje podía tener varios beneficios para la salud y la prevención de varias enfermedades. En India y Grecia también se pueden encontrar testimonios y documentos sobre el uso del masaje como terapia, e incluso las civilizaciones indígenas de la América más primitiva también le daban una importancia colosal a su aplicación para la sanación.

¿Cuánto tiempo debe durar una sesión de masaje relajante?

El masaje relajante debe tener una duración de al menos 30 minutos, pudiendo extenderse hasta 1 hora. Este es el tiempo necesario para que las fibras musculares se estimulen de forma correcta y se relajen, mejore la circulación sanguínea de las mismas y se consiga el efecto sedante deseado al liberar toda la tensión y el estrés acumulado.

¿Qué se recomienda hacer después de un masaje para aumentar sus efectos?

Al ser un masaje relajante, es posible que se realice después de una actividad física intensa o de forma puntual cuando se desee relajar los músculos al liberar tensión y estrés en ellos. Por eso luego de una sesión lo que se recomienda es descansar por al menos 24 horas, ya que al estar el músculo relajado, es probable que durante el ejercicio físico lo esforcemos en exceso de forma inconsciente.

Otra cosa que posiblemente recomendará tu fisioterapeuta es que tomes abundante agua no solo después del masaje, sino los días posteriores en caso de que se traten de sesiones programadas con fines de rehabilitación de dolencias. También es importante que cuides tu alimentación y evites las grasas saturadas y aumentes la carga de minerales y demás nutrientes ya que mientras los músculos están en su estado de relajación absorben mejor dichos componentes lo que potencia los efectos de la terapia de masaje.

¿Qué pasa si se hace mal un masaje?

Al ser una terapia que trata directamente los tejidos blandos más sensibles, realizarlo de mala manera puede tener consecuencias muy negativas para el paciente. En los casos más leves se sentirá dolor muscular parecido a las DOMS o agujetas después de entrenar, así como también entumecimiento y hormigueo, mientras que los escenarios más graves pueden generar daños en los nervios, en especial si se ha tratado una zona delicada como la columna, y hasta trombosis.

Por eso es necesario que el masaje sea realizado por manos expertas y entrenadas como las de un fisioterapeuta o kinesiólogo, ya que no todos los masajes son válidos para todas las personas y dolencias. Por ello se debe contar con un profesional que realice un diagnóstico preciso para posteriormente determinar el tipo de masaje ideal para solventar cada dolencia o problema.

¿Cuál es la diferencia entre mesoterapia y masoterapia?

Tanto la masoterapia como la mesoterapia son terapias que contienen masajes de diversas técnicas. Sin embargo, existen una clara diferencia entre ambas; mientras que la masoterapia se enfoca netamente en el tratamiento de lesiones y enfermedades que afecten o limiten el funcionamiento del sistema musculo-esquelético, la mesoterapia se centra en la en aplicación con fines estéticos como tonificar la piel o reducir la celulitis.

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