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Fracturas de muñeca y manos

Una fractura es la pérdida de continuidad de un hueso o cartílago a causa de la fisura o rotura de este. Entre las más comunes que padece la población mundial, se encuentran las fracturas de muñeca y manos, tanto a nivel de los fragmentos óseos que componen la muñeca como también en los huesos carpales.

Por su parte, en vista de que es un tipo de fractura que se presenta con mucha frecuencia, esta es una patología de gran interés para todos. Resulta conveniente saber en qué consiste dicha lesión, cómo se diagnostica, cuáles son sus causas, qué tratamientos y métodos de cuidado requiere.

¿Qué es una fractura de los huesos de la muñeca y cómo se diagnostica?

Básicamente, la fractura de los huesos de la muñeca que también se conoce como “quebradura de muñeca” o “muñeca rota”, consiste en una lesión que provoca la rotura de uno o más huesos ubicados o relacionados con la muñeca. Es decir que, causa daños en la porción ósea que se encuentra en la parte inferior del brazo. Por lo cual, influye negativamente en el funcionamiento de la mano.

Ahora bien, debido a que la mano debe trabajar en conjunto con diferentes músculos, tendones, ligamentos y huesos para funcionar con completa normalidad, en ocasiones, las fracturas óseas en esta parte del cuerpo tienden a lesionar las partes blandas gravemente. Tomando en cuenta que, si dichos desgarros no se trata de manera adecuada, es posible que las articulaciones manifiesten rigidez, debilidad y deformación; incapacitando al paciente de forma severa.

Se considera vital que las personas con fractura de muñeca o mano acudan a un médico especialista para obtener un diagnóstico preciso sobre su lesión y a partir de él, poder someterse a un óptimo tratamiento para recuperarse de la lesión. Los médicos para diagnosticar dicha lesión, comienzan por realizar un examen físico de la mano afligida para comprobar los síntomas que manifiesta el paciente.

Una fisura de muñeca o mano genera el siguiente cuadro sintomatológico:

  • Dolor agudo en la zona: El cual, aumenta con el movimiento o si el paciente sujeta/aprieta objetos.
  • Inflamación y sensibilidad alrededor de la muñeca o mano fracturada.
  • Moretones o hematomas en la parte que fue impactada.
  • Una notable deformidad que se visualiza como una muñeca torcida.
  • Limitación de la movilidad por parte de la mano o muñeca.
  • Rigidez o incapacidad para mover el pulgar y/o los demás dedos.

Estas son las pruebas de diagnóstico por imágenes más comunes para diagnosticar esta lesión:

  • Radiografía por Rayos X: Se debe recurrir a un examen por radiografía o estudio radiológico para observar de qué manera se ha quebrado la porción ósea en cuestión, este método es el más común de todos.
  • Exploración por tomografía computarizada (TC): Por defecto, las tomografías computarizadas tienen la capacidad de detectar fracturas de muñeca que los exámenes radiológicos no logran descubrir. Considerando que, gracias a que este tipo de estudio maneja una tecnología que le permite tomar radiografías desde varios ángulos y combinarlas para representar cortes transversales de las estructuras internas del cuerpo, incluso, permite ver las lesiones provocadas en los tejidos blandos y los vasos sanguíneos.
  • Imagen por resonancia magnética (IRM): Es una técnica no invasiva que, gracias a que usa ondas de radio y un poderoso imán para generar imágenes detalladas de huesos y tejidos blandos, permite ver con mucho más prolijidad las particularidades que exhibe una fractura ósea. Así, se destacan por ser más sensibles que la radiografías, en vista de que logran identificar roturas mínimas y hasta lesiones existentes a nivel de los ligamentos.

