Bolsas de Gel Frío Calor

Las bolsas de gel son uno de los productos más eficientes para aplicar terapias de frío y calor. Dichas terapias son ideales para el tratamiento de diversas dolencias y lesiones en diversas partes del cuerpo, de modo que gracias a ellas se pueda tener un proceso de recuperación y rehabilitación mucho más rápido y placentero. Existen varios tipos de compresas rellenas de gel frío, y a continuación conocerás los mejores usos y beneficios.

Las mejores bolsas de gel frío y calor

¿Qué son y para qué sirve las bolsas de gel frío/calor?


¿Qué son?


Las compresas de gel son bolsas llenas de este material que tiene la capacidad de mantener la temperatura, ya sea frío o calor, durante periodos de tiempo prolongados, de más de 20 o 30 minutos, incluso más según su tamaño. Estas bolsas están disponibles en diversos tamaños y formas, de modo que puedan adaptarse a cualquier parte del cuerpo de forma sencilla. Vienen a sustituir a las clásicas bolsas de guisantes congelados de forma mucho más eficiente.

¿Para qué sirven?


Como tienen la cualidad de poder mantener la temperatura por largos periodos de tiempo, son ideales para aplicar tanto crioterapia como termoterapia, las cuales son métodos naturales muy eficientes para tratar los síntomas y dolores de diversas lesiones y dolencias. Por ello, se recomienda tener una o varias de ellas en casa como previsión para cualquier accidente doméstico o lesión deportiva que pueda ocurrir en cualquier momento.

¿Qué usos tienen?


A continuación te mostramos cuando usar la bolsa de gel tanto para la terapia de calor como en frío:

En frío:

  • Contusiones
  • Tendinitis
  • Esguinces
  • Aliviar dolores
  • Reducir procesos inflamatorios
  • Liberar tensión de músculos y articulaciones

En calor:

  • Mejorar la circulación sanguínea
  • Relaja los músculos
  • Prepara los músculos para la actividad física
  • Disminuye la transmisión del dolor
  • Calienta los músculos previo a un masaje
  • Reduce los dolores por cólicos



Tipos de bolsas de gel para congelar o calentar en microondas

  • Reutilizables: Estas compresas tienen la particularidad de poder utilizarse tantas veces como se quiera, ya que el gel está dentro de una bolsa resistente que soporta las temperaturas frías o calientes sin deteriorarse con facilidad.
  • Con cinta de sujeción: Cuentan con una cinta elástica que permite su fijación en la parte del cuerpo en la que deseemos usarla, de modo que brindan una experiencia más cómoda para el usuario y además, se beneficia del uso de la terapia de compresión.
  • Grandes para piernas y espalda: Estas son de grandes dimensiones para poder abarcar músculos más grandes de las piernas como los isquiotibiales, cuádriceps o grandes secciones de la espalda. Debido a su tamaño, son solo recomendables para su uso en frío.
  • Para articulaciones: Este tipo de compresas frías tiene diseños ergonómicos que se adaptan perfectamente a las articulaciones del codo, tobillo y rodilla, y gracias a la cinta elástica de compresión se sujetan perfectamente a la zona.
  • Para cuello y hombros: Ya que ambas articulaciones tienen formas y ubicaciones especiales, existen bolsas de gel diseñadas de forma anatómica para estas articulaciones tan delicadas. Las de cuello funcionan igual que un collarín, mientras que las de hombro pueden tener forma de hombrera.
  • Infantil para niños: Estas bolsitas se diseñan con formas agradables y divertidas para los niños, de modo que, no solo cumplen una función terapéutica, sino que también los diviertan y entretengan mientras las usan.

