Electroterapia

La electricidad es un elemento esencial para la vida, ya que esta permite la ejecución de una enorme cantidad de procesos nerviosos dentro del cuerpo humano tan elementales como mover un brazo o una pierna, sentir el dolor de un golpe o herida, o la simple necesidad de rascarse cuando algo pica en la piel.

Hoy conocerás cómo la electroterapia se vale de corrientes eléctricas de diferentes frecuencias e intensidades, para conseguir una estimulación de los tejidos musculares con el objetivo de mantenerlos en forma y estimular la recuperación de sus tejidos durante procesos de recuperación.

¿Qué es la electroterapia y cómo se usa en fisioterapia?

Esta es una técnica que busca alivio a dolores y algunas dolencias físicas mediante la aplicación de energía eléctrica y electromagnética, entre otras variantes, a través de la piel con el uso de almohadillas conductoras llamadas electrodos. Es un tipo de terapia muy segura y que debe ser aplicada por un fisioterapeuta especializado en la manipulación de electricidad para tratar algunas clases de dolencias.

Clasificación de la electroterapia: Tipos de frecuencias y corrientes

Clasificación de la electroterapia: Tipos de frecuencias y corrientes

Los tipos de frecuencia y sus corrientes van a determinar el éxito de las terapias. El monitoreo inicial que el fisioterapeuta debe hacer no sirve de diagnóstico, pero va a ser útil para conocer qué tipo de corriente y frecuencia se debe utilizar.

Corrientes de baja frecuencia

Las bajas frecuencia en la electroterapia van de 1Hz a 1Khz y con ella se busca adecuar al cuerpo a la estimulación sensitiva sobre los nervios y la estimulación en las fibras musculares.

  • Galvánicas: dentro de la banda de baja frecuencia, esta es la corriente más utilizada. Aunque a menudo es uniforme, el fisioterapeuta también puede proponer corrientes galvánicas interrumpidas para estimular las fibras musculares y generar cambios electroquímicos en estos tejidos. Su aplicación se realiza directamente sobre la piel.
  • TENS: se trata de un tipo de corriente de muy baja frecuencia, más de uso comercial debido a que se fabrican aparatos pequeños, portátiles y seguros para que pacientes con cierta experiencia en electroterapia puedan aplicar algunos impulsos en casa y calmar dolores leves. Estos aparatos poco se emplean para el uso de frecuencias moderadas o altas.
  • EMS: suele ser comparado con el TENS, pero este aparato tiene un uso dual porque está destinado al trabajo muscular y la estimulación de los nervios. También es considerado un equipo de baja frecuencia y su tiempo de uso es menor, como máximo 20 minutos de aplicación con sus respectivos descansos.
  • Diadinámicas: muchos especialistas recomiendan utilizar esta corriente para habituar a la piel antes de la estimulación central, sirve como analgésico local y son corrientes completamente seguras. Los pacientes con herpes zóster sienten alivio solo al aplicar esta frecuencia. Hay al menos cuatro tipos de variantes en el uso de esta corriente.
  • Exponenciales: en esta fase, se debe tener un mayor cuidado porque se trata de la estimulación de la piel con una banda de impulsos que se mide en milisegundos, generalmente 2.000 milisegundos. Un menor tiempo, irrita la piel del paciente, y un exceso de tiempo provoca irregularidades en las contracciones musculares.
  • Farádicas: se utiliza para estimular tanto las terminales nerviosas como las fibras musculares. Se aplica en un menor tiempo que las corrientes anteriores y solo surten efecto para estimular partes del cuerpo saludables, son lesiones físicas. En caso de tener alguna patología, se debe ajustar la frecuencia para no ocasionar daños en las fibras.
  • De Träbert: se diferencia de las demás por alternar tipos de impulsos para lograr una mayor contractura muscular y aumentar la irrigación de la sangre. Además, sirve de preparación en el organismo para aplicar algunos fármacos en el cuerpo. También aborda el dolor y permite una mayor relajación muscular.

Corrientes de media frecuencia

Utiliza frecuencias desde los 1KHz hasta los 10 KHz, también busca estimular las terminales nerviosas y las fibras musculares, pero en pro de un resultado más duradero.

