🎁 10% Dcto. en tu 1º compra! ⏩ !CLICK AQUÍ!

Prevención de lesiones deportivas en el baloncesto

La palabra lesión es la que menos desea escuchar cualquier deportista, incluso los jugadores de baloncesto. La posibilidad de tener que estar sin jugar durante semanas o incluso meses es algo que no hace gracia a ninguno, llámese profesional o amateur.

Conoce cuáles son las lesiones más recurrentes al entrenar o en las canchas y qué producto es el más recomendado para acompañar tu método preferido de prevención. Esta es una guía total para el profesional del baloncesto.

¿Cuáles son los tipos de lesiones más comunes cuando jugamos al baloncesto?

¿Cuáles son los tipos de lesiones más comunes cuando jugamos al baloncesto?

Está demostrado que la mayoría de las lesiones en el baloncesto se registran en los hombros, los codos, las muñecas, los dedos, las rodillas y los tobillos. Como ningún jugador profesional está exento de ser baja por una afectación ósea, muscular o de ligamentos, te invitamos a conocer las lesiones más frecuentes:

  • Esguinces de tobillo: Es el resultado de un movimiento no natural del tobillo que hace que los ligamentos se estiren en exceso y sufran daños que pueden ir desde una leve inflamación hasta el desprendimiento total del mismo. Es común ver estas lesiones en jugadores que aterrizan con el pie en una posición incorrecta después de un salto para anotar o bloquear a un contrario.
  • Torcedura de dedo: Por lo general ocurre cuando el balón toca a gran velocidad los dedos. Este fuerte contacto produce una hinchazón significativa de una sola articulación. Cuando el dolor y la hinchazón persisten, lo mejor es detener la actividad física ya que el daño puede ser de tal magnitud que se fracture el metatarsiano del dedo involucrado.
  • Lesiones de rodilla: Como los jugadores requieren de movimientos repentinos, en cualquier dirección, la rodilla también soporte todo el peso del cuerpo y suele desgastarse hasta lesionarse. Las maniobras de corte, que consisten en freno y arranque, suponen un desgaste significativo de los ligamentos y meniscos de la rodilla. La lesión más frecuente es la de ligamento colateral medial, que viene luego de constantes golpes en la parte externa de la articulación, pero también pueden ocurrir desde esguinces hasta desgarros totales de ligamentos que casi con seguridad requerirán de una intervención quirúrgica.
  • Traumatismo muscular: Esto no es más que un golpe en un músculo. Al ser un deporte de contacto, es normal que hayan choques fuertes. Si bien en más del 80% de los casos no llega a pasar de ser una simple contusión, si el estado de forma no es bueno puede generar una fractura muscular, que ocurre cuando parte del tejido del músculo se desgarra.
  • Fractura por sobrecarga: Aunque parezca exagerado, el cuerpo también sufre de estrés por el exceso de entrenamiento o de partidos. Un rápido y constante aumento de la actividad incrementa el riesgo de sufrir alguna fractura tanto en las extremidades superiores como inferiores. La tibia suele ser el hueso más propenso al fracturarse en el baloncesto.
  • Cortes en la piel: Los cortes se generan por fuertes golpes accidentales con otros jugadores o caídas estrepitosas durante el entrenamiento y los partidos. Quizás un codazo, puñetazo o choque frontal del rostro con el hombro de otros basquetbolistas sea la causa de que la piel se haya rajado. Cabe la posibilidad de que ese corte requiera de puntos de sutura que pueden hacerse al instante y cerrar la herida a tiempo antes de que haya un mayor sangrado. Por lo general no requiere que se detenga la actividad física.

Mejores productos para recuperación de lesiones en baloncesto

Más vendidos

Lista de métodos de prevención de lesiones en el baloncesto

Lista de métodos de prevención de lesiones en el baloncesto

Como la idea es seguir adelante con el entrenamiento y los partidos, te dejamos una serie de métodos de prevención de lesiones bastante útiles cuando se juega baloncesto. Para llegar a ser tan grandes como Michael Jordan o Pau Gasol, debes mantenerte activo en todo momento y lo lograrás con estas recomendaciones:

Realizar un buen calentamiento

Se trata de casi una obligación antes de cualquier actividad deportiva bien sea en los entrenamientos o un partido profesional. Si lo tuyo es jugar baloncesto para recrearte, es más importante que calientes tu cuerpo pues no estás acostumbrado a esa actividad física.

