Electroestimulación muscular (EMS)

Hasta hace poco, la estimulación de las fibras musculares con electricidad estaba reservada para los deportistas de élite. Desde siempre, este método se ha destacado por sus beneficios para la salud, en especial para mejorar la resistencia a lesionarse de los tejidos blandos, y una reducción de la fatiga muscular que permite mejorar el rendimiento del atleta.

Hoy son muchos los equipos de electroestimulación que permiten que cualquier deportista aficionado pueda estimular eléctricamente su musculatura y así aprovechar todos sus beneficios. Pero ¿Qué es la electroestimulación muscular? Hoy conocerás todo sobre ella, en especial las razones por las que deberías comenzar a usarla.

¿Qué es la electroestimulación muscular (EMS) y para qué sirve en fisioterapia?

La electroestimulación muscular o EMS, es una terapia que consiste en estimular las contracciones musculares mediante el uso de electricidad, de modo que se consiga un efecto de actividad e hipertrofia como en el gimnasio, pero sin la necesidad de ir a ningún centro deportivo. Lo que significa que puedes poner a trabajar tus músculos sin salir de casa.

Lo que se busca es una contracción limpia que simule la que se consigue al correr largas distancias, levantar mancuernas o hacer sentadillas. Sin embargo, el efecto no es el mismo por la sencilla razón de que al movernos y ejercitarnos, conseguimos una activación total del músculo, mientras que las descargas eléctricas de la EMS solo logran hacerlo en un porcentaje y no en la misma intensidad.

Sin embargo, hay pruebas médicas que respaldan unos resultados que si bien no son tan exagerados como el marketing los quiere vender, siguen siendo sumamente beneficiosos para la salud y brindan una alternativa para esos días en los que no se puede entrenar con regularidad.

Historia y origen ¿Cuándo se comenzó a usar electricidad para estimular los músculos?

Historia y origen ¿Cuándo se comenzó a usar electricidad para estimular los músculos?

El uso de electricidad con motivos medicinales no es para nada nuevo. Los egipcios, que no conocían la electricidad como tal, teorizaron que los músculos y articulaciones podían ser estimulados de forma externa, pero no fue hasta mediados del siglo XVIII cuando el médico italiano Luigi Galvani, demostró que dicho estimulo podría venir de la electricidad externa para conseguir una contracción muscular.

La idea estuvo “olvidada” durante muchos años ya que se consideraba más un procedimiento estético, pero durante la Segunda Guerra Mundial los soviéticos retomaron esta idea con el objetivo de conseguir que sus soldados se mantuvieran en forma durante las campañas sin necesidad de recibir un entrenamiento dedicado.

Antes de eso, en 1890, el profesor Kotz de Rusia desarrolla un método de estimulación muscular con corrientes de baja frecuencia que no afectaban el sistema nervioso. Fueron estas mismas las usadas durante la Segunda Guerra Mundial y se siguieron usando para la preparación de astronautas y atletas olímpicos. De este modo nacieron las corrientes rusas o corrientes de Kotz, que serían la primera terapia de estimulación eléctrica muscular realmente efectiva.

Tipos de electroestimulación muscular ¿Cuáles son todos los métodos utilizados?

Tipos de electroestimulación muscular ¿Cuáles son todos los métodos utilizados?

El siglo XX fue uno de los más provechosos para el campo de la electroestimulación. Durante todo este tiempo hasta la actualidad han sido muchas las terapias que se han desarrollado basadas en la estimulación con electricidad. De este modo nacieron algunos de los tipos que conocerás a continuación:

Estimulación eléctrica transcutánea (TENS)

La estimulación eléctrica nerviosa transcutánea o TENS, es una terapia en la que se utilizan corrientes de alta frecuencia, pero con una intensidad por debajo del umbral motor que se aplica de forma superficial y que no genera una reacción de contracción en el músculo como la EMS.

Su aplicación no se enfoca en el fortalecimiento de las fibras musculares, sino más que todo en el alivio del dolor y en la estimulación de las células para la recuperación de las mismas en escenario de lesiones como distensiones, desgarros y otras dolencias en los tejidos blandos.

La aplicación de la máquinas TENS siempre debe ser dirigida por un especialista, ya que la corriente usada debe cumplir con ciertos parámetros de colocación de electrodos, la forma de onda, la frecuencia y ancho de pulso, intensidad de corriente, y la duración y la frecuencia por sesiones, que deben ser perfectamente optimizadas para conseguir los efectos deseados.

Estimulación eléctrica neuromuscular (NMES)

Esta es una terapia en la que se aplica de forma transcutánea corriente de alta o baja intensidad, pero en esta ocasión, si se busca la contractura del músculo entre un 10% y 60% de su capacidad máxima. Al igual que la TENS, la potencia y frecuencia de la corriente no genera riesgos para el sistema nervioso central.

En un principio esta terapia era utilizada para conseguir una ligera activación de los músculos en los primeros días después de recuperarse de una lesión muscular, ya que la baja intensidad de las contracciones es ideal evitar una vuelta a la acción que genere recaídas. Sin embargo, en la última década se ha demostrado que también puede tener efectos beneficiosos en el rendimiento deportivo.

