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Hombros

Las partes que componen el hombro conforman una relación biomecánica entre diferentes elementos, los cuales permiten realizar movimientos de flexión, extensión y abducción, entre otros. Esto conlleva a que el sistema del hombro sufra permanentemente lesiones, las cuales pueden ser curadas de diferentes maneras.

Continúa leyendo y sabrás de qué se tratan los movimientos biomecánicos, las dolencias más comunes en los hombros y los tratamientos complementarios no invasivos que se aplican en esta área. También encontrarás una lista con los mejores productos que te ayudarán a aliviar los dolores de hombro y cuello. Echa un vistazo.

Partes y anatomía del hombro

El complejo del hombro está formado anatómicamente de la siguiente manera:

Huesos y articulaciones

Los huesos del hombro se relacionan con el brazo y la escápula, la cual pertenece al tronco. La clavícula es el principal tejido óseo que tiene esta articulación, recorre el esternón hasta el ligamento acromioclavicular. Luego de este ligamento continúa el acromion que, junto al ligamento coracoacromial y a la apófisis coracoides, conforman el denominado fórnix del hombro.

En lo referente a las articulaciones del hombro es posible mencionar:

  • La articulación glenohumeral, la cual realiza los movimientos del hombro. Es decir, entre la cavidad glenoidea de la escápula y la cabeza del húmero se encuentra el cartílago hialino, el cual amortigua los movimientos de esta parte del cuerpo.
  • Otra articulación importante es la subdeltoidea: Este cuerpo articular con la mencionada en el punto anterior y une el manguito de los rotadores con el músculo deltoides.
  • La articulación no anatómica escapulotorácica acciona en los movimientos qué realiza el tórax con la escápula en la parte superior.
  • Mientras que la articulación acromioclavicular es la encargada de mover el extremo de la clavícula con el acromion. Este cuerpo articular está asentado en una bolsa sinovial y rodeada de ligamento con el mismo nombre.
  • Por último, la articulación esternoclavicular une el esternón con la clavícula, en su parte interna. Esto permite generar movimientos de aducción y abducción.

Huesos del hombro

Músculos

Los músculos que pertenecen al hombro son:

  • Supraespinoso: Este músculo, junto al tendón que lleva el mismo nombre, conforma el manguito de los rotadores del hombro. El recorrido de este músculo es desde la fosa supraespinosa que tiene la escápula hasta la punta del húmero. Su función es la de estabilizar el hueso húmero y elevar el brazo.
  • Subescapular: También cubre la fosa subescapular y se inserta en el tubérculo humeral menor. Está ubicado en el área anterior del omóplato y tiene por misión la aducción del brazo, mantener la estabilidad del hombro y rotar el húmero.
  • Redondo menor: También tiene la forma redondeada como el músculo anterior y su origen es similar al redondo mayor, pero la diferencia está en su inserción, ya que termina su recorrido en el tubérculo mayor del húmero. La rotación del brazo en forma lateral es la principal acción de este tejido.
  • Redondo mayor: Es posible encontrar este músculo en la parte posterior del hombro, ya que su trabajo consiste en rotar y extender el brazo. Tiene su origen en la escápula, en la región inferior, y se inserta en el número, precisamente en el surco intertubercular.
  • Deltoides: Este músculo del hombro nace en la escápula, en la zona inferior de la cresta, y se inserta en la clavícula, en el borde del acromion y en la espina de la escápula. A su vez, convergen en el húmero insertándose en la impresión deltoidea. La flexión, extensión y abducción del brazo son sus principales acciones en la biomecánica.
  • Infraespinoso: Desde la fosa infraespinosa hasta epífisis del húmero o troquiter se extiende este músculo. La rotación lateral de las extremidades superiores es el trabajo principal de este tejido blando.
  • Coracobraquial: Este músculo acciona cuando se producen los movimientos biomecánicos de extensión y flexión del hombro. La apófisis coracoides es la encargada de dar nacimiento a este tejido, mientras que la diáfisis humeral es la zona de inserción.
  • Pectoral menor: Este delgado músculo tiene su inserción en la apófisis coracoides, por lo que puede considerarse como parte integrante de la anatomía muscular del hombro. Su misión es la de elevar las costillas durante la respiración.
  • Trapecio: Si bien es un músculo que puede ser considerado del cuello y del tronco, su largo recorrido permite que se lo mencione como parte integrante de los tejidos musculares del hombro. Su acción es la de coordinar los movimientos de la escápula con la columna vertebral.

