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Artrosis de cadera

La artrosis de cadera es un tipo de inflamación que es muy dolorosa para el paciente produciendo entumecimiento y espasmos prolongados. Si quieres conocer en profundidad de qué trata esta dolencia originada en la articulación entre el fémur y la pelvis continúa leyendo este post.

Te mostraremos, de manera detallada, las causas y factores de riesgo de la artrosis de cadera. Además, nombraremos los principales signos y síntomas que te advertirán sobre la presencia de esta dolencia. No te pierdas de nada porque conocerás los tratamientos para mejorar los síntomas y los métodos de prevención que debes tener en cuenta.

¿Qué es la artrosis de cadera o inflamación de la articulación de la cadera?

La artrosis de cadera es una enfermedad inflamatoria que se produce en la articulación entre la cabeza del fémur con la pelvis provocando un deterioro del cartílago articular, compresión de la membrana y deficiencia del líquido sinovial.

Los dos síntomas más destacados de esta patología es el dolor y la rigidez de la cadera. Ambos se generan por la pérdida de funcionalidad de la articulación y se manifiestan, en especial, en horas posteriores al descanso nocturno. Para su tratamiento es necesario recurrir al médico reumatólogo con urgencia para que diagnostique el avance de la enfermedad y las terapias aplicables. Si quieres conocer cuáles son las causas, síntomas y tratamientos de esta dolencia te invitamos a que continúes leyendo.

¿Cuáles son las causas y factores de riesgo de la artrosis en la cadera?

Los factores de riesgo de la artrosis de cadera son las circunstancias propias del paciente que aumentan la posibilidad de contraer la enfermedad. Mientras que las causas se remiten a los actos o hechos que ha sufrido la persona en el pasado y que provocaron en el sistema inmunológico actividades que hicieron aumentar las probabilidades de enfermarse.

Te mostraremos a continuación cuáles son los antecedentes que influyen en la aparición de este tipo de deterioro articular, acha un vistazo:

  • Traumatismos: las lesiones producidas por golpes son una de las principales causas del desgaste de la articulación coxofemoral. Esto puede provocar la intromisión de bacterias o virus dentro del líquido sinovial, generando así un tipo de artritis séptica. Por otro lado, si la lesión es mal curada el funcionamiento de la articulación no será el correcto, originando deformaciones en el cartílago.
  • Trastornos congénitos: otras de las causas que provocan la artrosis de cadera, en especial en pacientes menores de edad, es el desarrollo de trastornos de crecimiento desde el embarazo. La displasia y la enfermedad de Perthes son las patologías más frecuentes que generan inflamación en la articulación. También se puede hablar en este punto como factor de riesgo la dismetría en los miembros inferiores.
  • Obesidad: el sobrepeso es un elemento de riesgo importante que hay que tener presente para evitar la artrosis de cadera. Esto se debe al esfuerzo que realiza la articulación para que la pierna y el tronco realicen todos los movimientos naturales. La opresión entre la pelvis y la cabeza del fémur producen un gran dolor cuándo la membrana sinovial está comprimida.
  • Tareas repetitivas: la artrosis de cadera también puede ser generada cuando el paciente realiza por tiempo prolongado actividades que requieren de un gran esfuerzo de la articulación y lo hacen de forma permanente.
  • Levantamiento de cosas pesadas en exceso: al igual que ocurre con la obesidad, las sobrecargas también son factores que pueden provocar enfermedades inflamatorias en las articulaciones. El peso excesivo que recibe el cartílago de la cadera cuando se realiza esta tarea es muy grande, provocando lesiones futuras.
  • Sedentarismo: la falta de ejercicios también puede ser un factor de riesgo de la artrosis de cadera. El cartílago articular puede verse afectado si es que no está en constante funcionamiento, provocando pérdida de textura y rigidez.
  • Edad y género del paciente: la enfermedad es recurrente en personas mayores de 50 años y en las mujeres. Es por esto que se considera a la artrosis de cadera como una dolencia de tipo idiopática, ya que no se puede conocer con precisión cuál es la razón por la que afecta a este grupo de personas.

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Principales signos y síntomas que nos advierte que tenemos artrosis de cadera

Principales signos y síntomas que nos advierte que tenemos artrosis de cadera

Los signos y síntomas que te advertirán si tienes artrosis de cadera son los que te mostramos a continuación de forma enunciativa, lo cual significa que no son todos, ya que puedes sufrir de otros muy puntuales que no están en esta lista. Por tal motivo, es conveniente visitar ante cualquier sintomatología con el doctor.

Mira a continuación: 

  • Dolor intenso: este es el principal síntoma de la enfermedad, se produce en especial en horas de la mañana cuando la persona se levanta de su descanso nocturno. Puede sentir dolor en la ingle, aunque también es posible encontrar pacientes con dolencias en el muslo y en el glúteo. En casos menores, el dolor puede prolongarse hasta la rodilla y la cintura.
  • Ausencia de movilidad: la pérdida de movilidad para realizar tareas cotidianas, como la de vestirse o cruzar las piernas, es un síntoma característico de esta dolencia articular.
  • Asimetría para caminar: la rigidez que se produce en los músculos puede ocasionar cojera, pero también se origina este síntoma debido al desgaste que sufrió el cartílago articular de la cadera.
  • Músculos tensos: en la zona de la cadera se pueden producir contracturas que lleven a una lumbalgia más intensa provocada por la falta de movimientos naturales de la articulación.
  • Falta de descanso nocturno: en casos avanzados es posible encontrar pacientes con dolores intensos en diferentes partes del cuerpo e imposibilidad de una flexo extensión correcta en los miembros inferiores.