Beneficios para la salud de las bolsas de gel para desinflamar

  • Golpes y traumatismos: Usar la terapia de frio en estos casos será ideal tanto para aliviar el dolor inmediato, como para evitar la inflamación que suele aparecer justo después de un golpe.
  • Ojeras, blefaritis y bolsas en los ojos: Una compresa ligeramente fría sacada del frigorífico con forma de antifaz, puede ser tu mejor aliado para combatir todas estas dolencias que afectan a tu ojos.
  • Esguinces y torceduras: en los primeros minutos de estas lesiones es esencial contar con una bolsa de gel recién sacada del congelador para combatir tanto la inflamación como el dolor inmediato.
  • Luxaciones o dislocaciones: Ante esta lesión, es casi seguro que algunos ligamentos y músculos sufrirán daños que puedes tratar con la terapia de crioterapia en los primeros minutos para que la hinchazón no avance.
  • Contracturas musculares: Tanto este como otros problemas musculares pueden tratarse con una bolsa de gel que relaje el músculo contraído y reduzca los calambres y contracturas del músculo.
  • Reducir la inflamación: No importa cual sea la lesión que tengas, si se comienza a inflamar, recurre rápidamente a una compresa de gel fría que genere vasoconstricción para reducir el proceso inflamatorio.
  • Bajar la fiebre: Una forma sencilla de reducir un proceso febril es con bolsas frías de gel, las cuales ayudan a reducir la temperatura del cuerpo si se aplican en la frente, axilas o pantorrillas.
  • Dolor de cabeza: Al aplicar temperaturas bajas en el cuello y frente, se consigue una reducción del riego sanguíneo, lo que es beneficioso para contrarrestar jaquecas, cefaleas y otros tipos de dolores de cabeza.
  • Fascitis plantar: Al ser una dolencia producto de la inflamación de la fascia, aplicar una bolsa helada de gel es ideal para aliviar el dolor en la planta del pie que aparece al caminar largas distancias o estar de pie mucho tiempo.
  • Fracturas: La intensa y aguda dolencia provocada por una fisura ósea puede aliviarse con el uso de estas bolsas frías, además reducirán la hinchazón de modo que el músculo adyacente a la fractura esté en mejores condiciones.
  • Lesiones deportivas: Ya sea un esguince, tendinitis o desgarro muscular, aplicar una bolsita de gel frío ayudará a aliviar la molestia inmediata y evitar que se acumule sangre en exceso durante un proceso inflamatorio.
  • Postparto y lactancia: Las mujeres pasan por un periodo delicado después del parto ya que tendrán varios dolores. Además, la lactancia no es fácil los primeros días, pudiendo generar problemas que van desde una mastitis hasta dolor en los pezones. Para todo esto, aplicar frío ayudará a reducir los dolores.
  • Postoperatorio: Las primeras 48 horas después de una operación suelen ser dolorosas, en especial en los alrededores de la incisión realizada. Para ello se pueden aplicar tanto compresas frías, si se desea minimizar la inflamación, como calientes, para relajar al paciente y ayudarlo a soportar los dolores venideros.
  • Hemorroides: Cuando una vena del recto se inflama, el simple hecho de sentarse es doloroso, pero se puede aliviar con el uso de la terapia de frío mediante una bolsa de gel frío desinflamatorio.
  • Dolor de muelas: Ante esta dolencia, que es una de las más intensas que podemos sufrir, en especial en niños cuando nacen los primeros dientes, una compresa de gel frio es la mejor aliada para controlar dichos síntomas.

¿Cómo usar las bolsas con gel reutilizables?

Terapia de frío

  • ¿Cuándo aplicar frío?: El frío puede usarse en varias ocasiones. La más clara de ellas es para anular procesos inflamatorios y aliviar dolores causados por lesiones deportivas, contusiones y golpes, u otras dolencias como jaquecas, cefaleas, blefaritis o dolor de muelas. También se ha encontrado evidencia de que es efectivo para reducir la fiebre y cuenta con otros efectos beneficiosos como liberar tensión acumulada, estimular la producción de endorfinas, oxigenar las células y mejorar la salud y aspecto de la piel.
  • ¿Cómo usar en frío?: El uso del frío debe hacerse con cuidado, ya que se corre el riesgo de causar quemaduras en la piel si se aplica sin protección. Por ello, la compresa helada nunca se debe poner en contacto directo con la piel, sino usar una tela o paño de tela que actúe como aislante. Introduce tu bolsa de gel en el congelador por un tiempo mínimo de 1 a 2 horas, cuando quieras usarla, sácala y antes de usarla, déjala que se enfríe durante unos 5-10 minutos. Para mejorar sus efectos, recomendamos aplicar de entre 3 a 4 veces al día en sesiones de 15 a 20 minutos cada vez.

Terapia de calor

  • ¿Cuándo aplicar calor?: La termoterapia es ideal para mejorar el flujo sanguíneo, ya que tiene un efecto vasodilatador y calmante, por lo que ante cualquier dolencia causada por problemas circulatorios en las piernas o brazos, es un excelente aliado. Además de eso, también aporta un efecto sedante y relajante que es ideal para estimular la relajación muscular y ayudarnos a descansar mejor.
  • ¿Cómo usar en calor?: La aplicación del calor debe ser controlada, siempre cuidando que la compresa de calor no esté demasiado caliente, ya que de lo contrario, puede producir quemaduras. Se debe evitar el contacto directo con la dermis, y no mantener por más de 10 o 15 minutos. Introduce la bolsa de calor en el microondas durante apenas 15-30 segundos, sácala y mueve el gel con las manos para que el calor se reparta de forma uniforme por todo el producto. Antes de usarla en la zona dolorida, comprobar que su temperatura es correcta con las manos.

