¿Cómo usar las bolsas de gel para frío y calor para reducir la fiebre en adultos y niños?

La fiebre es el aumento de la temperatura corporal a un nivel más alto de lo normal. No es una enfermedad como tal, sino un signo causado por una infección u otro padecimiento preexistente.

Por eso, es importante tener muy claro cuáles son los síntomas asociados a la fiebre, así como las posibles medidas que pueden tomarse para su tratamiento. Hoy te hablaremos sobre las bolsas de gel para frío y calor para reducir la fiebre en adultos y niños. ¡Vamos allá!

¿Cuáles son los síntomas más comunes de tener fiebre?

¿Cuáles son los síntomas más comunes de tener fiebre?

El principal síntoma de la fiebre es la elevación de la temperatura corporal a un nivel superior al habitual. Normalmente el cuerpo se mantiene a unos 98,6 °F (37 °C) aproximadamente. Así, las siguientes lecturas de termómetro generalmente son indicadoras de fiebre:

  • 100,4 °F (38 °C) o más en el recto, oído o artera temporal.
  • 100 °F (37,8 °C) o más en la boca.
  • 99 °F (37,2 °C) o más en la axila.

Este calentamiento es gestionado por un área del cerebro llamada hipotálamo. Este es el termostato biológico del cuerpo, es decir, regular la temperatura corporal a través de diversos mecanismos que permiten la producción y pérdida de calor. Esto lo hace, comparando la temperatura en todo el cuerpo con el valor de referencia de 98,6 °F (37 °C). Durante la fiebre, el hipotálamo establece una temperatura de referencia superior, por lo que el cuerpo comienza a calentarse.

La fiebre se produce generalmente en respuesta a una infección (por virus, bacterias u otros microorganismos) o enfermedad (afecciones inflamatorias como artritis reumatoide, entre otras). También, se puede generar por la presencia de un tumor o por la administración de ciertos medicamentos (antibióticos, anticonvulsivos y otros) o vacunas (como las administradas contra difteria y tétanos). Sin embargo, a veces no es posible detectar la razón por la que se produce.

Además de la elevación de la temperatura corporal, otros síntomas de la fiebre son:

  • Escalofríos: Al empezar el proceso febril y producirse el ajuste hipotalámico el cuerpo aún está a temperatura normal. Esto produce una sensación de frío acompañada de temblores (escalofríos). A su vez, estos temblores y el abrigo que el paciente pueda proporcionarse elevan la temperatura.
  • Sudoración: Se produce cuando el termostato hipotalámico desciende el valor de referencia térmico. En este punto el paciente siente calor y suda para que el cuerpo se vaya enfriando.
  • Deshidratación: Algunos indicadores de que el paciente está deshidratado son: orina poco frecuente y con un color oscuro, llanto sin lágrimas y boca seca.
  • Ojos irritados: Se refiere a esa sensación de ardor en los ojos típica a la hora de padecer fiebre.
  • Irritabilidad: Los pacientes con fiebre tienden a irritarse o enojarse más de lo normal.
  • Dolor: Especialmente en la cabeza, aunque también se puede presentar dolor en los músculos.
  • Malestar general: Pérdida de apetito y debilidad general.

Algunos bebés y niños con fiebre también pueden presentar mayor irritabilidad de lo normal, enrojecimiento de la piel, dificultad para tragar, palidez y rechazo a la comida, bebida o leche materna.