La mano y la muñeca es una articulación compleja que contiene un total de 10 huesos importantes que son:

  • Radio: Es uno de los huesos largos que compone la muñeca y está situado en la parte externa del antebrazo. El cual, presenta forma de primas, es ligeramente curvo y su extremo proximal conecta con la articulación del codo, mientras que el inferior o distal se vincula con la articulación de la muñeca. En caso de que esté presente rotura, se puede producir la fractura de Colles o la fractura de Smith (muy comunes).
  • Cúbito: Otro de los huesos más largos del antebrazo que se distingue por ser paralelo al radio y se localiza entre el carpo y la tróclea humeral. A diferencia del radio, el cúbito se ubica en la parte interna del antebrazo y por ello, se articula con el húmero y el radio (superiormente), así como con el radio y los huesos del carpo (inferiormente).
  • Los huesos del carpo: Son ocho pequeños huesos que se sitúan en la base de la mano y están distribuidos en dos filas. Así, en la hilera más adyacente a la muñeca, se encuentran los huesos escafoides, pisiforme, piramidal y semilunar. Mientras que, en la segunda hilera o fila, se hallan los huesos grande, ganchoso, trapecio y trapezoide. Aunque son pequeños, lo cierto es que son vitales para formar las articulaciones carpianas a través de múltiples ligamentos que forman distintas uniones.

¿Cuáles son los tipos de fracturas de los huesos de la mano que hay?

¿Cuáles son los tipos de fracturas de los huesos de la mano que hay?

En términos generales, se distingue las siguientes clasificaciones:

  • Fractura estable: Consiste en un tipo de fisura que conserva una parte del hueso y su cortical sin quebradura. Razón por la cual, el riesgo de desalineamiento es totalmente minúsculo.
  • Fractura inestable: Se refieren a aquellas facturas óseas completas que están alineadas, pero requieren una inmovilización inmediata por el gran riesgo que corren de perder el alineamiento.
  • Fractura inestable intervenida u operada: Son aquellas fracturas que, debido a su nivel de daño, requieren una estabilización de forma quirúrgica usando clavos, tornillos o placas.
  • Fractura intra-articular: Esta se define como una lesión que se extiende hasta el interior de la articulación de la muñeca afectada.
  • Fractura extra-articular: A diferencia de la anterior, consiste en una fisura del hueso que permanece en la parte externa de la articulación de la muñeca. Es decir que, no se dispersa hacia el interior de la zona.
  • Fractura conminuta: Es una fractura de hueso en la cual la porción ósea impactada se quiebra en más de dos pedazos o trozos muy pequeños.
  • Fractura múltiple: En este caso, el hueso se rompe en numerosos fragmentos y en diferentes partes.
  • Fractura abierta: También conocida como “fractura expuesta” es aquella que, así como rompe el hueso, también rompe la piel del área. Debido al riesgo de infección que presenta, requiere una atención médica inmediata.
  • Fractura cerrada: Es una clase de desgarro en la cual solamente se quiebra el hueso sin producir una rotura sobre la piel circundante de la zona. Por ende, esta capa permanece intacta.
  • Fractura de Colles: Específicamente, es una patología que rasga un hueso de la muñeca y se promueve cuando el paciente se cae sobre su mano extendida con la articulación doblada hacia atrás. Así, genera la fractura del radio y su extremo se desplaza hacia la parte posterior de la mano.
  • Fractura de Smith: Es una lesión causada una vez el sujeto cae al suelo con la mano doblada hacia adelante y así, la muñeca sufre el impacto directamente. En este caso, el extremo quebrado del radio se desplaza hacia abajo por el lado de la palma de la mano.

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¿Cuáles son las causas y factores de riesgo de sufrir fracturas en la muñeca?

Por naturaleza, la aparición de una fractura ósea en la muñeca puede ser resultado de numerosas acciones y factores que favorecen este tipo de lesión.

A continuación, hacemos énfasis en las causas y factores de riesgo más destacados:

  • Frecuentemente, las caídas desencadenan una fractura de muñeca o mano. En especial, si el afectado cae sobre la mano o el brazo extendido.
  • Los accidentes de tráfico también son eventualidades que provocan fracturas. Tanto las colisiones en vehículo como en moto, pueden generar la rotura de los huesos de la muñeca y casi siempre, son casos severos.
  • Una de las lesiones deportivas más comunes de todas, son las fracturas de muñeca. Sobre todo, cuando se practican destrezas tales como: rugby, fútbol americano, esquí, patinaje, baloncesto, snowboard y equitación, por mencionar algunos.
  • En muchos casos, la osteoporosis es el principal motivo de una fractura en la muñeca. Ya que, esta enfermedad afina y debilita los huesos, por lo que incrementa las posibilidades de ocasionar dichas lesiones.
  • Los movimientos bruscos, principalmente las torsiones severas de la muñeca, suelen provocar roturas.
  • Aquellos individuos que practican malos hábitos, como fumar y beber alcohol, son pacientes potenciales de una fractura ósea. Dado que, el tabaco desarrolla la osteoporosis y el alcohol motiva la pérdida de densidad ósea, además de que incita las caídas y los accidentes de tráfico.
  • La edad es otro factor de riesgo para sufrir caídas. Ya que, con el tiempo, los huesos de las personas mayores presentan mayor debilidad y fragilidad. Motivo por el cual, propagan estas quebraduras.
  • Una alimentación insalubre que genere déficits de calcio, vitamina D y colágeno en el organismo; también afecta las estructuras óseas.

Cuidados de primeros auxilios para tratar una fractura de muñeca o mano

Cuando una persona sufre una fractura de esta categoría, el primer paso para auxiliarla consiste en solicitar ayuda médica capacitada que pueda tratar la lesión de forma correcta. No obstante, durante el tiempo que transcurre mientras arriban al lugar, existen una serie de pasos que se deben seguir para evitar que la fractura alcance un mayor nivel de gravedad y la salud del paciente sea perjudicada severamente.

Los siguientes cuidados de primeros auxilios básicos ante una fractura de hueso son:

  • Inmoviliza la mano o muñeca afectada: Lo más esencial que se debe practicar cuando un hueso de la mano o muñeca se quiebra, consiste en mantener inmóvil la zona lesionada. Por ende, no trates de alinear el hueso ni lo empujes hacia adentro porque esto podría empeorar la fractura. En su lugar, alienta al paciente a dejar quieta la articulación para que así no incremente el dolor ni las molestias que se perciben.
  • Evita cualquier medicación sin previa prescripción: No es apropiado que el paciente se automedique con cualquier fármaco a fin de atenuar el dolor y/o inflamación, sin la indicación de un profesional. Puesto que, esto podría empeorar la salud de la persona y desencadenar peligrosos efectos secundarios. Del mismo modo, es apropiado prevenir que ingiera algo.
  • Vigila sus signos vitales: Es esencial supervisar las constantes vitales del paciente después de haber sufrido una fractura. Para ello, en la medida de lo posible, puedes tomar su pulso, comprobar que tenga una respiración normal y en definitiva, corroborar que se encuentra consciente. Asimismo, resulta conveniente evitar que cierre los ojos o se duerma, mientras recibe atención clínica.
  • Ayuda a la persona si manifiesta un estado de shock: En caso de que el paciente reporte que se siente mareado o tiene una respiración rápida y entrecortada, tienes que ayudarlo a relajarse. Para ello, puedes recostarlo en una postura un poco más baja que el tronco y levantarle las piernas para fomentar su mejoría. Este estado suele ser causado por el intenso dolor que persiste tras una fractura ósea.
  • Trata de calmar o controlar el nerviosismo del paciente: Si la persona accidentada muestra un estado de nerviosismo, es muy probable que la rotura del hueso empeore y su dolor sea más intenso. Por ende, haz todo lo posible por tranquilizarla durante el tiempo de espera hasta obtener atención médica.
  • Aplica compresas frías en la región fracturada: Si haces esto, el paciente podrá sentir cierto alivio, gracias a que las propiedades del frío ayudan a reducir el dolor, limitar la inflamación y producir un efecto sedante. A la hora de realizarlo, ten en cuenta que no es oportuno colocar hielo directamente sobre la piel de la muñeca o mano para así evitar quemarla.
  • Verifica si el paciente ha sufrido otras lesiones: Con la aprobación de la persona accidentada, es idóneo comprobar si existen otras lesiones en su cuerpo o no. Ya sea, por medio de las indicaciones del paciente u observando las zonas impactadas. Siendo este, un dato de gran interés para poner al tanto a los especialistas médicos sobre el estado del individuo.

