🎁 10% Dcto. en tu 1º compra! ⏩ !CLICK AQUÍ!

Lesiones deportivas de cuello en el rugby

El rugby se caracteriza por sus movimientos rápidos, combinado con el contacto y la lucha. Esto lo convierte en una disciplina deportiva con gran potencial para desencadenar lesiones.

Algunos tipos de placaje, especialmente los de alta carga inercial en cabeza y cuello son desencadenantes de lesiones deportivas de cuello en el rugby. Si quieres conocer cuáles son las más comunes y cómo tratarlas con el método RICE, echa un vistazo a lo que sigue.

¿Cuáles son los tipos de lesiones de cuello más comunes cuando jugamos al rugby?

¿Cuáles son los tipos de lesiones de cuello más comunes cuando jugamos al rugby?

La posición y características físicas de cada jugador determinan en gran manera la disminución de placaje. A un menor número de placaje, disminuye la posibilidad de lesionarse. Entre otros aspectos, también tiene relación la velocidad psicomotriz, memoria visual y tiempos de reacción de cada jugador. No podemos obviar el tiempo que se pasa jugando rugby, ya que de esto depende las lesiones por sobreuso causadas por movimientos repetidos indebidos. Sobre todo, durante una flexión, rotación externa e interna, circunducción y extensión.

A continuación, te hablaremos de las lesiones de cuello más comunes en el rugby, para que comprendas cómo se producen y evitarlas desarrollando estrategias de prevención:

Fractura cervical

La fractura cervical es una de las lesiones más graves que se generan durante un juego de rugby. De acuerdo a la gravedad del daño, el jugador podría tener una recuperación completa o, en una situación menos alentadora, morir. Estudios estadísticos demuestran que la lesión más frecuente ha sido se da durante la hiperflexión de la columna cervical. Esta lesión se produce por la fractura y luxación del C4-C5 o C5-C6.

Las melés y los placajes son las situaciones de contacto que resulta como principales factores de riesgo en lesiones de cuello por jugar rugby. Sobre todo, en terrenos que sean muy duros, y el jugador carece de acondicionamiento físico y práctica para cumplir con las fases de contacto físico de esta disciplina deportiva.

Dislocación cervical

Una dislocación o luxación cervical se produce cuando la articulación se desencaja y no vuelve a su posición normal. Como sabemos, la columna cervical es esa parte ósea que se encuentra en el cuello que se compone de 7 vértebras. Las luxaciones de cuello en el rugby se producen por traumatismos y colisiones de alto impacto por contacto violento.

Esto puede generarse con o sin fractura. Pero, en cualquiera de los casos causará dolor local agudo y pinzamientos de los nervios asociados a miembros superiores. En el peor de los casos, puede causar una deficiencia significativa como parálisis y hasta la muerte.

Distensión del cuello

Ante un giro rápido o forzado durante un partido de rugby, el cuello podría doblarse más de lo debido, causando una distención de cuello. En consecuencia, se genera un estiramiento o tensión de músculos, tendones, nervios y demás tejidos del cuello. Algunos placajes causan impactos repentinos entre jugadores forzarán al cuello a estirarse de manera muy rápida más allá de lo normal. Posteriormente, podría quebrarse hacia atrás por la fuerza generada, causando el latigazo.

El jugador deberá detener toda actividad, ya que este tipo de lesión empeora con el movimiento. El dolor podría tardar un día en aparecer, e incluso, extenderse a los hombros y zona superior de la espalda. También, podría sentir mareos, fatigas, pitidos en los oídos, y entumecimiento de manos y brazos.

Síndrome de la facetario cervical

Se presume que, la etiología del síndrome facetario cervical radica en la lesión de elementos posteriores de la columna vertebral. La mayoría de las veces, relacionada con un latigazo cervical o lesiones degenerativas producto de movimientos repetitivos, rigidez, traumatismos, entre otros. También, está asociado a la rotación e hiperextensión que exigen algunas situaciones y movimientos durante un partido de rugby. Aunque este tipo de dolor no irradia, en caso de que lo haga, lo hará hacia el musco y glúteos.

Lesión del plexo braquial

Nadie piensa en lesiones de cuello cuando juega a rugby, pero, ante un deporte que exige lucha y movimientos repentitos, la fuerza ejercida durante las fases del juego podrían aumentar el ángulo normal entre el cuello y hombros. También, puede producirse por un golpe en el cuello o el hombro.

En consecuencia, habrá un estiramiento excesivo y posible desgarre. Este tipo de lesión también puede arrancar las raíces del plexo braquial. Esto producirá un daño en los nervios, perdiendo sensibilidad y fuerza en los músculos. En el peor de los casos, podría generar parálisis permanente en brazos.

Lesiones de disco cervical

Jugar al rugby supone un gran riesgo en desarrollar hernias de disco. Esta patología degenerativa se produce por el desgaste de las estructuras que conforman y rodean el disco. Aunque no habrá ruptura, sí podría generarse un desgarre.

Algunos estudios afirman que, al formar el scrum en un partido de rugby, sobre todo, por la postura en la primera línea, representa un gran factor de riesgo. Ya que, aumenta la posibilidad de sufrir un traumatismo o lesión de cuello, que, a la larga, causará este desgaste. Entre los síntomas que experimentará el deportista está el dolor, entumecimiento hormigueo y debilidad en músculos.

Mejores productos para la recuperación de lesiones cervicales y cuello en el rugby

Más vendidos

¿Cómo aplicar el método RICE para tratar las lesiones de cuello en jugadores de rugby?

El método RICE es un protocolo de primeros auxilios indicado en la mayoría de las lesiones leves, tales como torceduras, distensión muscular, entre otros. Su efectividad para reducir la inflamación, alivio del dolor y aceleración de la recuperación se debe al cumplimiento de un conjunto de fases.

A continuación, te diremos cómo aplicar el método PRICE para tratar las lesiones de cuello en el rugby:

  • Protección: La fase inicial de este método corresponde a la protección de la zona lesionada para evitar que esta empeore. El deportista deberá suspender todo tipo de actividad y movimiento del cuello. Para ayudar, puede usar un collarín vertical que inmovilizará el cuello, evitando movimientos rotatorios y de flexo extensión, protegiendo la región de la columna.
  • Reposo: El reposo se combinará con la fase inicial de protección, para contribuir a la curación de los tejidos posterior al trauma. Además de evitar movimientos, la persona deberá descansar por al menos dos días, y dependiendo la gravedad de la lesión, retomar la actividad suavemente.
  • Hielo: En esta fase se recomienda aplicar hielo para disminuir el edema por vasoconstricción. Puedes usar bolsas de gel rellenas para aplicar frío durante máximo 15 minutos, con intervalos de 1 hora, por tres días.
  • Compresión: Esta fase consiste en comprimir la zona lesionada usando venda elástica, sin presionar demasiado. Esto., con el fin de limitar la expansión de la piel. Sin embargo, esta fase está pensando para las lesiones en extremidades superiores e inferiores. Por tratarse del cuello, en este caso omitiremos esta fase.
  • Elevación: Al igual que la comprensión, la elevación deberá omitirse para esta parte del cuerpo. Sin embargo, cuando se trate de lesiones en las extremidades inferiores y superiores, se debe elevar la zona al nivel del corazón para ayudar al retorno venoso, disminuir el dolor y evitar la inflamación.
Artículo añadido al carrito.
0 artículos - 0,00