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Calambres musculares en las piernas y las pantorrillas

Muchas personas, inesperadamente, suelen sentir que un músculo de su pierna se tensa y se contrae a tal punto de padecer un insoportable dolor que se prolonga por varios minutos. Lo cual, es conocido como calambre o espasmo muscular y, aunque puede presentarse en diferentes áreas del cuerpo, por lo general, afecta a las piernas y las pantorrillas.

En consecuencia, alrededor del 80% de los casos de contracciones en los músculos, se producen en las extremidades inferiores. Razón por la cual, es de gran relevancia conocer en qué consiste estos calambres súbitos, al igual que cuáles son sus causas, los síntomas asociados, los mejores tratamientos y las técnicas de precaución.

¿Qué son los calambres musculares en piernas y pantorrillas?

En términos generales, los calambres musculares se definen como una contracción de los músculos que impide su relajación y, al mismo tiempo, produce un gran dolor temporal. En ese sentido, específicamente, los calambres en las piernas o pantorrillas son aquellos espasmos que aparecen de forma repentina en los músculos conectados a dichas extremidades y se presentan como una especie de punción.

Debido a lo cual, estas contracturas tienden a reducir la capacidad para usar la pierna afectada momentáneamente y con frecuencia, impactan el músculo de la pantorrilla o el músculo gastrocnemio (los gemelos), así como también los músculos extensores, superficiales y profundos. De tal modo, se caracterizan por generar una notable debilidad muscular y por impedir el hecho de distender las extremidades debido a la dolencia o molestia suscitada. No obstante, los calambres no se consideran padecimientos médicos graves.

¿Cuáles son las causas de los espasmos musculares involuntarios en las piernas y gemelos?

Por naturaleza, todas las personas tienen probabilidades de sufrir contracturas musculares en algún momento de su vida, independiente de la edad que tengan. Sin embargo, a pesar de que estos espasmos en las piernas y gemelos no tienen una única causa definida.

Listamos las principales causas de los calambres involuntarios en los músculos de las piernas o pantorrillas:

  • Las alteraciones electrolíticas, tales como el déficit de magnesio, potasio, calcio y sodio en el organismo del individuo; se considera uno de los principales motivos para la aparición de este tipo de espasmos.
  • La pérdida excesiva de líquido o sus bajos niveles en el cuerpo que conducen a la deshidratación, también tienden a producir contracturas musculares en las extremidades bajas, sobre todo en las piernas.
  • La tensión acumulada en las musculaturas de las pantorrillas, ya sea por inactividad, falta de estiramiento o por edema crónica en la parte inferior de las piernas; son causantes de esta afección.
  • Algunos trastornos cerebrales como el mal de Parkinson, enfermedad de Huntington, esclerosis múltiple y la distonía, por sus efectos en todo el organismo, motivan la manifestación de intensos calambres en las piernas y pantorrillas del enfermo.
  • Otros trastornos o patologías, tales como: diabetes, insuficiencia renal, anemia o tiroides, se caracterizan por perjudicar el sistema muscular y por ello, causan estos espasmos en las extremidades bajas.
  • Una de las dolencias que genera el síndrome de piernas inquietas o SPI, hacen referencia a las contracturas musculares en las piernas. Ya que, esta afección estimula el movimiento inevitable de dichas extremidades y alteran su funcionamiento.
  • Las mujeres en estado de embarazo, también pueden experimentar constantes calambres musculares en la zona de las piernas o pies. Debido a la hinchazón y el lento retorno sanguíneo que se desencadena por el aumento de peso y los cambios hormonales.
  • Si el paciente está consumiendo ciertos fármacos que perturben al organismo debido a sus efectos colaterales, es probable que tengan contracturas en sus músculos extensores, superficiales y profundos.
  • Otra causa común de los espasmos en las musculaturas, hace referencia a la compresión de los nervios que es producida por una lesión de la médula espinal o un nervio pinzado en la espalda o cuello.

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Principales signos y síntomas asociados a los calambres musculares de las piernas

Principales signos y síntomas asociados a los calambres musculares de las piernas

Para reconocer un calambre muscular en las piernas, es importante considerar cuáles son los diferentes signos y síntomas asociados a esta afección que altera el funcionamiento normal de dichas extremidades.