¿Cómo comenzar? Con un balón y caminar con él por toda la cancha, así activas la memoria muscular en partes vitales de tu cuerpo como hombros, muñecas, rodilla y tobillo. Eso sin olvidarnos de estirar cada articulación y parte de tu musculatura para que las fibras de tus músculos estén preparadas para recibir ese aumento de flujo sanguíneo cuando comiences a jugar o entrenar.

Acabar los entrenamientos con un enfriamiento

Volver a un estado de calma, luego de un entrenamiento, también es importante para tu cuerpo. Es como si intentaras dejar de correr para estar quieto ¿Qué siente tu cuerpo en ese caso? Pues una conmoción, que no solo afectará de forma negativa tu sistema cardíaco, sino que también hará que tus músculos sean más frágiles y sensibles a lesiones.

Es por eso que los profesionales realizan sesiones de estiramiento al culminar un entreno o partido intenso, de este modo los músculos se relajan antes de entrar en un estado de reposo. También es conveniente mantenerte caminando durante unos minutos antes de sentarte, para que tu sistema cardíaco no se resienta por detenerte de forma repentina.

Buena nutrición e hidratación

Aunque no lo creas, un jugador de baloncesto necesita de cinco comidas al día, siguiendo una dieta estricta que permita a su cuerpo obtener los nutrientes que requiere. Los hidratos de carbono son indispensables en su dieta: cereales, arroz, avena, quínoa, pan y pasta, así como las verduras también deben estar en su dieta. En el día de un partido, la última comida debe efectuarse dos o tres horas antes.

Sobre la hidratación, también forma parte del entrenamiento. Los calambres, agotamientos musculares y dificultades en los movimientos son resultado de un cuerpo que no está bien hidratado para la actividad deportiva. Por ello al entrenar o durante un partido se debe consumir constantemente agua o bebidas hidratantes con una carga considerable de electrolitos.

Mejorar tu estado físico

El baloncesto es un deporte de fuerza y resistencia, por lo que el entrenamiento debe abarcar ambas demandas. Es importante realizar sesiones de entrenos intensos, de modo que puedas aguantar bien todas las exigencias de un partido, pero sin abusar ya que se corre el riesgo de fatigar en exceso los músculos.

Si somos aficionados con trotar dos o tres veces a la semana unos 30 a 40 minutos ya nos debería ser suficiente para aguantar algunos partidos cada tarde en la cancha del barrio. Pero si nos queremos dedicar a esto de forma profesional tendremos que seguir al pie de la letra las indicaciones de nuestro preparador físico para ganar esa resistencia aeróbica y anaeróbica que necesitamos.

Masaje deportivo

¿Cuál es el propósito de estos? Prevenir lesiones y hasta recuperarse de ellas. No cualquier personas puede practicar un masaje a un deportista, debe ser un especialista pues se corre e riesgo de generar daños en los tejidos musculares del paciente. Un buen masaje prepara al atleta para la actividad deportiva y ayuda a recuperar el cuerpo luego de una jornada agotadora.

Cada masaje varía según la intención del mismo, pero en esencia las técnicas más utilizadas son; estiramiento o roce, amasamiento, articulaciones, movimientos pasivos y percusiones. Elegir la más adecuada para nosotros siempre debe ser decisión de un fisioterapeuta experto en el tema.

Uso de terapias de frío y calor

La aplicación de frío o calor en partes del cuerpo tiene diversos propósitos. Por ejemplo, el calor es útil para combatir la rigidez en las articulaciones. Puede ser un baño tibio, frazadas eléctricas, compresas calientes, lo que establezca el médico deportivo. A su vez, el frío contribuye a reducir la hinchazón, los dolores y los espasmos musicales.

Ambas son consideradas en la mayoría de los casos como métodos de primeros auxilios, ya que en casos de recuperación de lesiones más graves se suele utilizar otras estrategias más especializadas como la crioterapia y la termoterapia.

Uso de prendas de compresión

Su uso comenzó hace más de 50 años y desde la década de los 90 se emplea en la medicina deportiva. Estas prendas potencian el rendimiento en carreras o movimientos rápidos. Todo esto gracias a que mejoran el retorno venoso y el aporte de oxígeno a los músculos, además de que está comprobado que las prendas reducen la fatiga muscular. Las prendas que más usan los jugadores de baloncesto durante los partidos son las mangas de compresión para las manos y las mayas o medias compresivas para las piernas.