En casos graves la fiebre puede generar:

  • Somnolencia colosal: Presentará un sueño anormal mientras tenga fiebre.
  • Convulsiones febriles: Causado por el aumento súbito de la temperatura corporal, sobre todo en niños entre 6 meses y 6 años de edad. Estas son convulsiones no epilépticas que generan pérdida de conocimiento y temblores en las extremidades del infante. Sin embargo, generalmente no causan efectos duraderos.
  • Confusión o delirio: Afecta el razonamiento, pensamiento y recuerdos, con cambios repentitos en la conciencia durante la fiebre.
  • Dolor severo en cabeza u otras partes del cuerpo: Este dolor puede presentarse de manera punzante, palpitante o pulsátil, causando otros síntomas como sensibilidad a la luz, ruido, cambios en la visión o nauseas.
  • Irregularidad en el flujo vaginal y dolor al orinar: El flujo vaginal podría cambiar de color, olor y consistencia, aumentando o disminuyendo la cantidad.
  • Erupción en la piel: La piel podría tornarse roja o escamosa, también podría aparecer ampollas o formarse costras. Sobre todo, posterior a un episodio de fiebre alta.
  • Vómito y diarrea: Síntomas que juntos o separados podrían causar deshidratación y hay que vigilar muy de cerca.

¿Cuáles son las ventajas de aplicar frío para reducir la fiebre en adultos y niños?

¿Cuáles son las ventajas de aplicar frío para reducir la fiebre en adultos y niños?

Si te preguntas cuáles son las ventajas de aplicar frío para reducir la fiebre, debes saber que la crioterapia está contraindicada en pacientes con un cuadro febril. En caso de fiebre no se recomienda:

  • Aplicar compresas de hielo o frías.
  • Administrar o tomar baños de agua fría.

¿Por qué? Sucede que la crioterapia aplicada a un paciente con fiebre puede ocasionar escalofríos. Estos últimos producen un aumento de la temperatura, en lugar de un descenso de esta. Por eso, la aplicación de frío no es una opción para reducir la fiebre.

Ahora, ¿Existe alguna forma de utilizar bolsas de gel para frío y calor en el tratamiento de la fiebre? Sí, y en el siguiente segmento te daremos todos los detalles.

¿Cómo usar las bolsas rellenas de gel frío para bajar la temperatura por fiebre?

Las bolsas de gel para frío y calor son compresas que pueden alcanzar un rango de temperaturas muy amplio, frías, frescas y calientes. En caso de fiebre, los especialistas médicos recomiendan usarlas en temperatura fresca (ni muy fría ni caliente) para disminuir la alta temperatura corporal correspondiente a un cuadro febril. En nuestro catálogo de productos te ofrecemos el antifaz de gel frío, ideal para tratar la zona de la frente al mismo tiempo que refrescas otras zonas del cuerpo.

Ahora, solo debes seguir estos pasos para bajar la temperatura corporal del paciente usando compresas de gel para frío y calor:

  • Sumerge el pack de gel en agua fresca por unos minutos (ni fría ni caliente) para refrescarlo.
  • Extrae el paquete del agua y comprueba la temperatura. Sumérgelo de nuevo si lo consideras necesario.
  • Coloca la compresa (sin secarlo) en las zonas donde el cuerpo pierde calor (cabeza, axilas, ingle y pies). Cabe destacar que, algunas de nuestras compresas de gel cuentan con una cinta de compresión para un cómodo ajuste.
  • Retira la bolsa rellena de gel o compresa de agua fresca cuando pierda frescor, tornándose más caliente que fresca.
  • Repite el procedimiento varias veces hasta que te asegures de que la temperatura haya descendido. En este caso, no existe un protocolo de tiempo específico, ya que deberás hacerlo hasta que el cuadro febril vaya cediendo.

Sin embargo, también debes combinar la colocación de compresas rellenas de gel frescas con otras medidas para bajar la fiebre. Algunas de ellas son:

  • Ingerir mucho líquido para evitar la deshidratación.
  • Uso de ropa fresca y liviana.
  • El uso de mantas solo está indicado en casos de escalofríos, de lo contrario se recomienda exponer el cuerpo al aire fresco.
  • Tomar paracetamol o ibuprofeno según las indicaciones que haya dado el médico tratante. Tener mucho cuidado en respetar las indicaciones, sobre todo, si se trata de un niño.
  • Asistir al médico lo antes posible para determinar la causa de la fiebre, ya que la fiebre siempre será un síntoma o alerta de otra patología preexistente.
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