Por ello, para evitar confundir un espasmo muscular con otros padecimientos similares, es primordial saber qué indicativos describen el estado patológico de las contracturas en los músculos ubicados en las pantorrillas o piernas y por eso, aquí puntualizamos cada uno de ellos:

  • Dolor súbito y agudo en los músculos de las piernas, especialmente, en los gemelos.
  • Inflamación en la zona afectada que se exterioriza como un bulto duro de tejido muscular debajo de la piel.
  • Sensación de hormigueo y entumecimiento (pérdida de la sensibilidad o flexibilidad) en la pierna o pantorrilla conmocionada.
  • Debilidad muscular que tiende a reducir la fuerza característica de los músculos ligados a estas partes del cuerpo.
  • Percepción de ardor y calor en el área que ha sido impactada por el espasmo.
  • Fasciculaciones o tirones fuertes y espontáneos en un determinado músculo de la pierna o los gemelos
  • Falta de energía y motivación para realizar cualquier actividad (se le conoce como fatiga).

¿Cómo aliviar el dolor y mejorar los síntomas por calambres musculares en piernas y pantorrillas?

Para atenuar los síntomas que aparecen a causa de los calambres y calmar el dolor que estas contracciones musculares producen, afortunadamente, existen numerosas terapias, tratamientos e indicaciones que ayudan a combatirlos.

Las siguientes técnicas terapéuticas son ideales para minimizar las molestias propias de dicha afección involuntaria:

Terapias alternativas y complementarias

Sin duda, unas de las principales soluciones para aliviar los espasmos en los músculos de las piernas y de cualquier parte del cuerpo, son las terapias. Ya que, por naturaleza, estas canalizan una respuesta curativa por parte del organismo para lograr eliminar los síntomas de las contracturas e incluso, tener la capacidad de obstaculizar su aparición.

Así, algunas de las mejores terapias alternativas para ello son:

  • Terapia de compresión: Por medio de una media elástica, la terapia compresiva es una técnica que ejerce una presión o fuerza controlada en algún área del cuerpo humano para fortalecer el flujo sanguíneo a fin de normalizar la función de la pared vascular y disminuir la presión venosa. Por ello, elimina la dolencia que aparece cuando se presentan los calambres. Para aplicar esta terapia, debes utilizar medias de compresión ortopédicas largas que refuercen las venas de las piernas.
  • Terapia de masaje: De manera terapéutica, los masajes realizados en las piernas o pantorrillas también ayudan a aliviar los dolores que se producen por los espasmos. Ya que, con las técnicas pertinentes, el especialista sobará y frotará la extremidad afectada para aumentar el flujo sanguíneo que ayuda a mitigar las molestias. Aparte de ello, el masaje logrará relajar la zona para así reducir la inflamación.
  • Terapia de acupresión: Este tratamiento diseñado por la medicina tradicional china, se destaca por desencadenar una respuesta curativa por parte del paciente frente a cualquier dolencia. Pues, estimulando con los dedos y codos ciertos puntos estratégicos del cuerpo humano que corresponden a órganos, emociones o sentimientos específicos, la terapia de acupresión trata los dolores y atenúa los espasmos musculares en las piernas, pantorrillas, pies y dedos.
  • Termoterapia: Consiste en uno de los principales procedimientos para tratar lesiones por medio del uso de calor. Dado que, aplicando una temperatura superior a la del cuerpo del afectado, esta terapia alcanza un efecto terapéutico, relajante, sedante y antiinflamatorio, por lo que disminuye las molestias cuando se presenta contracturas en los músculos de las piernas. Cabe acotar que, en la termoterapia, los expertos pueden administrar el calor de forma sólida, semilíquida o gaseosa y los beneficios serán los mismos.
  • Remedios naturales con uso de plantas: Otro manera de mejorar los síntomas propios de los espasmos e inclusive, combatirlos de por vida; se basa en recurrir a los remedios naturales con uso de plantas específicas que optimizan la circulación sanguínea, alivian las dolencias y deshinchan diferentes áreas del organismo. En el caso de los calambres en las piernas o gemelos, los afectados pueden emplear remedios tales como: preparar apósitos de ulmaria, colocar compresas de boldo, aplicar una infusión de árnica y beber infusiones de diente de león, castaño de indias, romero o acai.
  • Meditación y relajación: Para atacar a los calambres súbitos, también es recomendable recurrir a la meditación y relajación con la cual el organismo se sienta capaz de liberar cualquier tensión para obtener un completo estado de paz que, como resultado, permita minimizar las dolencias presentes en el cuerpo. Así, una buena forma de tratar los síntomas de los espasmos, se basa en practicar yoga, taichí, respiración profunda, meditación, musicoterapia, etc.
  • Aromaterapia: Este se define como un tratamiento alternativa que, utilizando líquidos aromáticos o aceites esenciales de plantas, flores, hierbas y cortezas, ayuda a las personas a alcanzar un gran bienestar físico y psicológico. De tal manera, proporciona efectos analgésicos para eliminar el dolor, también potencia las defensas, relaja los músculos, previene el envejecimiento de las células y contrarresta la ansiedad.  En la aromaterapia, los mejores aliados frente al dolor por estos calambres son: orégano, lavanda, alcanfor, tomillo, hinojo, eucalipto azul, laurel y clavo, por ejemplo.
  • Acupuntura: Este componente clave de la medicina china tradicional, frecuentemente, se usa para tratar el dolor y por ende, es recomendada para minimizar los efectos que producen los espasmos en los músculos del cuerpo humano. Lo cual, lo logra a partir de la inserción de finas agujas en partes estratégicas a fin de calmar las dolencias y mejorar la circulación de la sangre. En este caso, tienes que recurrir a un profesional de la MTC para que aplique la presión correspondiente y masajee los puntos acupunturales que conduzcan al alivio de tu pierna o pantorrilla.
  • Hábitos de vida saludable: Si las personas afectadas por estas fuertes contracturas cambian su estilo de vida y adquieren hábitos más equilibrados, tendrán numerosas probabilidades de aliviar las molestias que desencadenan los calambres y hasta podrán evitarlos en futuras ocasiones, gracias al óptimo funcionamiento del organismo. Algunas recomendaciones para ello, son: Tomar bastante líquido (especialmente agua) para evitar la deshidratación, prevenir el estrés y la ansiedad con yoga y meditación, realizar actividades físicas de manera gradual sin saturar los músculos e ingerir alimentos que aporten vitaminas y minerales.