Uso de terapias de acupresión

La acupresión se basa en aplicar presión en determinados puntos del cuerpo que se conectan con el sistema nervioso, de modo que se reduzca la tensión acumulada en ellos. Si bien utiliza los mismos principios y puntos de presión que la acupuntura, en ella no se usan agujas sino las yemas de los dedos para realizar el trabajo. Esta práctica está comprobada que reduce la fatiga muscular y el estrés de los mismos, haciéndolos más fuertes y previniendo lesiones.

Uso de termoterapia y crioterapia

La termoterapia usa el calor como principal recurso y hay gran variedad de formas de aplicarla. Como cada paciente tiene necesidades y resistencias diferentes, queda de parte del terapeuta elegir por dónde comenzar y cómo iniciar la terapia. A su vez, la crioterapia reduce la temperatura central de organismo con técnicas que bajan el flujo sanguíneo, el metabolismo tisular y las inflamaciones.

Uso de equipamiento adecuado

Lo más importante es que las indumentarias sean ligeras, recuerda que los jugadores realizan movimientos rápidos y precisos. El calzado es lo más importante, de eso depende que haya movimientos efectivos y no haya posibilidad de resbalarse y terminar lesionado. El calzado debe ser de bota alta, así se reducen los esguinces. El jugador debe utilizar camisetas sin mangas, pantalón corto y medias o muñequeras que absorban la mayor cantidad de sudor posible.

Referencias

  1. Harmer, P. A. (2005). Basketball injuries. Epidemiology of pediatric sports injuries: Team sports49, 31-61. https://www.karger.com/Article/Abstract/85341
  2. Newman, J. S., & Newberg, A. H. (2010). Basketball injuries. Radiologic Clinics48(6), 1095-1111. https://www.radiologic.theclinics.com/article/S0033-8389(10)00121-1/fulltext
  3. Trojian, T. H., Cracco, A., Hall, M., Mascaro, M., Aerni, G., & Ragle, R. (2013). Basketball injuries: caring for a basketball team. Current sports medicine reports12(5), 321-328. https://journals.lww.com/acsm-csmr/Fulltext/2013/09000/Basketball_Injuries___Caring_for_a_Basketball.13.aspx
  4. Borowski, L. A., Yard, E. E., Fields, S. K., & Comstock, R. D. (2008). The epidemiology of US high school basketball injuries, 2005–2007. The American journal of sports medicine36(12), 2328-2335. https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0363546508322893
  5. Zelisko, J. A., Noble, H. B., & Porter, M. (1982). A comparison of men’s and women’s professional basketball injuries. The American journal of sports medicine10(5), 297-299. https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/036354658201000507
  6. Dick, R., Hertel, J., Agel, J., Grossman, J., & Marshall, S. W. (2007). Descriptive epidemiology of collegiate men’s basketball injuries: National Collegiate Athletic Association Injury Surveillance System, 1988–1989 through 2003–2004. Journal of athletic training42(2), 194. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1941286/
  7. Bolotin, A., & Bakayev, V. (2016). Efficacy of using isometric exercises to prevent basketball injuries. Journal of Physical Education and Sport16(4), 1177. http://efsupit.ro/images/stories/nr4.2016/art188.pdf
  8. Padua, E., D’Amico, A. G., Alashram, A., Campoli, F., Romagnoli, C., Lombardo, M., … & Annino, G. (2019). Effectiveness of warm-up routine on the ankle injuries prevention in young female basketball players: a randomized controlled trial. Medicina55(10), 690. https://www.mdpi.com/1648-9144/55/10/690
  9. Sonzogni Jr, J. J., & Gross, M. L. (1993). Assessment and treatment of basketball injuries. Clinics in sports medicine12(2), 221-237. https://europepmc.org/article/med/8481963
  10. McKay, G. D., Goldie, P. A., Payne, W. R., Oakes, B. W., & Watson, L. F. (2001). A prospective study of injuries in basketball: a total profile and comparison by gender and standard of competition. Journal of Science and Medicine in Sport4(2), 196-211. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S144024400180030X
Artículo añadido al carrito.
0 artículos - 0,00