Tratamientos más indicados en una fractura en la muñeca y mano

Dependiendo de la diagnosis obtenida y la severidad de la lesión ósea, el médico especialista podrá determinar cuál es el método más indicado para tratar la patología y lograr un proceso recuperación eficiente.

De forma general, se procede de la siguiente para tratar la fractura:

  • Inmovilización: A fin de prevenir una rotura más aguda del hueso afectado, es esencial inmovilizar la muñeca para así poder restringir el movimiento del hueso quebrado con el objetivo de que suture de forma adecuada para recuperar su funcionamiento regular. Para efectuarlo, normalmente, los profesionales de la salud colocan una tablilla o un yeso en la muñeca o mano y recomiendan mantener la articulación por encima del nivel del corazón para que el dolor y la hinchazón se minimicen.
  • Medicación: Como el dolor es el principal síntoma de una patología de este tipo, los médicos tienen que hacer todo lo posible por atacar la molestia, especialmente, si se torna muy fuerte. Como consecuencia, formularán los analgésicos necesarios y si se trata de una fractura expuesta con una herida o un corte en la piel cerca de la lesión, es vital prescribir un antibiótico que prevenga que el fragmento óseo resulte infectado.
  • Cirugía: En caso de que la lesión no tenga evolución alguna con el tratamiento de inmovilización perpetrado por el tiempo oportuno o que la fractura haya sido abierta, se extienda hasta una articulación, dañe los ligamentos o nervios y muestre fragmentos de hueso sueltos; lo mejor es practicar un tratamiento quirúrgico para situar las partes del hueso fracturado adecuadamente.

En caso de que se tenga que realizar una cirugía en la mano o muñeca fracturada, los especialistas deberán determinar cuál procedimiento es el más adecuado para el paciente.

Los tipos de operaciones quirúrgicas más habituales son las siguientes:

  • Cirugía de reducción abierta y fijación interna: Es una intervención quirúrgica que se lleva a cabo con el uso de tornillos, varillas de metal o placas para reparar el hueso roto. Los cuales, después de la cirugía, se mantendrán fijos y debajo de la piel de la muñeca o mano.
  • Cirugía de reducción abierta y fijación externa: En este caso, en lugar de implantar ciertos elementos internamente, se instala un aparato que facilita la fijación externa del miembro fracturado para soldar la porción ósea quebrada. Siendo así, un marco externo que se encarga de sostener al hueso por encima de la piel y lo mantiene en la postura correcta hasta lograr su consolidación.

Rehabilitación después de una fractura en los huesos de la muñeca

Rehabilitación después de una fractura en los huesos de la muñeca

Tras un tratamiento conservador que se basa en colocar un yeso o férula en la muñeca, el proceso de rehabilitación es más ligero porque, al tratarse de una fractura ósea menor, únicamente requiere alrededor de 6 semanas para sanarse. Después de la inmovilización, se realiza una radiografía de control que permita confirmar si el hueso de la muñeca está correctamente fijado.

Posteriormente, la zona tiene que controlarse de forma semanal (tres o cuatro semanas) para detectar si se producen nuevos desplazamientos y así, concretar si se requiere una operación. En caso de que no se necesite practicar una intervención quirúrgica, una vez se observe la correcta evolución de la fractura durante los controles semanales, el médico determinará el tiempo pertinente para retirar la férula y el yeso, así como también, definirá cuándo dar inicio al período de rehabilitación.

Durante uno a dos meses y para garantizar la movilidad total de la muñeca, se llevan a cabo una serie de ejercicios de rehabilitación o prácticas fisioterapéuticas que ayuden a disminuir la rigidez y restablecer el movimiento gradualmente.

Se tiene que retirar la férula o el elemento inmovilizador de la muñeca a partir de la primera semana. Para así, poder comenzar con los ejercicios de rehabilitación que serán planificados por el especialista para asegurar una recuperación eficiente y lo más pronto posible.

Métodos de prevención para evitar la rotura de huesos de manos y muñecas

A pesar de que ciertas eventualidades son imposibles de evitar, en realidad, existen numerosas técnicas y métodos de prevención que ayudan a eludir las fracturas óseas en las muñecas y manos.