¿Qué tratamientos hay para mejorar los síntomas de la artrosis en la cadera?

Existen diferentes tratamientos que se pueden aplicar para mejorar los síntomas de la artrosis en la zona de la cadera. Presta atención a cada uno, pero ten en cuenta que su implementación debe estar recetada por un médico.

Terapias alternativas y complementarias

Las terapias complementarias y alternativas son métodos que se utilizan para alivianar los síntomas que provoca la artritis de cadera. Te mostraremos a continuación cuáles son los enfoques rehabilitadores adicionales a la terapia farmacológica que tienes a disposición y puedes elegir con la prescripción del reumatólogo.

Estos son:

  • Terapia de frío y calor: se puede aplicar este tipo de terapia en las zonas afectadas por medio una bolsa de agua caliente, o esterilla eléctrica, y luego hielo. Esto permite relajar la estructura músculo-tendinosa evitando el brote inflamatorio en la articulación. La técnica de empleo es calor-frío-calor y no debe superar los 15 a 20 minutos.
  • Terapia de compresión: la compresión en la articulación coxofemoral es posible realizarla por medio de vendas, férulas y dispositivos elásticos que ayuden al cartílago a realizar movimientos regulares para lograr estimular una reparación futura. Esto también ayuda a mantener alineada la cadera con el resto del cuerpo lo cual permite mejorar la suavidad de la articulación.
  • Terapia de masaje: al ser la articulación coxofemoral de tipo multiaxial es necesario que la misma realice diversos movimientos naturales. Los masajes ayudan a la tracción de la cadera permitiendo relajar la musculatura ubicada en la zona afectada. Esto trae como consecuencia una disminución de dolor y sensación de bienestar. Para realizar esta terapia es necesario consultar con el médico y que la misma sea llevada a cabo por un profesional.
  • Terapia de acupresión: esta técnica milenaria china consiste en aplicar presión con la palma de las manos y los dedos en diferentes zonas del cuerpo. Esto produce pequeños impulsos eléctricos en los nervios provocando que el paciente se relaje, haga disminuir la rigidez en la estructura músculo-tendinosa y mejore el funcionamiento del cartílago articular.
  • Termoterapia: la implementación de las propiedades analgésicas del calor también es una buena idea cuando se busca relajar los músculos y hacer que la opresión en la articulación disminuya. Para realizar esta terapia complementaria es necesario consultar antes al médico para evitar lesiones epidérmicas y articulares. Además, es importante tener en cuenta el tiempo de aplicación, ya que no se puede superar los 20 minutos y 3 sesiones diarias.
  • Remedios naturales con uso de plantas: el jengibre, sauce, menta, cayena y diente de león son algunas de las hierbas medicinales que se usan para apaciguar el dolor de la artrosis de cadera. La técnica de este tratamiento complementario es, por lo general, realizar una infusión con la planta medicinal elegida y luego beberla en dosis recomendadas. Debes tener en cuenta que para evitar lesiones estomacales y hepáticas es necesario que consultes con tu médico antes de incluir esta terapia en tu tratamiento.
  • Ultrasonido: a través de frecuencias superiores al sonido es posible producir calor por medio de la técnica de rozamiento holístico en diferentes zonas pudiendo tener un alcance de hasta 7 centímetros de penetración en el cuerpo del paciente. Esto permite mejorar la cápsula sinovial logrando que su estructura pueda trabajar de forma más conveniente.
  • Meditación y relajación: lo que se busca con este tipo de terapias complementarias es que el paciente controle su respiración para lograr un equilibrio mental y físico. Esto ayuda a soportar mejor los dolores cuando se producen de manera intensa. La gran ventaja de este método es que puede ser aplicado en cualquier lugar y momento.
  • Aromaterapia: se usan en este tratamiento esencias y aceites que permiten combatir los dolores de la artrosis de cadera por medio de la relajación mental del paciente. Estos óleos se pueden emplear en quemadores o evaporadores para que sus fragancias sean percibidas por el enfermo. Entre los aceites más conocidos se encuentra el de mejorana (también llamado tomillo blanco), romero y enebro.
  • Acupuntura: se utiliza esta práctica oriental introduciendo agujas de forma estratégica en diferentes lugares del cuerpo para que actúen sobre los nervios. Estos emiten señales que estimulan las sensaciones de bienestar y bloquean el dolor, evitando que llegue al cerebro. Esto trae como resultado la relajación de los músculos y tendones que se encuentran cercanos al cartílago coxofemoral.
  • Retroalimentación: este tipo de terapia apunta al comportamiento cognitivo del paciente para que conozca qué es lo que sucede en el cuerpo cuando existen ataques de dolor originados por la coxartrosis. Esto mejora el estado del paciente porque evitará el estrés en el enfermo cuando deba superar etapas de dolor. Una técnica utilizada es parar al paciente frente a un espejo para que, por medio de estímulos visuales, comprenda su situación actual.
  • Hábitos de vida saludable: los ejercicios cotidianos, evitar cargas pesadas, comer sano y visitar de forma periódica al médico son algunas consignas que se utilizan en este tratamiento complementario de la artrosis de cadera. Esto ayuda a mejorar la cápsula que contiene al cartílago articular para evitar desgastes en el mismo y de esta manera reducir los dolores y la rigidez músculo-tendinosa.