Suplementos alimenticios

Otra fórmula útil para tratar las contracciones súbitas en las piernas y/o gemelos, consiste en tener una alimentación saludable que, al mismo tiempo, se combine con alimentos complementarios caracterizados por contener buenas cantidades de minerales, vitaminas, ácidos grasos, aminoácidos y enzimas entre sus ingredientes. Dado que, esto aporta un mayor bienestar al organismo y mejora todas sus funciones.

En ese sentido, para prevenir el déficit de los minerales que tienden a producir las contracciones musculares en las extremidades, puedes consumir los siguientes suplementos alimentarios que equilibren tu alimentación día a día para, además de atenuar los síntomas propios de los espasmos, también permitan prevenir otros padecimientos más graves:

  • Magnesio: Uno de los principales móviles por el que se exteriorizan los calambres, es el bajo nivel de magnesio en el organismo, debido a que dicho electrolito se encarga de regular el funcionamiento del sistema muscular y nervioso. Por ello, para aliviar esta dolencia, se recomienda comer los siguientes alimentos ricos en magnesio: aguacate, garbanzos, lentejas, espinacas, pan integral, chocolate negro y frutos secos.
  • Potasio: Es un mineral que ayuda a evitar la aparición de espasmos en los músculos, debido a que optimiza el funcionamiento de las musculaturas y del sistema nervioso, aparte de que promueve el equilibrio hídrico y mejora el ritmo cardiaco constante. En tal sentido, opta por ingerir alimentos que aporten una buena dosis de potasio naturalmente; algunos de ellos son: plátano o cambur, papaya, kiwi, brócoli, espinacas, tomate, leche, yogurt, pescados y carnes rojas.
  • Sodio: Se trata de un macromineral necesario para que los nervios y músculos del cuerpo humano realicen su funcionen de manera correcta para así evitar afecciones como los calambres, por ejemplo. Pues, el sodio motiva a que las musculaturas respondan ante cualquier estímulo de manera pertinente, genera el impulso nervioso y mejora las concentraciones de los medios acuosos. Como suplemento alimenticio, puedes obtenerlo a través de: leches y productos lácteos, pescados y mariscos, carnes y derivados cárnicos, salchichas, embutidos grasos, pan blanco, sal de mesa y caldos deshidratados.
  • Calcio: Sin duda, es un mineral esencial en el organismo porque interfiere en la regulación de la contracción muscular y también apoya la mineralización de los huesos. Gracias a esto, el calcio garantiza un buen funcionamiento en el sistema muscular y hasta fortalece los nervios, por lo que ayuda a mejorar los síntomas de los espasmos rápidamente. Así, para calmar o prevenir dichas contracciones en tus piernas o pantorrillas, debes consumir fuentes de calcio tales como: leche, queso, yogurt, almendras, avellanas, naranja, frambuesa, brócoli, higo seco y repollo chino.
  • Omega 3: Es un aceite primordial en el cuerpo humano, debido a que refuerza los vasos sanguíneos, mejora el sistema inmunitario, fortalece el corazón y los pulmones, así como también produce un efecto antiinflamatorio. Por esto, ayuda a aminorar las dolencias en las extremidades inferiores ocasionadas por los calambres involuntarios. Cabe acotar que, el omega 3 puedes ingerirlo mediante: leche, yogurt, huevos, pescado, nueces, aceite de oliva, soja, linaza y canola.