En 2016 se publica un artículo de opinión (Veldman y col, 2016; Frontiers in Physiology, 18nov) en el que los autores afirman la efectividad de la NMES para mejorar la resistencia aeróbica tanto de deportistas de alta intensidad como de personas que no ocupan demasiado tiempo en el entrenamiento físico.

Iontoforesis

Un ion es un átomo que goza de energía eléctrica. La aplicación de estos mediante corriente galvánica es usada en medicina con el nombre de iontoforesis con fines tanto terapéuticos como diagnóstico para detectar dolencias y problemas musculares. Se ha popularizado mucho su uso en el deporte, pero la realidad es que es una terapia válida para cualquier persona con alguna lesión en los tejidos blandos.

Es usada principalmente durante procesos de recuperación, ya que la aplicación de iones para estimular los tejidos genera es altamente eficaz para aliviar dolores. Pero sus beneficios van más allá y se presenta como un gran aliado cuando se necesita mejorar el flujo sanguíneo en una zona del cuerpo específica, o para disminuir edemas y hematomas.

Estimulación rusa (método Kotz)

Esta es una de las primeras formas de estimulación muscular con electricidad que se desarrollaron en la medicina moderna. Para ella se usan corrientes interferenciales de media frecuencia que en un principio buscaban mejorar el rendimiento y las capacidades físicas de los soldados soviéticos, pero con el paso del tiempo se descubrió que era mucho más útil en el campo de la fisioterapia y medicina de rehabilitación.

Las corrientes de Kotz son ideales para rehabilitar a pacientes con problemas motrices causados por un accidente cardiovascular (ACV), deformidad articular o paraplejía. Aunque no deja de ser una buena opción estética para tonificar abdomen y pierna.

Corriente interferencial

Son un grupo de corrientes de media frecuencia. No tienen propiedades galvánicas, y su frecuencia es ideal para tratar problemas musculares debido a que no generan daños ni efectos secundarios en la piel. Este tipo de terapia de estimulación eléctrica puede usarse tanto para acelerar procesos de recuperación, como para conseguir un mejor rendimiento físico, aunque no hay pruebas claras que respalden esto último.

Lo que si existe es evidencia de que genera un efecto analgésico profundo y mejora considerablemente la cantidad de sangre que fluye en los tejidos blandos, lo que activa la regeneración celular y facilita la absorción de nutrientes para conseguir una recuperación rápida de lesiones musculares y articulares.

Corriente galvánica de alto voltaje

Esta es una terapia en la que se utilizan corrientes de entre 150 y 500 voltios, según lo indique el especialista, y según lo requiera el problema a tratar. Su frecuencia también suele ser variante entre los 0,1-200 Hz, y sus pulsaciones son breves de no más de 200 microsegundos.

Esta corriente se utiliza principalmente para procesos de recuperación de lesiones en músculos y articulaciones, ya que su uso de forma regular con fines estéticos es inviable y potencialmente contraproducente en la mayoría de las cosas. Por ello con su aplicación se busca estimular la regeneración celular, aliviar el dolor, y mejorar el flujo sanguíneo.

¿Cuáles son los beneficios de utilizar la estimulación eléctrica muscular?

¿Cuáles son los beneficios de utilizar la estimulación eléctrica muscular?

Como verás, la estimulación eléctrica muscular puede ser aplicada de diversas formas y con diversos objetivos, pero siempre será útil ya que aporta una gran cantidad de beneficios.

A continuación te presentamos los más importantes que debes tener en cuenta al aplicarla.

  • Reduce la fatiga muscular: al aplicarla de forma regular conseguirás músculos más sanos que resistirán mejor el cansancio de tus entrenamientos y competencia.
  • Mejora el riego sanguíneo: la estimulación constante aumentará la circulación de la sangre en los músculos y articulaciones en las que se aplique. Esto es esencial para tener músculos más sanos.
  • Reduce el riesgo de lesionarse: al tener músculos más sanos, podrás competir sin preocuparte de sufrir lesiones musculares como distensiones, contracturas o desgarros producto del cansancio y la fatiga.
  • Alivia el dolor: en procesos de recuperación de lesiones es un aliado invaluable ya que genera un alivio del dolor que facilita una recuperación más placentera para el paciente.
  • Reduce el tiempo de recuperación: puedes estar seguro de que el tiempo de recuperación para tu lesión se acortará de forma considerable si tu especialista incluye esta estimulación.
  • Evita la formación de edemas: las lesiones por contusiones o incluso aquellas que pasan por el quirófano tienden a generar edemas en la piel. Pues gracias a la EMS se pueden evitar casi por completo para evitar infecciones y otros problemas que alarguen tu recuperación.
  • Estimula la curación de tejidos: al aumentar el flujo sanguíneo se consigue también que los tejidos blandos reciban más nutrientes y la electricidad activará el proceso de recuperación celular para sanar los tejidos musculares en el menor tiempo posible.
  • Tonifica los músculos: como has visto, algunas corrientes usan frecuencias e intensidades ideales para conseguir una activación muscular que si bien no promete mejorar tu rendimiento ni conseguir hipertrofia para hacerlos crecer, es ideal para tonificarlos.