Suplementos alimenticios

El tratamiento dietético que se realiza en el paciente es de vital importancia para mejorar las condiciones generales de la persona. Esto ayuda a reducir la rigidez muscular y a aliviar los dolores articulares. Se aplican, como complemento de la alimentación, diferentes elementos que incorporan al organismo sustancias favorables para el sistema inmunitario.

Dentro de estos suplementos alimenticios se encuentran todos aquellos que mejoran la viscoelasticidad del cartílago, por lo que las vitaminas E, C y D son indispensables para mejorar el colágeno y otros componentes de la articulación. Por otro lado, se deben incluir como complementos el sulfato de condroitina, el ácido hialurónico y la glucosamina.

Tratamientos de fisioterapia

La fisioterapia es un tratamiento que ayuda a reducir los espasmos musculares por medio de ejercicios dirigidos por un profesional para fortalecer la musculatura de la cadera. Esto se lo hace a través de elongaciones de unos cuantos segundos para obtener una mejor abertura de las estructuras músculo-tendinosas. Para llevar adelante este tratamiento el fisioterapeuta analiza las condiciones del paciente para conocer qué tipos de ejercitaciones puede realizar durante las sesiones. Por tal motivo, nunca hay que elegir la fisioterapia sin antes consultar con el médico.

Medicamentos

Lo primero que debes saber es que la automedicación es muy peligrosa para la artrosis de cadera, por tal motivo antes de ingerir algún fármaco debes consultar con tu médico para evaluar la situación personal. El tratamiento farmacológico que se aplica en este tipo de dolencia articular son los antiinflamatorios no esteroides y el paracetamol, los cuales se eligen en casos leves a moderados. Pero en situaciones más avanzadas el paciente puede recibir Duloxetina para mitigar el dolor. En todos estos casos es necesario analizar la tolerancia hepática y estomacal del paciente para prescribir los opioides.

Cirugía

Se practica una cirugía solo en casos avanzados de artrosis de cadera, pudiendo aplicar diferentes procedimientos de acuerdo con la gravedad de la enfermedad y el criterio del médico. Entre las técnicas quirúrgicas más frecuentes se encuentra la artroscopia, la cual se emplea para retirar pedazos del cartílago o para comprobar su condición general.

También es posible encontrar pacientes en los que se les practica la osteotomía para realinear la articulación y, en algunos casos muy complejos, se reemplazan algunos componentes femorales por medio de una prótesis.

¿Qué métodos de prevención para la artrosis de cadera son los más efectivos?

¿Qué métodos de prevención para la artrosis de cadera son los más efectivos?

Los métodos de prevención que debes tener en cuenta para evitar la artrosis de cadera son:

  • Sobrepeso: Una persona con obesidad tiene el 25% de posibilidades de contraer artrosis de cadera. Por lo tanto, debes controlar tu peso para no forzar la articulación multiaxial coxofemoral en cada movimiento que realices.
  • Realiza ejercicio de forma periódica: No debes olvidarte que el sedentarismo también es un factor de riesgo de esta dolencia, por lo que una buena prevención es caminar al menos 30 minutos por día.
  • Deporte de bajo impacto: No practiques deportes o actividades de alto impacto, ya que de esta manera evitarás que la cavidad de la articulación con líquido sinovial se vea afectada por opresiones, deportes como la natación son una gran alternativa para mantenerte activo y no dañar la cadera.
  • Realiza estudios clínicos y radiográficos de forma periódica: para detectar con anticipación cualquier factor que pueda producir la artritis de cadera, más aún si tienes padres o hermanos que padecen esta enfermedad.
  • Elige una dieta sana: La alimentación rica en vitaminas y proteínas en las que se incluya Omega 3 y hortalizas son ideales para prevenir este tipo de patologías. Evita comidas ricas en grasas.
  • Visita al médico: Hazlo si presentas algún síntoma que te mostramos en párrafos anteriores. Esto te ayudará a prevenir la enfermedad, ya que podrá ser controlada o entrar en remisión de forma rápida.
  • Evita fumar y tomar alcohol: si bien no tiene una relación directa con la artrosis de cadera, las dependencias de sustancias tóxicas afectan el sistema inmunológico de manera general y es mejor evitarlas.
  • Dormir 7 a 8 horas al día: El descanso nocturno es un método de prevención altamente efectivo, por lo que deberás buscar la forma de descansar la máxima cantidad de horas posibles sobre un colchón confortable.

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