  • De D’Journo: este tipo de corriente tiene propiedades analgésicas superiores a las frecuencias bajas, busca bloquear las señales de dolor que llegan a la médula espinal y al cerebro, para así dar tiempo a que los tratamientos con fármacos surtan efecto y calme los síntomas de las dolencias en los pacientes.
  • De Kotz: ataca directamente el funcionamiento irregular en las fibras musculares, permite una mayor elongación y estimulación de la estructura muscular y, como dato curioso, se emplea como tratamiento complementario en caso de incontinencia urinaria al colocar electrodos intravaginales y aplicar este tipo de corriente.
  • Interferenciales: se emplean para dar un mayor alivio a dolores moderados, que no pueden ser controlados del todo con otros métodos de fisioterapia. Funciona como un potente analgésico local, pero su efecto es temporal y suele pasar a los pocos minutos de haber finalizado la sesión de electroterapia.

Corrientes de alta frecuencia

Es el tipo de corriente de mayor precaución en cuanto a su uso, emplea frecuencias desde los 500KHz hasta los 10MHz. Su aplicación no debe realizarse directamente sobre la piel porque puede haber quemaduras.

  • Onda corta: esta corriente aumenta la temperatura corporal mediante el incremento de la intensidad del campo magnético en partes profundas del cuerpo. No busca estimular los nervios ni las fibras musculares, solo provee de los beneficios de una termoterapia al mejorar la circulación de la sangre en los tejidos dañados.
  • Microondas: este es un tipo de frecuencia más utilizado entre los fisioterapeutas actuales, tiene un efecto analgésico y de aumento de la temperatura en partes más superficiales y cercanas a la piel. Es mejor tratamiento para abordar la tendinitis aquilea y la epicondilitis, además su calor es más tolerable en personas con alta sensibilidad.
  • Diatermia: esta es una frecuencia que genera un cambio positivo bioquímico en las células musculares, por medio del aumento de la temperatura en tejidos profundos. Ajusta el metabolismo y alivia la inflamación y la rigidez muscular, tiene efectos más duraderos que las frecuencias anteriores.
  • Corrientes de D’Ansorval: es un tratamiento estupendo cuando se desea abordar pieles sensibles, con irritación e inflamación. Además, los especialistas suelen emplear esta frecuencia como forma bactericida. Recuerda que, para conseguir estos beneficios, la terapia debe ser aplicada por un profesional calificado

Otros tipos de electroterapia

Este tipo de alternativas a las electroterapias satisfacen las distintas necesidades de cada paciente, en cuanto al alivio del dolor y el aumento de la temperatura corporal de forma localizada.

  • Radiaciones infrarrojas: su aplicación es superficial y utiliza todas las propiedades del calor de la luz solar y artificial para ofrecer varios beneficios en el organismo como alivio de la inflamación, la dilatación de los vasos y las venas, además favorece el proceso de sudoración para eliminar toxinas luego de un entrenamiento deportivo, por ejemplo.
  • Ultrasonidos: este tipo de equipos transmite ondas mecánicas que emiten variaciones en la temperatura que son imperceptibles para las personas, pero surten efecto en el interior de los tejidos profundos. Es una terapia para trabajar lesiones en los tendones, favorece el proceso de cicatrización y reduce la inflamación cuando esta no es crónica.
  • Radiaciones ultravioletas: ya no se trata del abordaje de tejidos, con esta terapia se busca un cambio bioquímico en la estructura celular. Además, tiene un efecto bactericida importante cuando el paciente no consigue resultados con fármacos convencionales. Estas radiaciones suponen una actividad fotoeléctrica y fotoquímica en el organismo.
  • Láser: ajustado correctamente la longitud de la onda, la intensidad del láser va a determinar algunos cambios celulares, por lo que tendrá una alta penetración en las estructuras celulares. El fisioterapeuta buscará en el paciente una estimulación biológica y una estimulación fotomecánica. La intensidad del láser debe ser correctamente medida por el especialista.
  • Magnetoterapia: se trata de una técnica que busca acelerar la recuperación celular al provocar una reacción en los iones que tiene nuestro cuerpo, estos se encuentran en el torrente sanguíneo, en el plasma y en distintos tejidos blandos. Facilita que los nutrientes circulen mejor hasta las fibras musculares.
  • Ondas de choque: son pulsos de sonido que generan una vibración en los tejidos que reducen el dolor crónico, la inflamación asociada a lesiones físicas y a molestias en los tendones. Se trata de la transmisión de energía mediante ondas acústicas y no requiere de anestesia o algún analgésico pues no supone molestias en el paciente durante su aplicación.

¿Cuáles son los beneficios del uso de la electroterapia?

¿Cuáles son los beneficios del uso de la electroterapia?