¿Cuándo es beneficioso utilizar sesiones de electroestimulación muscular?

La utilidad de la electroestimulación muscular es amplia, ya que siempre encontrarás un tipo de corriente ideal para conseguir objetivos determinados. Por eso, es recomendable y altamente beneficioso usar la EMS en casos como:

  • Recuperarse de lesiones ya que activa la regeneración celular y alivia el dolor para hacer estos procesos lo más placenteros posibles.
  • Ejercitar los músculos cuando no se tiene tiempo de ir al gimnasio con regularidad, un equipo de TENS o EMS puede ser una complemento para mantener la forma los días en los que no se pueda acudir a entrenar.
  • Si se complementa con cardio y ejercicios de alta intensidad puede ayudar a reducir la celulitis en piernas, glúteos y abdomen.
  • Rehabilitación para pacientes con problemas motrices producto de ACV y otras enfermedades degenerativas del sistema nervioso.
  • Prevenir las lesiones ya que ayudan a fortalecer los músculos y hacerlos más sanos de modo que tanto ellos como las articulaciones sean menos propensas a sufrir dolencias.
  • Evitar la atrofia y debilidad muscular en pacientes ingresados en cuidados intensivos que deban estar en reposo absoluto durante mucho tiempo. Siempre que el profesional de la salud de turno lo considere conveniente.

Contraindicaciones de la EMS ¿Cuándo no es recomendable utilizarla?

Contraindicaciones de la EMS ¿Cuándo no es recomendable utilizarla?

El uso de electricidad hace que su aplicación siempre deba estar supervisada por un profesional. Además, al ser un elemento capaz de generar reacciones en nuestro sistema nervioso y circulatorio, no se recomienda su aplicación en casos como los siguientes:

  • Marcapasos.
  • Epilepsi.
  • Piel lesionada o irritada.
  • Tumores o metástasis
  • Varices o arañas vasculares muy pronunciadas.
  • Trombosis.
  • Tromboflebitis activa.
  • Procesos hemorrágicos.
  • Fiebre.
  • Fallo renal agudo.
  • Rabdomiolisis.
  • Alteraciones de la sensibilidad.
  • Sistema inmune debilitado.
  • Prohibido utilizarlo en la cabeza.
  • Enfermedad cardiaca o arritmia.
  • Enfermedad autoinmune.
  • Sobre el abdomen durante el embarazo.

F.A.Q. Preguntas Frecuentes

¿La EMS sirve para recuperarse de lesiones?

Si, de hecho la mayoría de sus tipos de corrientes son usadas en mayor medida como apoyo en procesos de recuperación de lesiones musculares y articulares. Esto debido a que mejora la circulación de la sangre en donde se usa, y activa la regeneración de lo tejidos para conseguir una recuperación más rápida.

¿Con qué regularidad se debe aplicar la electroestimulación muscular?

Cuando se usa con fines estéticos o como apoyo al entrenamiento deportivo, por lo general se suele aplicar en sesiones cortas de menos de 1 hora entre 2 y 3 veces por semana. En procesos de recuperación todo dependerá de la orden que de el especialista de turno, ya que tanto la intensidad como la regularidad de cada sesión se configuran en función del daño que haya que tratar.

¿La EMS sirve para bajar de peso?

No, la EMS por si sola no hará que bajes de peso de forma milagrosa. Recuerda que perder grasa y kilos es un proceso metabólico que depende de la cantidad de calorías que consumes y quemas cada día. La EMS, si bien consigue una estimulación, o ofrece grandes ratios de quema de grasa, por lo que si quieres bajar de peso deberás complementarlo con ejercicios cardiovasculares y de alta intensidad.

¿Puede la EMS hacer que estés en forma sin ir al gimnasio?

No, de hecho la activación muscular que se consigue con la EMS no ofrece grandes ratios de hipertrofia muscular, por lo que no conseguirás grandes desarrollos musculares en brazos, pectorales y hombros desde el sofá de tu casa. En cambio, si es un complemento ideal para tonificar músculos ya formados y respaldados por un arduo trabajo en el gimnasio.

¿Qué diferencias hay entre la TENS y la EMS?

Hay dos diferencias. La primera radica en la corriente, ya que la TENS utiliza frecuencias altas pero con una intensidad baja. Esto hace que a diferencia de la EMS, su aplicación no consiga una activación ni contracción muscular. Es aquí en donde radica su segunda diferencia; su utilidad.

La EMS es usada con objetivos claros basados en mejorar el rendimiento y tonalidad de un músculo. Por su parte, la TENS es más útil en procesos de recuperación y rehabilitación, en los que se busque una mejoría en el flujo sanguíneo y activación celular para acelerar la recuperación.

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