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Lesiones deportivas de cadera en el running

La cadera es una articulación excéntrica de la columna, gracias a ella podemos caminar o correr. Sin embargo, este movilidad también hace que acumule mucha tensión por el impacto generado en cada zancada, haciéndola mucho más susceptible a lesiones que otras partes del cuerpo.

En el siguiente artículo vamos a explicar cuáles son las principales lesiones que afectan a los corredores en la cadera, así como la aplicación del método RICE para que sepas cómo tratarlas una vez que padezcas alguna de ellas.

¿Cuáles son los tipos de lesiones de cadera más comunes cuando hacemos running?

¿Cuáles son los tipos de lesiones de cadera más comunes cuando hacemos running?

Ya sea por acumulación de tensión y estrés, o por una caída puntual durante la carrera, la cadera puede sufrir 2 tipos de lesiones; agudas y crónicas, siendo estas últimas las más problemáticas debido a su porcentaje de reincidencia.

A continuación conocerás cada una de ellas:

Bursitis de cadera

Conocida médicamente como bursitis trocantérea, esta lesión ocurre cuando las bolsas de líquido sinovial, encargadas de absorber impactos y evitar la fricción entre los huesos y tejidos blandos de la articulación, se irritan, lo que genera una respuesta inmunológica que hace que el organismo produzca más líquido del que pueden soportar y se inflamen.

Suele pasar cuando se corre en terrenos irregulares que generan más impacto del normal en la articulación, y también es muy común en corredores con sobrepeso. Cuando inicia, se siente un dolor agudo en la parte externa de las caderas que se puede extender por la parte superior de la pierna. El tratamiento incluye la aplicación de frío y el descanso para aliviar el dolor.

Tendinitis del tensor de la fascia lata

Es una lesión muy común que se suele conocer con el nombre de Síndrome de la Banda. Ocurre cuando la cintilla iliotibial, que va desde los extremos externos de la cadera hasta la parte externa de la rodilla, se inflama. Este tendón es muy importante porque se encarga de dar estabilidad a ambas articulaciones.

Es una lesión que se genera por correr en terrenos irregulares, así como también por dar zancadas con mala técnica que lleven a inclinar ligeramente el centro de gravedad hacia un lado específico. Esta lesión causa un dolor agudo en la parte externa de la cadera, pero también puede generarlo en la misma zona de la rodilla. El tratamiento incluye reposo y antiinflamatorios.

Tendinitis del psoas

El psoas es un pequeño tendón que se encuentra en la unión del músculo con la cadera, siendo uno de los que menores dimensiones tiene en toda la anatomía humana. Esta lesión ocurre cuando se inflama por la acumulación de tensión por el impacto generado al correr, aunque también puede pasar por un golpe directo en la articulación.

Este tendón está conectado directamente con la bursa, por lo que en la mayoría de los casos suele venir acompañado también de una bursitis. Los síntomas incluyen rigidez en la cadera, dolor agudo e inflamación.

Tendinitis de abductores

Es una lesión bastante común en corredores de más de 50 años, ya que estos tendones son sumamente fuertes y solo se inflaman por una degeneración en su tejido debido a los años de práctica del running, aunque no se debe descartar que también pase debido a una sobreextensión de estos provocada por una caída.

Cuando ocurre en el primero de los casos expuestos, se convierte en una lesión crónica y reincidente, ya que por el desgaste se lesionarán e inflamarán constantemente. Los síntomas de esta dolencia son rigidez en dichos tendones, dolor articular que incluso molesta al caminar, e inflamación notoria en la entrepierna.

Fractura de cadera

Es raro que en el running se vea esta lesión, pero suele ser posible en pacientes con enfermedades degenerativas como la osteoporosis o artritis. Cuando ocurre no suele fracturarse o romperse la cadera como tal, sino el cuello de la cabeza del fémur que se une con la cavidad pélvica. Es una lesión grave, en especial si se da en corredores de alguno de los grupos de riesgo mencionados.

Al ocurrir se siente un fuerte dolor que impide por completo la movilidad de la pierna en la que se da la afección, seguido de inflamación. La solución en pacientes de más de 50 años es un reemplazo parcial o total de la cadera, en la que se reemplaza la cabeza del fémur por una prótesis metálica. Después de la operación el corredor no podrá volver a la práctica del running nuevamente.

Pubalgia

En la parte anterior e inferior de la cadera se encuentra un grupo muscular llamado pubis, que al inflamarse dan paso a esta lesión que también se conoce como hernia del corredor. Es una dolencia muy molesta que suele ocurrir por el desgaste de estos músculos o por un traumatismo directo de los mismos. En el running es común en corredores de edad avanzada que ya han superado los 40 años y tienen más de una década practicando el deporte.

Los síntomas son dolor agudo en la parte anterior de la cadera, que suele extenderse incluso hasta los isquiotibiales. El tratamiento para esta dolencia es el descanso y la fisioterapia, pero se considera una dolencia crónica porque casi siempre habrá reincidencia en ella. La solución suele ser reducir la intensidad de los entrenamientos y la actividad competitiva.

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¿Cómo aplicar el método RICE para tratar las lesiones de cadera en corredores y atletas?

La mayoría de las lesiones que hemos comentado hasta ahora son puntuales y salvo las fracturas, todas pueden tratarse con la aplicación del método PRICE, que significa: protección, descanso, hielo, compresión y elevación. Anteriormente era conocido como RICE, pero ha recibido una actualización y ahora mismo te enseñamos cómo aplicarla.

  • Protección: lo primero que debes hacer al padecer una lesión en la cadera es protegerla, y para ello se puede usar un vendaje que cubra la parte superior de la pierna pasando por la entrepierna.
  • Reposo: el siguiente paso es simplemente dejar de usar la pierna del lado de la cadera afectada, de modo tendrás que tendrás que sentarte e incluso ir directo al coche para no seguir forzando la articulación.
  • Hielo: el siguiente paso es aplicar una compresa fría con hielo que te ayude a minimizar la inflamación que generará la lesión y sobre todo aliviar el dolor.
  • Compresión: cuando la inflamación esté controlada procede a aplicar un vendaje compresivo que evite que la cadera se siga inflamando.
  • Elevación: este paso consiste en elevar la articulación por encima del nivel del corazón, algo bastante difícil de lograr, y lo más cercano a ello que puedes hacer es tumbarte boca abajo y poner una almohada en tu pelvis para que la gravedad ayude a reducir el riego sanguíneo.
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