  • Antiinflamatorio: las distintas formas de aplicar corriente generan una vasodilatación en el área lesionada que reduce la inflamación al incrementar el flujo de sangre y permitir que más oxígeno y nutrientes lleguen a esa zona en la que se trabaja con electricidad. Es una de las grandes ventajas de estas técnicas.
  • Analgésico: los receptores de dolor emiten señales que van a la columna y al cerebro, estas señales son neutralizadas con pequeñas y seguras descargas eléctricas sobre la piel. Se debe aclarar que la terapia no elimina el dolor, pero lo reduce bastante para tratar de dar alivio en los pacientes mientras tratamientos base surten efecto.
  • Rehabilitación muscular: las descargas de electricidad permiten que los músculos sigan activos mediante vibraciones que detonan contracturas musculares. En todo momento, se debe procurar un buen ritmo de estas contracciones para evitar que la musculatura resulte fatigada y se lesione.
  • Potenciación neuro-muscular: este tipo de terapia mejora la conexión entre la placa motora, que es la unión neuromuscular, y las fibras del músculo que realiza la acción. En cada sesión se logra que la respuesta muscular sea cada vez mejor ante las exigencias de las personas, sobre todo en los deportistas profesionales.
  • Efecto térmico: gracias a las frecuencias altas, se obtiene una adecuada regulación de la temperatura lo que surte efecto al incrementar el flujo de sangre en el cuerpo hasta alimentar mejor los músculos y demás tejidos como tendones y ligamentos. El calor en el organismo, cuando se emplea a modo terapéutico, tiene beneficios adicionales.
  • Fortalecimiento muscular: estas terapias permiten aumentar la fuerza muscular al estimular un 50% de la fuerza isométrica de la musculatura que se trabaja en ese momento. Además, al llevar más nutrientes y activar las fibras, se logra que los músculos permanezcan saludables y se vuelvan más resistentes ante posibles lesiones físicas.
  • Mejora del transporte de medicamentos: este beneficio se obtiene con la dilatación de los vasos y las venas mediante el aumento del calor corporal, aunque esa regulación de la temperatura está localizada donde se ubiquen los electrodos. Sin embargo, la sangre está en constante movimiento por lo que los nutrientes viajan mejor en todo el cuerpo.
  • Reducción de edemas: la reabsorción de edemas es posible gracias a que las corrientes eléctricas y el aumento de la temperatura mejora el sistema circulatorio. Aunque no es algo mágico, la expansión del edema se detiene y comienza su disminución. Este resultado es más notable cuando la lesión es leve.
  • Alivio del dolor: este alivio se logra mejor con la aplicación de ondas cortas, que interrumpen las señales que emiten los receptores de dolor ante las lesiones físicas. Recuerda que la terapia no aborda el problema de origen, solo provee de un alivio temporal que permita a las personas seguir con sus actividades.
  • Mejora la curación de heridas: la función de aparatos como el TENS es acelerar el proceso de cicatrización de heridas, al estimular la producción de sustancias que el cuerpo requiere para volver a unir la piel. Aunque se trata de un proceso natural del cuerpo, con la electricidad se puede acelerar este proceso.
  • Efecto preventivo: el uso de electricidad en músculos hará que se reduzca la posibilidad de tener contracturas musculares por fatiga y exceso de tensión. Es una excelente forma que tienen los deportistas de continuar con sus entrenamientos y seguir exigiendo más trabajo al cuerpo.

¿Para que tipo de lesiones y enfermedades está indicada la electroterapia?

Aunque la electroterapia tiene muchos usos, siempre es recomendable que tengas claro en qué casos es recomendable aplicarla.

  • Dolores crónicos: tanto en dolores neuropáticos y dolores neurogénicos, esta terapia es altamente recomendable y sin restricciones por riesgo a empeorar estos cuadros dolorosos. Solo debes tener claro que un experto es quien realizará la terapia.
  • Hernia discal: aunque la terapia no rehabilitará el disco desplazado o deformado, hará que el dolor sea menos intenso. Recuerda que el dolor por hernia discal es latente y punzante y llega a alterar la vida de los pacientes que llevan años con este mal.
  • Ciática: esta patología se produce por la compresión muscular sobre los nervios de la espalda baja, la aplicación de corrientes eléctricas relaja las fibras musculares hasta eliminar paulatinamente la compresión que generan en la columna.
  • Fascitis plantar: funciona como componente alternativo para reducir la inflamación y el dolor en el arco plantar cuando la lesión está avanzada y afecta hasta la manera de caminar de las personas. Da tiempo para buscar soluciones permanentes a la fascitis plantar.
  • Tendinitis: cuando el tendón se irrita, la electroterapia logra que las fibras se relajen y baje el dolor intenso que se siente en estos casos. Pero cuando el tendón se rompe por completo, estas frecuencias harán que el dolor sea más tolerable, aunque sus efectos son temporales.
  • Túnel carpiano: resulta un método alternativo eficaz para bajar el dolor, aumentar la funcionalidad del nervio medio y mejorar la sensibilidad de la mano cuando el síndrome todavía puede ser controlado antes de que sea necesario aplicar cirugía.
  • Tratamientos faciales: es un área exclusivamente para buscar el rejuvenecimiento de la piel en el rostro, mediante la estimulación de los músculos faciales y evitar que haya caídas de tejidos que hagan ver a las personas con una edad avanzada. No hay riesgos o efectos secundarios en este tipo de procedimientos estéticos.
  • Parkinson: aunque no es capaz de reducir el avance de esta enfermedad, las pequeñas descargas eléctricas pueden lograr en algunas personas que haya menos temblor en partes del cuerpo como las manos. Con la electroterapia se aborda el funcionamiento de los nervios y la fuerza muscular.
  • Suelo pélvico: se trata de un tratamiento perineal que logra una menor contractura muscular en suelo pélvico, el gran beneficio es reducir la incontinencia urinaria y la incontinencia anal en personas de avanzada edad.