Es importante aclarar que los músculos infraespinoso, supraespinoso, subescapular y redondo menor conforma el conjunto anatómico llamado manguito de los rotadores.

Músculos del hombro

Ligamentos

En cuanto los ligamentos que hay en el hombro se pueden mencionar:

  • Coracoacromial: Es el encargado de unir la clavícula con la apófisis coracoides y su función es la de limitar el movimiento de abducción del hombro. Se lo puede dividir en dos secciones, una llamada conoide y otra denominada trapezoide.
  • Conoide: Es la primera parte del ligamento anterior, el acromion, en la parte media del su borde medio, con la clavícula. Se relaciona con el deltoides, el trapecio y el músculo subclavio.
  • Trapezoide: Tal como lo mencionamos este tejido es la segunda sección del ligamento coracoacromial. Su espesor es de hasta 5 milímetros y tiene un recorrido desde la apófisis coracoides de la escápula hasta la parte inferior de la clavícula.
  • Acromioclavicular: Su recorrido permite unir la clavícula con el acromion para mantener el trabajo de la articulación que lleva su mismo nombre.
  • Transverso superior de la escápula: Este tejido une la apófisis coracoides con el extremo medial de la escápula. Su acción, entre otras cosas, es la de proteger el nervio supraescapular.
  • Glenohumeral: Se puede dividir en tres secciones, llamadas superior, medio e inferior. Este ligamento une los bordes de la cavidad glenoidea con la protuberancia ósea medial del húmero.
  • Humeral transverso: Los tubérculos menor y mayor del húmero se conectan con la escotadura de la escápula gracias a este ligamento. También es conocido como coracohumeral.
  • Coracoglenoideo: Este ligamento se extiende desde la apófisis coracoides de la escápula hasta la cavidad glenoidea, a la altura opuesta del borde medial del omóplato.

Ligamentos del hombro

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Biomecánica del hombro

Los movimientos biomecánicos que puede realizar el hombro son los siguientes: 

  • Flexión: Esta acción se produce cuando se levanta la mano hacia delante, extendiendo por completo el brazo. De esta manera los músculos pectoral mayor y deltoides permiten una abertura de 180°.
  • Extensión: Por medio del redondo mayor, el dorsal ancho y el pectoral es posible llevar el brazo hacia atrás con una amplitud de 50°.
  • Aducción: Es viable girar 90° el brazo hacia el costado del cuerpo. De esta manera la extremidad superior se junta con el tronco en la parte de la cadera. El dorsal ancho, el pectoral mayor y en subescapular son los principales músculos que accionan en este movimiento biomecánico.
  • Abducción: Este acto biomecánico es contrario a la aducción. Consiste en despegar el brazo del tronco hasta alcanzar una amplitud máxima de 90°.
  • Rotación: Si se mueve la mano hacia afuera de la línea del codo se produce una rotación interna de 90°. En cambio, si la mano flexiona hacia adentro del codo en una apertura que no supera los 90°, se considera a este movimiento como una rotación externa biomecánica del hombro.

Lesiones de hombro más comunes

Es posible encontrar una lista variada de diferentes contusiones que se pueden provocar en el hombro debido al trabajo que realiza esta parte del cuerpo en la biomecánica. Por tal motivo, te mostraremos a continuación cuáles son las lesiones más comunes del hombro.

Tipos de lesiones en los hombros

Los tipos de enfermedades y lesiones más frecuentes en los hombros son:

  • Artrosis de hombro: El deterioro del cartílago articular y la aparición de osteofitos en la clavícula o en la apófisis coracoides provoca que la articulación del hombro se vea afectada en su funcionamiento. Esto se puede generada por diversas razones, siendo la edad del paciente y los traumatismos los principales factores de riesgo.
  • Bursitis de hombro: La bursa subacromial tiende a inflamarse cuando existe un exceso de líquido en un saco sinovial. Esto provoca inflamación en la zona afectada, dolor y rigidez en el deltoides y en el supraespinoso. Los golpes y las actividades recurrentes que requieren de un gran esfuerzo del hombro provocan esta dolencia.
  • Fracturas de hombro: Si bien es cierto que existen lesiones en el acromion, las quebraduras más comunes se dan en las clavículas, ya que es un hueso delgado y que se encuentra expuesto con facilidad a cualquier golpe o caída.
  • Tendinitis en el hombro: Los ligamentos del grupo coracoacromial, el glenohumeral y el transverso superior del omóplato son propensos a inflamarse debido a la acumulación de sustancias tóxicas y se acumulan en estos tejidos. Esto produce dolor e inmovilización del hombro, lo cual puede ser curado con reposo y terapias complementarias.
  • Tendinitis del manguito rotador: Se produce en este cuerpo anatómico una tendinitis cuando existe inflamación de los tendones ubicados en este sector. Esto se genera por la imposibilidad que tiene la sangre de intercambiar nutrientes con estas fibras. La actividad repentina y el esfuerzo excesivo también son factores de riesgo.
  • Esguince de hombro: Cuando se produce una rotura de algún ligamento ubicado en el hombro se conoce con nombre de esguince. Esto puede provocar hipersensibilidad, dolor, inflamación y enrojecimiento. Las causas que provocan esta lesión son múltiples, pero las más comunes son las actividades deportivas y los traumatismos.
  • Contracturas en el hombro: Si la sangre no intercambia los gases y líquidos con los músculos quedan depositados metabolitos en las fibras musculares. Esto provoca una contracción involuntaria del tejido generando así dolor y rigidez. El sedentarismo y los movimientos repetitivos sin descansos son causas principales de esta dolencia.
  • Luxación de hombro: Se produce cuando existe una separación, parcial o completa, entre la cabeza del hueso húmero y la cavidad glenoidea de la escápula. De acuerdo con el tipo de deslizamiento se puede clasificar este cuadro en una dislocación de hombro posterior o anterior. Se tiene como referencia el acercamiento del húmero al acromion o a la apófisis coracoides, respectivamente.

Lesiones deportivas de hombro

La articulación del hombro también puede lesionarse debido a la práctica de deportes. A continuación, encontrarás una lista completa con las dolencias más frecuentes en los atletas:

  • Lesiones de hombro en el Yoga: La rotura del manguito rotador, el desgarro del acromioclavicular, del trapezoide y el conoide son las lesiones más frecuentes que se producen en el yoga. Aunque también es posible encontrar contracturas en el supraespinoso, redondo menor y en el deltoides debido a las posiciones exigentes de esta práctica.
  • Lesiones de hombro en el bádminton: Los continuos movimientos y las fuerzas excesivas que realiza el hombro en este deporte provocan tendinitis y desgarro de algunos tendones. Es raro encontrar quebraduras, siendo las más frecuentes las de clavículas debido a las caídas que sufre el jugador.
  • Lesiones de hombro en el boxeo: Los golpes provocados por el rival pueden provocar quebraduras en el acromion y fracturas de clavícula. Además, es común encontrar contracturas musculares del trapecio y del deltoides. Por otro lado, la bursitis subacromial es recurrente en este deporte.
  • Lesiones de hombro y muñecas en el ciclismo: Las caídas pueden fracturar el acromion y la clavícula, mientras que la postura característica de este deporte provoca que el pectoral, el subescapular, el infraespinoso, el deltoides y el redondo sufran contracturas recurrentes. La bursitis y la tendinitis también son comunes en este deporte.
  • Lesiones de hombro en el Crossfit: Del total de lesiones que sufren los atletas de este deporte, el 25% pertenecen al hombro. Esto se debe al gran esfuerzo que realiza este conjunto para realizar los movimientos de gimnasia y levantamientos. Las tendinopatías son las dolencias más comunes, en especial en el manguito rotador.
  • Lesiones de hombro en la escalada: La bursitis subacromial y las tendinitis en el trapezoide y en el conoide son las misiones más frecuentes que tienen estos deportistas. También es posible encontrar a pacientes con luxaciones y quebraduras de clavícula provocadas por algunos accidentes.
  • Lesiones de hombro en el golf: Si bien el codo es uno de las zonas más afectadas en este deporte, esto no significa que el complejo de hombro no sufra lesiones. Las contusiones más frecuentes se relacionan con tendinopatías subacromial y tendinitis del manguito rotador. Las contracturas del deltoides y del redondo menor pueden aparecer.
  • Lesiones de hombro en el rugby: La articulación acromioclavicular es la más aceptada en este deporte. Se presentan luxaciones y esguinces, pero también es posible encontrar a jugadores con quebradura de clavícula y acromion. Las contracturas musculares también son frecuentes.
  • Lesiones de hombro en el tenis: Las luxaciones glenohumerales y los pinzamientos del manguito rotador, en especial del supraespinoso, son las lecciones más recurrentes que sufren estos deportistas. Las contracturas del deltoides, también son frecuentes.
  • Lesiones de hombro en el voleibol: La tendinitis del manguito rotador y los pinzamientos en el infraespinoso son dos dolencias que sufren estos atletas. Por otro lado, la actividad también puede perjudicar al redondo menor y al supraescapular. La inserción de la cápsula en el glenoideo se puede calcificar o aparecer una bursitis subacromial.