Medicamentos

A veces, los pacientes con esta afección no logran calmar su molestia con terapias alternativas ni productos naturales. Pues, a pesar de que implementan dichas soluciones, el dolor causado por la contracción sigue siendo intenso e incluso, está acompañado de sensación de calor o ardor, al igual que inflamación y se prolonga por un mayor tiempo de lo habitual.

En estos casos, lo mejor será acudir a un médico especializado que pueda tratar la eventualidad de manera detallada para así proporcionar un diagnóstico conciso. De ese modo, el doctor tendrá la potestad de asignarte un tratamiento asistido con los medicamentos pertinentes, según tus antecedentes médicos, tu tolerancia a los fármacos, tu estado de salud, tu edad y la gravedad del dolor en cuestión.

Tomando en cuenta que, el hecho de automedicarse puede resultar completamente peligroso, debido a que tiende a generar efectos secundarios tales como: mareos, náuseas, diarrea, desmayos, somnolencia, paros cardiacos y hasta adicción.

¿Qué métodos de prevención para los espasmos musculares de piernas y gemelos son los más efectivos?

¿Qué métodos de prevención para los espasmos musculares de piernas y gemelos son los más efectivos?

Si bien es cierto, así como existe la posibilidad de eliminar el dolor causado por un espasmo muscular en las piernas o pantorrillas, también es factible seguir una serie de métodos que ayudan a evitar esta afección de por vida. Gracias a ello, contarás con un mejor estilo de vida y tu organismo te lo agradecerá.

Por ello, ten en cuenta las siguientes prácticas efectivas para precaver dicho padecimiento súbito:

  • Lleva una dieta sana y equilibrada: Si ingieres alimentos ricos en magnesio, potasio, calcio, sodio y omega 3, al igual que, consumes muchas frutas y verduras, tu cuerpo tendrá más vigor para evitar contraer muchas enfermedades y entre ellas, los calambres en los músculos. Pues, no existirán los déficit que ocasionan este padecimiento.
  • Mantén un óptimo nivel de hidratación: También es ideal beber la cantidad de agua recomendada todos los días (2,7 litros para mujeres y 3,7 litros para hombres) para así evitar que el cuerpo se sienta deshidratado y motive la pérdida de sales que, desafortunadamente, generen la aparición de espasmos en las piernas o pantorrillas y en cualquier otra zona.
  • Incorpora la actividad física como hábito diario: En caso de que hagas ejercicio todos los días y de manera gradual, ayudarás a mantener tus músculos en buen estado y estos no se contraerán a tal punto de provocar fuertes contracturas. Es relevante que, cuando inicies una actividad física, no sobrecargues los músculos para que no haya otras lesiones.
  • Realiza los estiramientos de forma correcta: A nivel médico, se considera que el estiramiento muscular es una terapia eficiente para disminuir la frecuencia y severidad de los calambres en las extremidades bajas, sobre todo, en las noches. Por ello, no olvides hacer ejercicios de estiramientos cabalmente.
  • Practica yoga o cualquier técnica de relajación: Tanto el yoga como la meditación permiten reducir los niveles de estrés y ansiedad en el cuerpo humano, de tal manera, minimizan la tensión que hay en los músculos y tiende a relajarlos. Así, son de gran ayuda para prevenir los espasmos en las piernas.
  • Utiliza ropa y zapatos cómodos: Otro método de prevención para no contraer espasmos musculares, consiste en usar ropa acorde a tus piernas y pantorrillas, al igual que un calzado que no te ajusten. Puesto que, de lo contrario, es probable que se tensionen los músculos de los pies, los gemelos y las piernas por estar apretados durante mucho tiempo; provocando así, la aparición de contracciones dolorosas.

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