¿Qué contraindicaciones tiene el uso de la electroterapia?

  • Mujeres embarazadas: no es recomendable el uso de estas corrientes cerca del abdomen y la pelvis durante la gestación. En general, es preferible no utilizar la electroterapia en cualquier fase del embarazo a menos que sea sugerido y monitoreado por el ginecólogo.
  • Afecciones infecciosas: las terapias eléctricas suelen ocasionar la reactivación de los procesos infecciosos en la piel y los tejidos internos, por eso su uso durante las infecciones no está recomendado.
  • Fotofobia: esta patología está asociada con daños en el sistema nervioso, la electroterapia no tiene efectos positivos en estos casos.
  • Electrofobia: esta es una condición mental que va a impedir que el cuerpo esté relajado durante una sesión de electroterapia, por lo que los beneficios de una sesión serían nulos en pacientes con electrofobia.
  • Trastornos psiquiátricos: las terapias electroconvulsivas se utilizan desde los años 30 y actualmente su uso se ha reducido debido al desarrollo de otras terapias alternativas, en casos cuando los pacientes no responden positivamente a los psicofármacos.
  • Afecciones oncológicas: hay muchas inquietudes y dudas sobre el uso de la electroterapia en pacientes con cáncer, no ha habido evidencias de que realmente funcione y por eso se ha desestimado su aplicación.
  • Prótesis: la mayoría de las prótesis son de metal, lo que se convertiría en un súper conductor de electricidad y acumularía una gran cantidad de calor en la piel hasta ocasionar quemaduras internas.
  • Ojo, corazón y seno carotídeo: estas partes del cuerpo tienen tejidos muy sensibles, aunque haya frecuencias muy bajas en la electroterapia. Se debe evitar la colocación de electrodos cercanos a estas zonas.
  • Personas con marcapasos: las descargas eléctricas afectan el funcionamiento de los marcapasos en personas con cardiopatías, lo que pondría en riesgo la vida del paciente. Además, habría una acumulación insoportable de calor.
  • Tromboflebitis: en caso de haber esta y otras afecciones vasculares, la aplicación de electroterapia debe estar monitoreada por el fisioterapeuta y el médico especializado. También se complica la circulación periférica cuando recibe cargas eléctricas.

¿Qué tipos de equipos y aparatos de electroterapia son los más comunes?

¿Qué tipos de equipos y aparatos de electroterapia son los más comunes?

Esta es la lista de los aparatos más comunes que debes conocer si deseas saber todo lo relacionado a las terapias de pulsos eléctricos.