Enfermedades y dolencias en los hombros

Enfermedades y dolencias en los hombros

Dentro de las enfermedades y dolencias más recurrentes y comunes que se padece en el complejo de hombro se encuentran las siguientes:

Capsulitis adhesiva

También se conoce a esta enfermedad como “hombro congelado”. Se trata de la inflamación qué se produce en la articulación, en especial en la cavidad glenoidea con la cabeza del húmero. Es frecuente encontrar esta dolencia en persona con diabetes y edad avanzada.

Hombro dislocado

Se produce esta dolencia cuando se separan el húmero, la escápula y la clavícula. De esta manera la cabeza humeral se desplaza de la cavidad glenoidea provocando dolor, inmovilidad e inflamación. Se puede generar por diferentes causas, siendo las más comunes los traumatismos y las actividades musculares exigentes.

Osteoporosis

Esta enfermedad debilita la rigidez de los huesos provocada por la falta de irrigación sanguínea que se producen los mismos. Esto trae como consecuencia la aparición de fracturas de clavícula y acromion.

¿Cómo podemos aliviar el dolor en el hombro mediante terapias complementarias y no invasivas?

Te mostraremos a continuación las diferentes terapias complementarias que puedes usar para disminuir el dolor y otros síntomas en el hombro.  ¡Echa un vistazo!

Terapia de frío y calor

El tratamiento que se aplica en los hombros por medio de una terapia de frío y calor consiste en usar, en la zona afectada, elementos que ayuden a disminuir la inflamación y el dolor. Se puede emplear diferentes técnicas, pero las más usadas y menos invasivas son los sacos térmicos para microondas y bolsas de frío con geles especiales y los baños tibios y fríos. En algunos casos se añaden plantas naturales que ayudan a la mejor circulación de la sangre. Esta terapia no puede superar los 20-25 minutos por sesión.

Terapia de compresión

Las hombreras compresivas y las vendas elásticas son los elementos más usados en esta terapia de fijación. Consiste en mantener todo el complejo del hombro lo más quieto posible para que los músculos y los demás tejidos no se exijan en cada movimiento. Esto ayuda a disminuir el dolor y la inflamación.

Terapia de masaje

Para implementar este tratamiento es ideal utilizar los masajeadores eléctricos de cuello y hombro o la pistola de masajes a percusión que favorecen la generación de un calor interno en los músculos y ligamentos del complejo de hombro. Esto permite que el paciente recupere la movilidad y no sienta dolor al realizar tareas cotidianas.

Terapia de acupresión

Recuperar los movimientos del hombro y desinflamar los músculos y ligamentos de este complejo puede ser posible si se aplica masajes por medio de una presión controlada en diferentes áreas del cuerpo. Esta medicina oriental estimula la corriente sanguínea y el sistema nervioso central. Para generar estas ventajas se pueden usar los rodillos manuales para masajes, las bolas y los ganchos masajeadores, pero es necesario consultar al médico antes de emplearlos para evitar complicaciones futuras.

Termoterapia

La termoterapia en el hombro es muy influyente para disminuir la bursitis, la tendinopatía y las contracturas musculares que se producen en este complejo. Para obtener los beneficios del calor es necesario la aplicación de masajes terapéuticos por medio de un profesional o a través de productos que provoquen una temperatura interna ideal en los tejidos. Para este último caso es posible elegir entre las bolsas de calor con geles de frío y calor, los sacos térmicos para microondas o los rodillos de masajes manuales.