Los siguientes métodos preventivos resultan idóneos para evitar romperse un hueso de la mano o muñeca:

  • Ingiere una alimentación sana y equilibrada: Con esto, así como tu organismo mostrará un funcionamiento óptimo en general, también te permitirá conservar la salud de tus huesos. En especial, si consumes alimentos ricos en calcio y vitamina D que son sustancias que promueven el desarrollo de la fuerza ósea y evitan que se revele cierta debilidad en dichas estructuras. Incluso, para ingerir las cantidades adecuadas, puedes optar por tomar suplementos nutritivos y combinarlos con una alimentación saludable.
  • Practica actividades físicas de manera constante: Es importante evitar tener una vida sedentaria y hacer deporte todos los días. Puesto que, los ejercicios permiten incrementar la cantidad de hueso, fortalecer los músculos y fomentar la salud articular. Gracias a eso, se minimizan las posibilidades de sufrir roturas en los huesos.
  • Evita el entrenamiento excesivo: Muchas fracturas de los huesos, entre ellas la de manos y muñeca, se producen por sobreesfuerzos y estrés. Es por ello que, se aconseja realizar los ejercicios de manera gradual y evitar someterse a un entrenamiento excesivo que provoque lesiones y como consecuencia, quiebre los huesos.
  • Utiliza zapatos cómodos, con suela antideslizante y aptos para cada ocasión: Una buena fórmula para eludir las caídas, consiste en emplear un calzado que se acople perfectamente a tus pies, sea conveniente para ciertos deportes y si es posible, tenga una suela antideslizante. Asimismo, se sugiere dejar de usar zapatos de tacón alto.
  • No fumes ni ingieras alcohol: Estos hábitos perjudiciales para la salud se distinguen por motivar las fracturas en los huesos. Ya que, el tabaco estimula la aparición de la osteoporosis, mientras que, el alcohol causa la pérdida ósea, produce caídas y provoca accidentes de tráfico en muchos casos.
  • Asegúrate de usar el equipo de protección adecuado durante las actividades deportivas: Para evitar golpes o traumatismos, es importante emplear muñequeras o los elementos de protección que correspondan para resguardar tus muñecas y manos. Sobre todo, para entrenar actividades de alto riesgo.
  • Ponte en tratamiento médico, si lo necesitas, para controlar otras patologías causantes de las fracturas: Por ejemplo, si sufres de osteoporosis, es esencial que visites a un profesional para someterte a un tratamiento que impida un mayor debilitamiento de los huesos. Además, para prevenir accidentes, también debes recurrir a un oftalmólogo que trate tu vista, si así lo requieres.
  • Previene las caídas en tu casa: Es importante conservar el piso de tu casa completamente acondicionado para evitar los accidentes. En tal caso, opta por mantenerlo libre de desorden, retira las alfombras o cables sueltos, deja los muebles u objetos decorativos en su sitio habitual y no utilices cera resbaladiza cuando haces limpieza.
  • Cuando subas o bajes escaleras, es primordial que uses los pasamanos para apoyarte. Además, si son las de tu hogar, asegúrate de tener una buena iluminación en ellas con interruptores de luz en la parte superior e inferior, también puedes instalar pasamanos en ambos lados y hasta colocar cinta adhesiva brillante en los escalones para diferenciarlos más fácilmente.
  • En la cocina de tu casa, debes limpiar los derrames de líquido o comida una vez ocurran, al igual que colocar alfombras antideslizantes sobre el piso cerca del fregadero y la cocina. Con esto, también podrás reducir los riesgos de sufrir caídas que generen una fractura ósea.
  • En los baños, es apropiado contar con alfombras de goma que sean antideslizante dentro de la ducha o usar zapatillas de baño con suela antideslizante, así como también instalar barras al lado de la ducha, bañera e inodoro para poder sujetarte de las paredes y evitar caerte.
  • En los dormitorios, se recomienda instalar interruptores de luz que estén al alcance de la cama o bien, tener linternas con pilas a la mano para así lograr prevenir la oscuridad cuando te levantes en las noches. La cual, es una de las principales causas de los accidentes caseros.

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