  • Termómetros: en el mercado hay termómetros infrarrojos que permiten tener un registro preciso de la temperatura de los tejidos internos, es una herramienta útil cuando se quiere generar calor corporal.
  • Aparatos de Magnetoterapia: hay una gran variedad de aparatos, pero todos coinciden en que favorecen la regeneración de tejidos óseos y su uso es seguro siempre que sea monitoreado por un técnico certificado.
  • Electrodos: son una especie de almohadillas que se adhieren en la piel y sirven de conductores de la electricidad en las sesiones de electroterapia.
  • Aparatos de Presoterapia: hay aparatos de cuerpo completo y otros que cubren las extremidades, su función principal es generar una constante presión para obtener una mejor circulación de la sangre.
  • Electroestimuladores y máquinas TENS: Son equipos portátiles que funcionan para aliviar el dolor y mantener activas las fibras musculares. Son de uso doméstico debido a que utiliza corrientes de baja frecuencia.
  • Ultrasonidos: estos aparatos mejoran la calidad de las cicatrizaciones y acelera la recuperación de lesiones crónicas que no han sido bien curadas en el tiempo. Los fisioterapeutas suelen usarlos con bastante frecuencia.
  • Electroterapia: es un tipo de estimulación mediante corrientes eléctricas de distintas frecuencias para obtener beneficios como reducción de inflamaciones y activación de tejidos musculares. Debe ser aplicada por un profesional.
  • Infrarrojos: con ella se aumenta el calor en los tejidos superficiales para lograr un cambio bioquímico en el organismo. Su efecto positivo es rápido y duradero, siempre que haya una correcta aplicación.
  • Diatermia capacitiva y resistiva: son dos formas diferentes de calentar los tejidos internos para lograr aumento de la circulación sanguínea, llevar más oxígeno a los músculos y mantiene nutridas sus fibras.
  • Aparatos de masaje: son diversos equipamientos portátiles que buscan estimular los puntos gatillo y puntos calientes donde haya contracturas y dolencias asociadas a un ritmo de vida intenso, como en el mundo deportivo.
  • Equipos combinados: son aparatos profesionales con los que se puede realizar electroterapia, ultrasonido y emisión de infrarrojo para abordar una misma lesión desde varias variantes de terapias alternativas.
  • Iontoforesis: estos aparatos sirven para aumentar la cantidad de iones en el cuerpo, para eso utiliza corrientes galvánicas y la aplicación de fármacos de forma localizada en la zona lesionada.
  • Láser: es una luz de onda coherente y de una sola longitud que aborda los tejidos blandos y las heridas, es una terapia ideal para acelerar el proceso de cicatrización.
  • Pulsioxímetros: es un equipo no invasivo que se encarga de medir la cantidad de sangre que está concentrada en los tejidos, sirve para dar pistas a los fisioterapeutas sobre cómo deben ser las terapias.

F.A.Q: Preguntas frecuentes

¿Realmente funciona la electroterapia? ¿Qué evidencia científica hay?

Sí, las evidencias más sólidas están relacionadas con el alivio del dolor, la inflamación y la reducción de la fatiga muscular cuando la persona se somete a entrenamientos intensos. También se ha demostrado que este tratamiento beneficia mejor a unas personas más que en otras, aunque también va a depender del tipo de lesión a tratar.

¿Qué diferencias hay entre la estimulación Eléctrica Nerviosa Transcutánea (TENS) y Estimulación Muscular (EMS)?

La Electro Estimulación Muscular (EMS) es una técnica específica para la activación muscular, sin estimular las terminales nerviosas conectadas a la musculatura, en esto se diferencia la EMS con la Estimulación Eléctrica Nerviosa Transcutánea (TENS). Ambas modalidades sirven para beneficiar las fibras musculares mediante frecuencias eléctricas de bajo voltaje para reducir la fatiga muscular, el dolor y la inflamación.

¿Qué diferencias hay entre la electroterapia y los ultrasonidos?

Se diferencian por la técnica que utiliza para lograr alivio: el ultrasonido emplea ondas mecánicas de mayor frecuencia que el sonido, no es perceptible al oído humano, pero tiene beneficios. En cambio, la electroterapia utiliza frecuencias de corriente que atraviesan la piel y activan los nervios y las fibras musculares.

¿Es dolorosa una sesión de electroterapia?

En ningún caso debe haber dolor leve o fuerte en una sesión de electroterapia, su propósito es aliviar este tipo de síntomas en las personas. La única complicación que puede haber son quemaduras cuando la terapia es aplicada de manera errónea.

¿Puedo usar la electroterapia si estoy embarazada?

En términos generales, no es recomendado que las embarazadas se sometan a sesiones de electroterapia debido a que puede poner en riesgo el ritmo cardíaco del feto. Pero, en caso de ser necesario su uso, entonces no se deben ubicar los electrodos en la zona abdominal ni en la zona lumbar. Solo se debe utilizar esta técnica en las extremidades y siempre bajo supervisión de un especialista.

¿Puedo usar la electroterapia si tengo alguna prótesis?

El uso de prótesis que están fabricadas de metal y componentes que conducen la electricidad supone un riesgo para las personas debido a que puede haber una acumulación peligrosa de calor en la zona donde se encuentren los electrodos, también puede haber una irregular conducción eléctrica que genere quemaduras.

Siempre debes preguntar a tu médico especialista y fisioterapia sobre el tipo de prótesis que tienes en el cuerpo. incluso, los marcapasos pueden verse afectados por los constantes pulsos eléctricos que emiten los aparatos de electroterapia, por lo que no debes ocultar el uso de prótesis en el cuerpo.

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