Crioterapia

La crioterapia en el hombro ayuda a disminuir los edemas producidos en este complejo y también a mejorar la dilatación de las paredes capilares y a desinflamar la zona afectada para favorecer los movimientos articulares. Para obtener estos beneficios es necesario el empleo de las cámaras frías o la aplicación (en forma directa y no invasiva) de productos generadores de frío. Entre estos últimos se destacan las bolsas de gel con cintas de compresión, pudiendo ser aplicada en adultos y niños. Es recomendable consultar al doctor antes de elegir alguno de estos artículos.

Electroestimulación muscular (EMS)

La electroestimulación muscular o EMS, es una terapia que consiste en estimular las contracciones musculares mediante el uso de electricidad, de modo que se consiga un efecto de actividad e hipertrofia como en el gimnasio, pero sin la necesidad de ir a ningún centro deportivo. Lo que significa que puedes poner a trabajar tus músculos sin salir de casa.

Electroterapia

Esta es una técnica que busca alivio a dolores y algunas dolencias físicas mediante la aplicación de energía eléctrica y electromagnética, entre otras variantes, a través de la piel con el uso de almohadillas conductoras llamadas electrodos. Es un tipo de terapia muy segura y que debe ser aplicada por un fisioterapeuta especializado en la manipulación de electricidad para tratar algunas clases de dolencias.

Terapia de liberación miofascial

La terapia funciona gracias a que, al liberar toda la tensión acumulada en una zona del tejido miofascial, que es una de las principales causas de dolor, así como estirar los tejidos para que se relajen y la dolencia se diluya, generando alivio. Sin embargo, esta puede no ser una cura total para la lesión, ya que llegados a este punto es posible que el problema se haya vuelto crónico.

Terapia de masaje de percusión

Los masajes de vibración o percusión son precisos, rítmicos y enérgicos golpes sobre el cuerpo para lograr alivio de algunos síntomas molestos cuando las fibras musculares se tensan, a menudo por una alta carga de trabajo sobre ellos y que ha dejado puntos gatillo en las fibras musculares.

Método R.I.C.E

Método R.I.C.E es el primero y más sencillo de los protocolos de tratamiento de lesiones leves. Aparece en el ámbito deportivo para abordar accidentes que suponen lesiones agudas. Durante muchos años, se considera el más idóneo tanto por su rapidez como por los resultados que presenta.

Terapia de puntos gatillo

Los puntos de dolor miofascial o puntos gatillo son nudos que se crean en los tejidos musculares más profundos, causando un intenso dolor. El dolor no siempre se manifiesta justo en la zona en la que se desarrolla el punto, sino que es este dolor es referido a zonas cercanas que aparentemente no parecen estar relacionadas. De hecho, se estima que más del 80% del dolor que causan se manifiesta en otras partes del cuerpo.

Otras terapias alternativas efectivas

Si bien es cierto que las terapias mencionadas hasta el momento son las más importantes, estas no son las únicas que se pueden aplicar para tratar dolencias en el hombro.

Mira a continuación otros tratamientos no invasivos que también se pueden emplear:

  • Remedios naturales con uso de plantas: Es posible disminuido los síntomas de lesiones en el hombro por medio de la aplicación de infusiones o de baños con agua templada durante 15 o 20 minutos. Para esta técnica no invasiva se emplea el romero, el tilo, la albahaca y el laurel, entre otras plantas.
  • Acupuntura: En esta terapia oriental se encuentran beneficios psicológicos para afrontar las dolencias en los hombros. Esto se debe a la armonía mental que provocan las sesiones cuando se estimula el sistema nervioso central.
  • Kinesioterapia: Existen diferentes ejercicios que se practican en esta terapia no invasiva para mejorar las lesiones en el hombro. Esto se realiza gracias a la intervención de un kinesioterapeuta el cual estimula los tejidos en la zona afectada.
  • Aromaterapia: Este es un tratamiento no invasivo que recurre a los aromas para que el paciente disponga de una armonía mental para soportar los dolores y síntomas de las lesiones en los hombros. Para ello se emplean diferentes objetos que difuminan el olor de aceites y plantas naturales.
  • Osteopatía: Esta terapia busca, por medio de movimientos y masajes, que los síntomas causados por las lesiones musculares y óseas disminuyan de forma natural. Es importante aclarar que este tratamiento debe ser supervisado por el médico para evitar consecuencias graves.

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