Terapia de contraste

  • ¿Cuándo aplicar frío y calor?: La terapia de contraste es ideal para tratar lesiones traumáticas, en especial en articulaciones. Esta terapia consiste en alternar el frío y el calor en una misma sesión. Se debe aplicar cuando se desea generar una activación del sistema nervioso autónomo, estimular la vasoconstricción y vasodilatación, reducir inflamaciones y sobre todo, para disminuir la rigidez y los dolores articulares en los primeros días después de una lesión.
  • ¿Cómo usar en frío y calor?: Lo primero que se debe cuidar es la temperatura, para el calor se debe controlar la temperatura, y que esta no llegue a quemar, en especial si el paciente sufre condiciones como insuficiencia venosa periférica. De igual forma, el frío también puede producir quemaduras, por ello nunca aplicar directamente sobre la piel. Se comienza siempre con la aplicación del calor durante 5 a 10 minutos, para luego usar el frío por el mismo periodo de tiempo, y se realizan 2 o 3 cambios más. Este protocolo lo podemos repetir entre 3 y 4 veces diarias para potenciar sus efectos. Es ideal si se trata una lesión crónica que se ha vuelto recurrente.

Alternativas a las bolsas de gel para frio y calor

  • Bolsitas de frío/calor desechables: La alternativa más económica son las compresas de frío/calor desechables que son de un solo uso, ya que son más baratas. Son ideales para tratar problemas puntuales como una ligera contusión o traumatismo de poca gravedad.
  • Bolsas de hielo en gel: Estas pueden ser reutilizadas muchas veces, pero solo tienen la cualidad de enfriarse introduciendo hielo en ellas y además, solo se pueden usar para sesiones de crioterapia, ya que si se calientan, el gel podría volverse líquido e inservible para mantener temperaturas por largos periodos de tiempo.
  • Bolsitas de calor instantáneo: Estas compresas de gel también pueden ser una alternativa eficaz para aplicar termoterapia, pero al igual que otras opciones más baratas, solo pueden ser usadas una vez y únicamente sirven para ser calentadas.
  • Bolsas de gel térmico: Esta alternativa es ideal para aplicar la termoterapia ya que son reutilizables, pero solo sirven para ser calentadas y no pueden enfriarse, lo que les resta versatilidad.
  • Mantas eléctricas: Son ideales para mantenernos calientes en invierno y también para tratar lesiones leves en músculos grandes como las piernas, pero solo pueden emitir calor y además solo funcionan con electricidad.
  • Sacos térmicos para microondas: Por último están los sacos térmicos para calentar en microondas, son fáciles de usar y pueden ser aprovechados en varias oportunidades, además en su interior llevan flores aromáticas con lo que potenciar sus beneficios.

F.A.Q: Preguntas frecuentes


¿De qué material están rellenas las bolsas de gel frío/calor?


Las bolsas de gel pueden contener varios materiales en la composición de su gel, por lo general este se compone de agua destilada, glicol monoetileno, carbómero, hidróxido de sodio, glicerina y, a veces, pigmentos para darle color. Algunas también pueden ser solo de agua destilada con una tercera parte de alcohol pero son de peor calidad y menos funcionales ya que se termina congelando y formando un bloque de hielo inservible.

¿Existen contraindicaciones en el uso de bolsas de gel?


Existen varios factores de riesgo que pueden hacer que no sea conveniente el uso de este producto, estos factores son:

  • No aplicar en una herida abierta o que se ha infectado.
  • No aplicar en pacientes con trastornos vasculares, salvo supervisión médica.
  • No aplicar si padeces algún trastorno circulatorio o nervioso, salvo supervisión que un médico.
  • No aplicar sobre una zona donde la piel sea sensible o esté irritada.


¿Qué riesgos y peligros existen al usar bolsas de gel reutilizables?


A continuación te mostramos algunas de las medidas de seguridad a tener en cuenta:

  • ¿Pueden quemar tu piel?: si, por ello siempre se debe utilizar una tela o material aislante como intermediario entre la piel y la bolsa de gel, y no usar el producto de forma directa sobre la piel. Esto aplica tanto para las compresas calientes como para las frías.
  • ¿Pueden ser tóxicas?: La realidad es que no hay evidencia de que alguno de los materiales usados para realizar estas bolsas sea tóxico, pero si debemos evitar usar una que esté deteriorada, ya que existe riesgo de romperse. En especial si se usa para aplicar calor, ya que el gel en el interior se filtrará y tocará directamente la piel, lo que puede causar una quemadura.


¿Cómo hacer tus propias bolsas de gel caseras?


Los pasos a seguir para hacer tu propia bolsa de gel frío y calor en casa son los siguientes:

  • Elige una bolsa de plástico transparente y resistente que, preferiblemente, disponga de un cierre hermético.
  • Vierte 3 partes de agua destilada por 1 de alcohol dentro de la bolsa y un poco de glicerina o gelatina comestible.
  • Introduce la mescla en el congelador, esta nunca se congelará por completo y mantendrá una textura gelatinosa.


¿Cómo evitar los peligros y las contraindicaciones?


La mejor forma de evitar los riesgos y las contraindicaciones de las compresas de gel frío/calor antes de usarlas es, leer las instrucciones de uso que facilita el fabricante y además, si sufres de alguna dolencia especial, es recomendable consultar al médico. Asegúrate de que la bolsa esté en buen estado y nunca dejes de usar el aislante para proteger tu piel.

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